| Argentina ante el desafío de desarrollar la actividad foresto-industrial |
La demanda de productos forestales sigue siendo sostenida, sumado a la gran potencialidad del sector en toda la cadena de valor. A pesar del escenario propicio para los negocios, la industria de la madera necesita mayor competitividad para ingresar al mercado internacional y el país enfrenta fuertes trabas aún para convertirse en el largo plazo en un polo forestal mundial, como perfilan ser en la región Sur los países vecinos: Brasil, Chile y Uruguay.
Por Patricia Escobar
ARGENTINA (MARZO 2007).- Los productores forestales y empresarios industriales cerraron un balance positivo en 2006 y mantienen muy buenas perspectivas para el mercado de productos forestales para el 2007 en general. La demanda de productos forestales sigue siendo sostenida, sumado a la gran potencialidad del sector en toda la cadena de valor. Desde el año 2002 se mantiene esta tendencia positiva, incluso, el pasado año, se vendió más madera y se ha ocupado más mano de obra que en el 2005. Así se desprende de las entrevistas realizadas por Argentina Forestal.com a dirigentes y empresarios de las principales cámaras y asociaciones del sector forestal y foresto-industrial del país y de la región NEA, principal polo de desarrollo forestal. negrita/Mercado interno/negrita El gerente de la Cámara Argentina de Aserraderos de Maderas, Depósitos y Afines (Cadamda), Néstor Taboas, afirmó que el mercado interno, traccionado por la industria de la construcción, evolucionó muy bien. “Más que hablar de cambios en el mercado nacional, podemos decir que se continuó con la evolución comenzada en el 2003, y continúan entrando inversores para esos fines”, explicó el directivo. Esta evolución en forma creciente para todos los productos de la cadena de la madera y derivados permitió mantener una actividad creciente. “El desarrollo económico del país impactó de manera positiva en la demanda de papel, tableros y pallets. También observamos que el ingreso al mercado de las forestaciones realizadas en Corrientes está modificando la geografía de la oferta maderera y esperamos que esto atraiga las inversiones necesarias en industrias de base forestal”, agregó, por otra parte, el presidente de la Asociación Forestal Argentina, Manuel Climent. Pero el mercado interno también es muy sensible a todos los efectos colaterales que puedan generarse con la caída o repuntes de los mercados externos. Los madereros sufrieron esta retracción, dado que el 2006 fue un año difícil para los mercados receptores de commodities (Estados Unidos, Canadá, Centroamérica) y por tal motivo, hubo pequeñas y medianas empresas, principalmente en la región NEA, que al no poder vincular sus productos a estos mercados, aumentaron su participación en el mercado interno generando una sobreoferta en determinados productos. “Este escenario generó, como efecto directo, una tendencia a la baja de precios y estiramientos en los plazos de cobro con la aparición de los no tan bien recordados cheques a plazos de 30, 60 y 90 días y la aparición en escena nuevamente de cheques devueltos que tanto problema han causado en épocas anteriores a nuestro sector”, aseveró el presidente de la Asociación Maderera de Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap), Favio Zuvela. negrita/Mercado externo/negrita Desde el sector estiman que las exportaciones de madera tuvieron el año pasado un fuerte crecimiento desde febrero hasta agosto por la gran demanda de productos para la construcción del mercado de Estados Unidos. “A partir de septiembre, se observó una caída muy fuerte en demanda y precios por una situación de iguales características en los índices de construcción de dicho país que, en pocos meses, bajaron de 2.200.000 a 1.500.000 viviendas”, explicó Manuel Climent. “Los mercados del mueble de Brasil, principalmente, y España, se mantuvieron constantes en lo que a partes de muebles se refiere. La demanda mundial de celulosa se mantienen en alza y con precios crecientes, impulsada por el fuerte consumo de papel, especialmente, de China”, indicó. También en el área de tableros se registró un importante crecimiento, tanto en el mercado interno como externo. Por otra parte, desde Cadamda remarcaron que “la caída de precios en los Estados Unidos, a mitad de año, frenó las exportaciones, y –coincidiendo con la Amayadap- trajo aparejado que medianos productores ingresaran nuevamente al mercado doméstico, que evidentemente es pequeño”. Además, el aumento de los costos internos, la carga impositiva y los salarios determinaron una baja en la rentabilidad de las empresas. “Los productos de mayor demanda son aquellos que cuentan con mayor valor agregado, molduras, machimbres, tableros