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El Protocolo de Kyoto toma oxígeno

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La Cumbre de Montreal acuerda una mayor reducción de CO2 después de 2012.Las muchas catástrofes de este año ligadas posiblemente al calentamiento global, así como nuevos y alarmantes datos científicos confirmando el fenómeno, parecen haber obrado milagros entre los dirigentes mundiales. «El Protocolo de Kyoto es más fuerte hoy que hace dos semanas», concluye con optimismo Sara Pizzinato, responsable de Cambio Climático de Greenpeace España.

Fuente: La Revista Integral. Por Rafael Carrasco

ESPAÑA (1/1/2006).- Algo está cambiando en el cambio climático. La Cumbre del Clima celebrada en Montreal a principios del pasado diciembre alcanzó un éxito considerado unánimemente como «histórico». El Protocolo de Kyoto sobre emisiones contaminantes a la atmósfera tendrá continuidad más allá del año 2012 y, además, dará pasos más ambiciosos sobre reducción de esas emisiones. Las muchas catástrofes de este año ligadas posiblemente al calentamiento global, así como nuevos y alarmantes datos científicos confirmando el fenómeno, parecen haber obrado milagros entre los dirigentes mundiales. «El Protocolo de Kyoto es más fuerte hoy que hace dos semanas», concluye con optimismo Sara Pizzinato, responsable de Cambio Climático de Greenpeace España. negrita/Y ahora, Kyoto II/negrita Presidida por el brillante ministro canadiense de Medio Ambiente, Stéphane Dion, la XI Conferencia de las partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y primera conferencia de los firmantes de Kyoto –el Protocolo entró en vigor en febrero de 2005– no sólo ha confirmado los objetivos y procedimientos acordados en la ciudad japonesa para el periodo 2008-2012, sino que ha sentado las bases del denominado Kyoto II, más ambicioso y exigente. El principal acuerdo alcanzado en Montreal consiste en «empezar negociaciones urgentes [a partir del próximo mes de mayo] sobre nuevos objetivos de reducciones de emisiones para la segunda fase de compromiso del Protocolo de Kyoto (2013-2017)» y se crea un grupo especial de trabajo para asegurar que las negociaciones concluyan «lo antes posible». De este modo, se asegura a los agentes económicos la continuidad de los mercados de emisiones y se permite a los gobiernos poner en marcha políticas y medidas a largo plazo con vistas a reducir las emisiones de CO2, metano y demás hasta en un 30%, según algunas de las propuestas presentadas en los encuentros en la ciudad canadiense. negrita/Una buena acogida/negrita «El cambio climático –explicó ante el plenario de la conferencia la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona– es un proceso sin retorno y cuanto antes profundicemos y generalicemos el mensaje, menor será el precio de los impactos y el coste de adaptación». «En este sentido –concluyó Narbona– apostamos por la generalización de los Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL) como herramienta esencial para generar un modelo de desarrollo más responsable, más inteligente y más saludable en el mundo». «El sentido común ha prevalecido y los ministros están listos para hablar de nuevas reducciones de emisiones», afirma Jennifer Morgan, directora del Programa Internacional de Cambio Climático de la ONG ambiental Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). «Ahora –añade– todos saben que el Protocolo de Kyoto es la única vía aceptable para combatir el cambio climático». «Este importante impulso dado al Protocolo de Kyoto proporciona a las empresas la seguridad para encaminar sus planes de inversión hacia tecnologías y procesos de reducción de emisiones», señala por su parte Mar Asunción, responsable de Cambio Climático de WWF / Adena. negrita/Ayuda a los países más pobres/negrita El otro gran acuerdo adoptado en la Cumbre del Clima de 2005 es un Plan de Acción a cinco años para ayudar a los países subdesarrollados a enfrentar los efectos del cambio climático y a tomar medidas –como el uso de energías renovables– que beneficien a sus economías y al clima, al mismo tiempo. De los logros de este objetivo se dará cuenta en las conferencias de firmantes de Kyoto de los años 2006 y 2007. «El mundo –apunta Mar Asunción, de WWF / Adena– ha tomado la decisión de seguir avanzando por la única vía que garantiza la lucha efectiva contra el cambio climático, dejando el camino abierto para los que quieran unirse». Esta mención se refiere tanto a los países subdesarrollados, que no están obligados por Kyoto a reducir sus emisiones de CO2, como a Estados Unidos, el gran ausente aún del Protocolo. Como en ocasiones anteriores, los representantes de la Administración Bush –que acudieron a Montreal como firmantes del Convenio sobre Cambio Climático pero que siguen sin firmar el Protocolo de Kyoto– intentaron evitar acuerdos generales con «problemas de procedimiento», propuestas basadas en actuaciones voluntarias y otras maniobras que, esta vez, fueron rechazadas hasta por países como Japón, Australia y otros aliados suyos de anteriores cumbres. negrita/La postura de Bush se debilita/negrita También parecen encontrar un rechazo creciente en la sociedad norteamericana, sobrecogida aún por los devastadores huracanes del pasado verano y por las hipótesis de que esos huracanes tienen mucho que ver con el calentamiento que sufre ya el planeta. Aunque no está claro si este fenómeno produce más huracanes, sí parece probado que el calentamiento global y la mayor temperatura del mar producen huracanes más fuertes en unas costas que, además, albergan al 20% de la población cuando apenas representan un 5% de la superficie terrestre. A mediados de septiembre, la revista científica Science publicaba un estudio según