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Pasteras brasileñas planean desembolsar US$ 5.500 millones

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La lista de empresas que deben decidirse sobre nuevos proyectos incluye a Fibria, Suzano y Cenibra. Pero otras firmas, como por ejemplo Stora Enso y Klabin, también podrían divulgar novedades sobre sus planes de expansión.

Fuente: Jornal do Comercio.

BRASIL (ENERO 2009).- Al menos 5.500 millones de dólares en inversiones serán definidos antes del final del 2010 por los principales productores de celulosa del Brasil. Sin embargo, ese número podría llegar hasta 20.000 millones de dólares en el caso de que el ambiente de negocios permita proyecciones de más largo plazo. La lista de empresas que deben decidirse sobre nuevos proyectos incluye a Fibria, Suzano y Cenibra. Pero otras firmas, como por ejemplo Stora Enso y Klabin, también podrían divulgar novedades sobre sus planes de expansión. En primer lugar, Fibria analiza dos opciones: la duplicación de la capacidad productiva de Veracel, su joint venture con Stora Enso ubicado en el estado de Bahía, o llevar a cabo lo propio en su unidad productiva de Tres Lagoas, en Mato Grosso do Sul. Mientras el primer proyecto implicaría un desembolso de 1.200 millones de dólares, el segundo superaría los 2.000 millones. A pesar de mantener inalterados los planes de construir dos fábricas en el Nordeste brasileño en 2013 y 2014, Suzano también deberá comunicar su decisión sobre la ampliación de la capacidad de su fábrica de Mucuri, en Bahía, un proyecto estimado en 630 millones de dólares. Con vista al largo plazo, también podrían llegar a divulgarse los detalles de la tercera fábrica de Suzano, con inicio de operaciones previsto para el 2015; la unidad que Stora Enso pretende construir en Río Grande do Sul; la fábrica de celulosa ya anunciada por Klabin también planeada para dentro de cinco años; el proyecto de Celulose Riograndense de la chilena CMPC, cuyo inicio de producción podría darse en 2014, además de una planta adicional de Fibria en el mencionado estado gaúcho o en Espirito Santo, prevista para el 2017. Beneficiadas por el aumento de la demanda de celulosa de fibra corta y por el cierre de unidades poco competitivas del hemisferio norte, las fabricantes brasileñas pretenden adecuarse al aumento de la demanda previsto para los próximos años.

Fuente: Jornal do Comercio.

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