alistonados, etcétera. Sabemos que la demanda se recuperó nuevamente en diciembre pero sin alcanzar los precios del primer semestre del año. Y en la actualidad no hay una demanda muy activa”, sostuvo Néstor Taboas. negrita/Inversiones de riesgo/negrita A pesar del escenario propicio para los negocios forestales, la industria de la madera de Argentina necesita mayor competitividad para ingresar al mercado internacional y el país enfrenta fuertes trabas aún para convertirse en el largo plazo en un polo forestal mundial, como perfilan ser en la región Sur los países vecinos: Brasil, Chile y Uruguay. “La actividad necesita de reglas claras y duraderas tanto a nivel nacional, provincial y municipal, dentro de un estado de derecho. Las leyes laborales que benefician a los trabajadores que no cumplen con su actividad, retrasa el crecimiento del sector, pues las Pymes temen perder, por juicios laborales, su capital de trabajo”, señaló el gerente de Cadamda. El país cuenta con una de las mejores zonas para producción forestal del mundo; sin embargo, desde la Asociación Forestal Argentina advierten que “existen inversores interesados y que han evaluado invertir en el sector, pero al momento de concretarlo eligen a Chile, Brasil o Uruguay”. De esta manera, Climent considera que “la falta de una política pública coherente y mantenida en el tiempo; el antecedente de la ineficaz implementación de la Ley 25.080 (de Inversiones para Bosques Cultivados); la ambivalencia en el tratamiento de la zona de frontera; y marcos fiscales y laborales dudosos (por ejemplo: la devolución de IVA inversiones y el tratamiento de los Riesgos del Trabajo), aumentan la percepción de riesgo de los inversores. Las inversiones son de largo plazo en el sector forestal, intensivas en capital en el caso de la celulosa y el papel e intensivas en recursos humanos en el caso de la madera, requieren de un contexto institucional que reduzca la percepción de riesgo para atraer las inversiones”, subrayó el empresario. Sumado a esto, entre las dificultades emergentes para el sector, observan “las actitudes de ciertos grupos que, sin fundamentos, califican al sector forestal de perjudicial para el ambiente, cuando en realidad representa todo lo contrario al prestar servicios ambientales y sociales, por ejemplo, remediando el cambio climático y generando gran cantidad de puestos de trabajo en los sectores más marginados en cuanto a educación y capacitación”. Además del clima inestable que existe en el país para atraer inversiones forestales, las Pymes del sector sostienen que enfrentan diferentes trabas para su crecimiento, entre ellas, mencionan la “fuerte presión tributaria” tanto nacional como provincial. “Hay una disminución en la actividad por la ausencia de algún mercado, y nos damos cuenta que el dinero no alcanza y comenzamos a acumular deudas fiscales que luego se hacen muy difíciles de pagar”, admitió el empresario misionero Favio Zuvela. Pero, paralelamente de las fiscales, el empresario enumeró otras situaciones preocupantes para el desarrollo industrial, como ser: *Crisis energética *Incremento en los costos de mano de obra *Dificultades en la disponibilidad de oferta de la materia prima *Modificaciones en la legislación vigente para el sector subtitulo/Perspectivas/subtitulo Ante el escenario descripto, los empresarios madereros consideran que en materia de negocios, “las perspectivas para este año siguen siendo muy buenas y en línea con el PBI general. La potencialidad del sector es mejor aún y en todo el abanico de la actividad, desde la forestación hasta la mayor elaboración de los productos, tanto para la exportación como para el mercado interno”, afirmó Taboas. Con respecto a los temas anteriormente mencionados que frenan el crecimiento del sector, están directamente vinculados a la gestión del gobierno de turno y a las políticas de Estado que se impulsen o no para desarrollar la actividad. El 2007 será complejo, dado que el sector privado entiende que se trata de un año electoral y será muy fácil lograr soluciones de fondo en muchos de los temas mencionados. La aplicación de la Ley 25.080 y el debate para lograr en el 2009 la prórroga de la normativa con o sin modificaciones será uno de los temas prioritarios de avanzar en la agenda, teniendo en cuenta que se necesitará del consenso entre el sector público y privado para mejorar aspectos vinculados con su aplicación. “Es necesario encontrar los espacios de reflexión y análisis que permitan movilizar las acciones tendientes a formular un plan estratégico de largo plazo sectorial, consensuado, como ya dijimos, entre el gobierno y el sector”, sostienen los empresarios. cursiva/Más información en la Revista ArgentinaForestal.com Nº39/cursiva