el cual los huracanes tropicales de gran magnitud han aumentado terriblemente en los últimos 25 años, al tiempo que aumentaba la temperatura de la superficie del mar. Entre 1970 y 2004, el número de huracanes de categoría 4 y 5 se ha duplicado en todo el mundo, según el estudio realizado por investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia y del Centro Nacional de Investigación Atmosférica, ambos de Estados Unidos. Los diez años más cálidos registrados se han producido desde 1990 y es casi seguro que 2005 haya sido el más caliente. Estos estudios y la trágica experiencia de Nueva Orleáns y otras poblaciones arrasadas por el huracán Katrina han tenido un fuerte impacto en la sociedad norteamericana, una parte de la cual estuvo representada en Montreal para decirle a su Administración que gobierne pensando en el bien común y no en el de los lobbies del petróleo y el automóvil, los principales financiadores de sus campañas presidenciales. Según la prestigiosa Asociación de Científicos Preocupados, también presente en Montreal, casi 200 ciudades en las que habitan 40 millones de estadounidenses han decidido reducir sus emisiones de CO2 y gases equivalentes un 7% entre 2008 y 2112 –ése era el objetivo que EEUU debía cumplir según el acuerdo alcanzado en Kyoto en 1997 respecto a los niveles de 1990–. «El planeta es el gran vencedor, a pesar de los esfuerzos de la Administración Bush y de la Federación Rusa por ralentizar el proceso de combatir el cambio climático», afirma Jennifer Morgan, de WWF. «El cambio climático es real, las soluciones existen y es hora de que el mundo avance colectivamente hacia su solución», concluye. negrita/Trama europea contra Kyoto/negrita Además del empeño de la Administracion Bush de hacer fracasar Kyoto, una coalición de multinacionales relacionadas con el automóvil y la energía se intenta reproducir ahora entre las grandes petroleras y eléctricas de Europa. Al término de la conferencia sobre Cambio Climático, Greenpeace anunció el descubrimiento de unos documentos privados que desvelan un plan para lograr que las empresas más contaminantes de Europa secunden a las norteamericanas en su estrategia para que Kyoto fracase. Entre las empresas a las que se dirige dicho plan figura la eléctrica española Endesa, la mayor productora de CO2 de nuestro país. Greenpeace ha pedido a Endesa que aclare públicamente si forma parte o piensa hacerlo de esta coalición empresarial contraria a Kyoto. Según los documentos obtenidos por Greenpeace, se está intentando formar una coalición de empresas en Europa que cuestione las propuestas de la Unión Europea para la continuidad de Kyoto después de 2012, cuyo calendario de negociación para fijar nuevos compromisos ha sido el tema de debate más importante en Montreal. Los documentos fueron escritos por Chris Horner, un abogado de Washington del grupo de presión denominado Competitive Enterprise Institute [ver «Cambio Climático: ¿mito o realidad? Integral 309], financiado por Exxon Mobil, la empresa más contaminante del mundo. Cómo se recopilan datos sobre el clima Edad del árbol Los científicos han visto que los anillos que indican la edad han variado su grosor: el más claro, que crece en primavera, ha aumentado porque hace más calor. Aire caliente en la atmósfera Hasta los años 50 nadie sabía dónde se almacenaban los gases de efecto invernadero. Charles Keeling, del Instituto de Tecnología de California, vio que Ártico, Antártico y la atmósfera tienen los mayores niveles de CO2 de los últimos 400.000 años. Fuera de tiempo Al observar el ciclo biológico de los animales y las plantas, clave para su supervivencia, se ha determinado que los patrones naturales se adelantan debido al aumento de la temperatura. Grosor del hielo El calor hace que se evaporen incluso los átomos de oxígeno más pesados del hielo. Así lo demuestran los análisis de las capas más profundas que estructuran los casquetes polares, en retroceso. Efecto ‘albedo’ El grado de reflexión de la capa terrestre impide la acumulación de radiación solar. Los expertos han creado gráficos que muestran el desequilibrio del albedo: la radiación no rebota y en consecuencia recalienta el planeta. El papel del mar El viento y las corrientes marinas hacen de los océanos un verdadero termostato. Los científicos que controlan estas variables ya alertan de que el calentamiento del agua marina es evidente. Indicios claros del cambio Incluso los renuentes se rinden a las evidencias. El semanario The Economist, portavoz de las corrientes liberales y de los intereses de las grandes compañías, publicaba recientemente un artículo sobre las señales ineludibles de cambio climático: La Tierra. El principal indicio es que la superficie de la Tierra continúa calentándose y que esto ocurre desde principios del siglo XX. La década más caliente corresponde al periodo 1994-2004. El Ártico. Se ha demostrado que se calienta rápidamente. La cantidad de hielo del mar ha caído un 8% en los últimos 30 años y se ha demostrado que la capa de hielo de Groenlandia se está derritiendo más rápidamente que en el pasado. La atmósfera. Ahora se ha demostrado que la temperatura de la Tierra y la de la atmósfera se calientan paralelamente. Los océanos. Ha subido la temperatura en diferentes profundidades en los últimos 65 años. Catástrofes. El aumento de la temperatura de la superficie del mar está relacionado con la frecuencia de devastadores huracanes, tifones y lluvias tropicales. Corrientes del océano. El último indicio es la observación de que las corrientes en el Atlántico norte están cambiando respecto a los modelos de clima por el incremento de las temperaturas.

Fuente: La Revista Integral. Por Rafael Carrasco

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