| Medio ambiente |
(Entrevista y traducción del inglés: Amelia Presman). El magnate estadounidense que adquirió cerca de 200.000 hectáreas en los Esteros del Iberá, (y que reiteró las donará al Estado provincial), concedió una entrevista vía internet a momarandu.com desde Chile. Douglas Tompkins negó haber aportado dinero para el controvertido Plan de Manejo de la reserva.
Fuente:Momarandu.com
CORRIENTES (27/12/2005).- Se refirió asimismo a la asistencia legal que ofrece a lugareños, a su postura contraria al Alca y calificó de “paranoicas” las versiones que relacionan su presencia en Corrientes con el interés de EEUU por apropiarse de recursos hídricos en la provincia. El nombre de Douglas Tompkins es asociado por la opinión pública local a la compra de tierras en el Iberá. Dueño de varias estancias, entre ellas El Socorro (Colonia Carlos Pellegrini) y El Tránsito (Concepción) y de otras empresas, como Conservation Land Trust y Aguas Verdes, el magnate pocas veces ha concedido entrevistas a medios locales, si bien asegura no tener problemas con la prensa. Estas constituyen sus primeras declaraciones luego de que tuviera lugar en la Legislatura una histórica asamblea abierta para debatir sobre el futuro de la reserva natural, en jornada que reunió a productores, profesionales, particulares, técnicos y Ongs y legisladores En esa oportunidad, los expositores –más de treinta- se dividieron en dos posturas: a favor o en contra del Plan de Manejo del Iberá elevado a Naciones Unidas por la ONG Ecos. Allí también resonó el nombre de Douglas Tompkins: sectores productivos organizados en la Fundación Iberá-Patrimonio de los Correntinos y la Autoconvocatoria contra el ALCA reiteraron su rechazo a la compra de tierras por parte de extranjeros y vincularon al norteamericano con el desembarco preliminar de América del Norte en la zona, considerada estratégica por sus invaluables recursos hídricos. LA ENTREVISTA Lo que sigue es la transcripción de la entrevista concedida a momarandu.com vía Internet desde Chile, en donde reside seis meses al año -M: ¿Está al tanto de la reunión abierta que tuvo lugar en la Legislatura de Corrientes el 14 de diciembre último? Si fuera así, quisiera conocer su opinión – T: Recibí un breve reporte y creo comprender más o menos lo que allí tuvo lugar, y es la aceptación sustancial de la idea de que debe haber un plan de manejo para el Iberá. El hecho responde simplemente a la lógica y no es inusual desde el momento de que miles de sitios en el planeta lo tienen. De mentes racionales debería emerger un inteligente y decente plan para administrarlo. Conservation Land Trust solo es un actor más en ese proceso y esperamos añadir nuestras opiniones junto a las de otros. – M: Parte de los argumentos de quienes rechazan no sólo el plan de manejo de Ecos sino el mismo Programa de Naciones Unidas (PNUD) están centrados en su intención de apoderarse de las tierras y aluden a un proceso de extranjerización de éstas. ¿Está previsto que usted realice una donación o cesión de sus propiedades transcurrido determinado período de tiempo? En este caso, ¿por qué se debe esperar determinado tiempo y no se hacen las donaciones o cesiones, directamente a favor del Estado correntino? -T: La idea de donar tierras y nuestra predisposición a hacerlo es incuestionable. Las donaciones al Parque de Monte León en Argentina y la donación para el nuevo Parque Nacional Corcovado en Chile a ese país constituyen la prueba de nuestros antecedentes de donar propiedades que hemos comprado. No hay discusión en este punto. Sin embargo, en los casos en los que hemos donado tierras han habido muchos años de preparación previos. En el caso particular de los Esteros del Iberá estamos en una etapa muy prematura de ese proceso y aún no están dadas las condiciones para ello. Creería que faltan muchos años de trabajo antes de estar listos y dispuestos a considerar una donación. Eso no significa que eventualmente esas condiciones no se den. Ciertamente que espero que sí. Pero en este momento estamos lejos de ello. -M: Ha ofrecido usted asesoramiento legal y gratuito a los habitantes de los lugares aledaños a sus propiedades para que éstos obtengan el título de propiedad, como las familias del paraje Yahaveré. Se dice que una vez disipados los inconvenientes legales usted comprará esas tierras a muy bajo precio y a esos mismos habitantes, quienes se verían presionados a vender debido a su precariedad económica…. -T: Quince años atrás descubrimos en Chile un proyecto bastante similar al del Iberá, el primer y más importante paso fue que todos los ocupantes del área debían poseer sus títulos en regla. Sin esto no hay sino caos en todo el proceso. La gente que habita por un largo período de tiempo un pedazo de tierra necesita la titularización. No hay cohesión social ni participación a menos que la gente tenga sus títulos de posesión a salvo. Esto otorga a cada propietario seguridad y autonomía y no pueden ser intimidados o presionados por nadie. Se vuelven independientes. Hasta que ello no ocurra no hay posibilidad de tener una administración u organización coherente y seria capaz de establecer orden y estabilidad en la comunidad. Creemos en la justicia social como en la ecología y su protección. Por esa razón estamos dispuestos a ayudar costeando los gastos que demande la titularización de tierras a la gente de la