| Conferencia organizada por la Embajada de Canadá y la Universidad de San Andrés |
El especialista Jean Favreau, líder del Programa de Optimización de la Cadena de Valor (Forest Engineering Research Institute Of Canadá-Feric) visitó el país y analizó los desafíos de la industria para «bajar los precios y agregar valor para obtener el mayor beneficio posible”. BUENOS AIRES (DICIEMBRE 2008).- El área de Servicio de Promoción Comercial de la Embajada de Canadá, en forma conjunta con la Universidad de San Andrés, realizaron una conferencia a fines del año pasado para exponer los avances tecnológicos, investigaciones actuales y forestación de precisión que se desarrolló en Canadá, invitando al especialista Jean Favreau, líder del Programa de Optimización de la Cadena de Valor (Forest Engineering Research Institute Of Canadá-Feric). El Feric es un instituto de investigación y desarrollo sin fines de lucro creado en 1975. Sus objetivos se centran en mejorar el rendimiento de las operaciones relacionadas con el aprovechamiento y transporte de la madera y con el crecimiento del bosque, cumpliendo con los cada vez más complejos desafíos medioambientales dentro del enfoque del desarrollo sustentable. En su creación participaron las empresas forestales líderes (aproximadamente unas 50), el Gobierno Federal y los Gobiernos Provinciales. Sus programas de investigación cubren un amplio espectro de los problemas técnicos de la planificación y ejecución de las operaciones forestales. Feric, junto con Forintek Canadá (Instituto Nacional de Investigación de la Industria Maderera) y Paprican (Instituto Nacional de Investigación de Celulosa y Papel) integran FPInnovations, el instituto del sector más importante a nivel internacional. Feric desarrolla su trabajo en dos divisiones, una en Montreal y otra en Vancouver, y cuenta con más de 100 personas, que incluyen a los técnicos y al personal administrativo. Su financiamiento proviene de una importante asociación con las principales empresas forestales, el gobierno nacional y los gobiernos provinciales. FPI apoya la competitividad del sector forestal canadiense, la optimización de su cadena de valor, respondiendo a las necesidades prioritarias de sus miembros del sector privado y público. En la actualidad, tiene más de 600 empleados; cuenta con un presupuesto de 120 millones de dólares y trabaja fundamentalmente en optimizar la cadena de valor, en investigaciones y en la bio-economía, rama que se enfoca en la aplicación industrial de las investigaciones que se realizan a nivel genético y molecular. “Su especialidad es asociar partes para desarrollar nuevas tecnologías”, agregó Favreau. negrita/Canadá forestal/negrita El ingeniero Jean Favreau expuso ante unos 50 asistentes la situación forestal de Canadá (Ver gráficos 1,2 y 3) y los cambios generados en la actualidad. “Hace un tiempo atrás, la madera era barata, los costos bajos, existía abundante energía, había una proximidad del cliente y mano de obra disponible; pero hoy esto cambió”, explicó. En la actualidad, el país tiene ingresos del sector por 88 mil de millones de dólares; genera más de 800 mil empleos totales, y de la explotación de los bosques dependen más de 300 comunidades. El especialista reflexionó sobre el actual escenario del negocio forestal y se preguntó como debería la industria de su país enfrentar en el presente serias dificultades, a saber: • Alto precio de los combustibles; • Reducción de demanda global de papel para diarios y celulosa de fibra larga (NBSK); • Demandas de alta calidad y bajos precios; • Fuerte competencia de Nueva Zelanda, Este de Europa, Rusia y China; • Carencia de capital para invertir debido a los bajos retornos • Incremento del valor de la fibra debido a la competencias para su uso como “energía verde” y otros usos; • El colapso del mercado de la madera de Estados Unidos. Jean Favreau sostuvo que “Canadá, ante el desafío de crecer, está respondiendo a estos cambios con adquisiciones y fusiones de empresas, cerrando aserraderos, fábricas de paneles, pulpa y papel obsoletas; desarrollando productos en base al conocimiento bio-económico y abordando mercados no tradicionales; reduciendo los impactos de contaminación ambiental y optimizando la cadena de valor”, señaló. negrita/Optimización de la cadena de valor/negrita En este sentido, el experto sostuvo que “hay que mejorar el valor del producto, el desafío es bajar los precios y agregar valor para obtener el mayor beneficio posible”. Para ello, indicó que “lo primero que se debe tener en cuenta es que hay que pensar en el mercado antes que en el producto. Hay que identificar que quiere el cliente, para luego volver al bosque y detectar cual es el producto que tiene las características necesarias para satisfacer esos requerimientos del cliente”. Paralelamente, recomendó “manejar y optimizar la materia prima que me da el bosque para satisfacer las necesidades del cliente, optimizando todo el proceso productivo”, recalcó. De esta manera, señaló algunos de los objetivos en los que se debería trabajar para lograr la optimización deseada: • mejorar los valores netos • reducir el tiempo a cobrar • mejorar la gestión de los procesos • automatizar operaciones • optimizar la logística de entrega del producto • seguimiento de la cadena de custodia • Entender que atributos son necesarios en los productos para satisfacer las demandas del mercado Asimismo, indicó como primer cambio estratégico “no empujar la madera del aserradero al mercado para intentar vender, sino a la inversa”. “El nuevo modo de abastecimiento (pull) es mas complejo, el mercado demanda atributos, los procesos de manufacturación deben optimizarse para responder a esas demandas. Por lo tanto, hay que volver al bosque para obtener la materia prima que mejor responde a la calidad requerida”, detalló. Los nuevos mercados y la diversificación de los mismos rondan en la actualidad sobre tres ejes: -soluciones para la construcción y la vida diaria -nuevas generaciones de pulpas y papeles -bioenergía, productos químicos y bioproductos En cuanto a los nuevos productos de madera, el ingeniero Favreau expuso que demandan “aquellos con alto grado de tecnología y desarrollo, construcciones sostenibles, bioproductos (polímeros, acido láctico y productos sintéticos), bioenergía (etanol, generación de electricidad, generación de combustible limpio), adición de valor a celulosa y papel, NCC, papeles bioreactivos, papeles ultralivianos y resistentes, etcétera. cursiva/Más información en la Revista ArgentinaForestal.com N°61/cursiva