zona. Como hemos visto recientemente, Vedoya, Basile y Maquiavelo (algunos de los propietarios que iniciaron obras en pleno humedal sin el consentimiento del ICAA, lo que incrementa el nivel del agua e inundará en poco tiempo las viviendas se aprovecharon de habitantes del Paraje Yahaveré y esas familias tienen pocos recursos patrimoniales para pelear por sus derechos. Estamos más que felices de poder dar una mano pagando la asistencia legal para quienes no tienen dinero para contratar a un abogado que los defienda. La mitad de las veces los profesionales mismos engañan a la gente. Nosotros podemos ayudarlos con sus problemas. Eso hicimos en Chile y los involucrados estaban contentos con los resultados. La situación es casi idéntica aquí, así que utilizamos la misma idea. No tengo duda que la gente será beneficiada a partir de esto. Y si no quieren hacerlo, no lo hacen, no hay imposiciones, eso es totalmente voluntario. – M: ¿Qué hay detrás del filántropo interesado en preservar el medio ambiente y las condiciones sociales de sus habitantes. ¿No hay un interés financiero? -T: Soy un filántropo. Mis fundaciones, mi esposa, yo mismo hemos destinar a lo largo de años un montón de dinero. Estoy orgulloso de cada centavo que hemos distribuido y puedo decir que casi en el 99 por ciento de los casos han sido derrochados. No he obtenido nada con las donaciones. Esto no quiere decir que no esté en los negocios, que no tenga compañías productivas y que no me interese ganar dinero. No conozco ningún filántropo que no esté además interesado en hacer dinero. Hacemos dinero en un lugar y lo perdemos en otro. Debo reconocer que esto no es muy común en Argentina y lo entiendo pero es habitual en la cultura de la cual provengo. Con el paso del tiempo los argentinos lo comprenderán también. Muchos años atrás en Chile nadie creía que estábamos “derrochando” dinero. Hoy no hay dudas acerca de ello. Lo mismo va a pasar aquí dentro de unos años. -M: ¿Qué ocurrió en Pumalín, Chile? ¿Porque la gente se opuso a la compra de tierras allí? -T: Es una larga historia. Pero millones de chilenos han comprendido que nuestro trabajo sobre el medio ambiente y su conservación es para el bien público. En este mundo no se puede tener a todos contentos. Creo que la posteridad juzgará los hechos. -M: Hay quienes relacionan su presencia en Corrientes con el interés de EEUU por apropiarse de los recursos hídricos de la provincia, considerados estratégicos. -T: Es un chiste y el producto de la invención de una mente paranoica. -M: Se dijo que usted aportó o aportaría 9 millones de dólares a la provincia o a la Nación en concepto de co-financiación al proyecto elevado por Ecos del Iberá al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). ¿ Qué destino tiene ese dinero y quién lo administrará? -M: Nunca dijimos una cosa semejante. Jamás ofrecimos ni esa suma de dinero ni ninguna otra. Fue simplemente algo que apareció en el proyecto de Ecos cuando ya había sido elevado a Naciones Unidas. No teníamos control o conocimiento de ese dato hasta que fue publicado. Cuando lo observamos –cosa que llamó nuestra atención tiempo después de que el proyecto fuera presentado- inmediatamente nos quejamos ante Ecos. La ONG corrigió el error. -M: ¿Cuál es su concepción respecto del agua? -T: De lo que estamos hablando aquí es de los Esteros del Iberá como una totalidad: agua, reptiles, flora, peces…todo lo que hace que este sitio sea lo que es. El hecho de que algunos individuos quieran explotar el lugar no lo vuelve un recurso. Mi esperanza es que los correntinos y gente de otras partes -y entre ellos me cuento a mí mismo y a mi equipo- no lo exploten como tal. Debiera existir un acuerdo respecto de tierras como éstas para que fueran consideradas como parques nacionales. La sociedad tiene muchos valores y uno de ellos es que no todo espacio abierto que pertenezca al Estado nacional, provincial o municipal debe ser edificado, pastoreado o industrializado. Desde que los Esteros han sido declarados reserva 23 años atrás hay evidencia suficiente de una política conservacionista. Nosotros compartimos esa idea. -M: ¿Cuál es su postura sobre el ALCA? -T: Es una pregunta muy amplia pero si usted investiga mis antecedentes encontrará que he gastado millones de dólares combatiendo los argumentos que sostienen desde el ALCA y peleando contra la economía global. Soy miembro fundador del Foro Internacional sobre la Globalización (IFG), entidad que es reconocida por la difusión de los efectos negativos de este fenómeno. Soy un devoto localista. -M: ¿No cree usted que ante tanta desinformación y versiones encontradas respecto de sus fines en el Iberá y su trato con los habitantes y productores, convendría tomar contacto con los medios de comunicación y disipar dudas personalmente y no mediante su equipo técnico o su apoderado? -T: Mediante este correo electrónico le hablo directamente. Si estuviera en Corrientes lo haría en persona. No tengo problemas con los medios de comunicación. Pero en este momento me encuentro en Chile y el modo en que he respondido sus preguntas es el adecuado. Será bienvenida si desea venir al país en que me hallo y hablaríamos cara a cara. De todos modos, hay otros integrantes competentes de mi equipo que están trabajando allá y que son libres de tomar contacto con la prensa. Le expresarían perspectivas y opiniones similares.


