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La transición verde, la IA, más demanda de alimentos y la reconfiguración del orden internacional abren nuevas oportunidades de inversiones a la región

La región de América Latina y El Caribe está bien posicionada para aprovechar el escenario global por medio de activos estratégicos como sus energías renovables, minerales críticos, capacidad agroalimentaria y biodiversidad, aunque estos no se traducirán automáticamente en desarrollo, afirmó José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el lanzamiento del informe Perspectivas económicas de América Latina 2026: Hacia una mejor integración en una economía global cambiante (LEO 2026), realizado en el marco del XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano.

 

Fuente: CEPAL

 

ESPAÑA (5/11/2026).- América Latina y el Caribe debe integrarse mejor, hacia dentro y hacia fuera, para aprovechar las transformaciones globales, señala José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL durante el lanzamiento del informe “Perspectivas económicas de América Latina 2026”, elaborado por la CEPAL, el Centro de Desarrollo de la OCDE, CAF y la Comisión Europea, realizado en Madrid, España.

El alto funcionario de las Naciones Unidas advirtió que el mundo vive verdaderas «rupturas» en la globalización, el multilateralismo y la competencia geopolítica. Estas abren oportunidades para una región que sigue enfrentando tres trampas del desarrollo: baja capacidad para crecer; alta desigualdad y débil cohesión social; y capacidades institucionales insuficientes.

En ese contexto, destacó tres mensajes:

  • Escalar y profundizar las políticas de desarrollo productivo, para diversificar y sofisticar las economías y fortalecer las capacidades institucionales para implementarlas, aprovechando las bases que ya existen en la región.
  • Avanzar hacia una integración regional más profunda y pragmática, en un mercado de más de 660 millones de personas. “La integración regional no es solamente una agenda comercial; es también una agenda de desarrollo productivo”, afirmó.
  • Poner las tecnologías digitales y la inteligencia artificial al servicio de la superación de las tres trampas, acelerando su adopción en las mipymes y fortaleciendo a las empresas tecnológicas de la región. “No podemos limitarnos a ser simplemente consumidores de estas tecnologías”, subrayó.

Destacó además a la Unión Europea como socio estratégico, a través de Global Gateway y del Acuerdo UE-Mercosur, y llamó a conectar estas agendas con las políticas de desarrollo productivo de los países y sus territorios.

El informe pone de relieve el potencial de la región: genera el 64,3% de su electricidad con fuentes renovables, más del doble del promedio mundial; posee el 48% de las reservas mundiales de litio y el 36,6% de las de cobre; y aporta el 18% de las exportaciones agroalimentarias del mundo.

Según estimaciones conservadoras, la inteligencia artificial podría generar en América Latina unos 565.000 millones de dólares de producción adicional entre 2025 y 2030. La integración regional es también una fuente de crecimiento por aprovechar: el comercio intrarregional se ubica, en promedio, seis puntos porcentuales del PIB por debajo de su potencial, y abastecer en la región hasta un 10% de los insumos que hoy se compran fuera elevaría el valor agregado nacional de las exportaciones.

Para materializar este potencial, el LEO 2026 recomienda cerrar brechas de infraestructura, habilidades y financiamiento, avanzar en la convergencia regulatoria y alinear las agendas digitales con las políticas de desarrollo productivo, y destaca la Agenda Digital eLAC, coordinada por la CEPAL, como plataforma regional de convergencia en estos ámbitos.

“En un mundo que se fragmenta, la respuesta de América Latina y el Caribe no debe ser cerrarse, sino integrarse mejor, hacia dentro y hacia fuera. Lo que está en juego es nuestra capacidad de pasar de las oportunidades a los resultados y asumir un papel protagónico en la transformación de la economía global”, concluyó Salazar-Xirinachs.

Alternativas para el crecimiento de la región

El informe presentado explica porqué América Latina y el Caribe (ALC) puede aprovechar las grandes transformaciones tecnológicas, ambientales y geopolíticas mediante una integración económica regional y mundial más profunda y diversificada.

Las fortalezas de la región en energías renovables, minerales críticos, sistemas agroalimentarios e inteligencia artificial (IA) ofrecen oportunidades para atraer inversión de calidad, ampliar y diversificar el comercio, fortalecer la seguridad energética y alimentaria y avanzar hacia actividades de mayor valor agregado en las cadenas globales de valor.

Sin embargo, ALC sigue estando insuficientemente integrada en la economía mundial, mientras que la debilidad de los vínculos regionales, las brechas de infraestructura, las barreras regulatorias, el acceso limitado al financiamiento y la escasez de competencias restringen la productividad y el crecimiento económico.

Una mayor integración regional, especialmente en sectores estratégicos, puede ayudar a la región a conectarse de manera más eficaz con los mercados mundiales.

Mediante el fortalecimiento de la infraestructura, el financiamiento, las competencias, los marcos regulatorios, y el aprovechamiento de las alianzas internacionales para atraer inversión y facilitar el acceso a tecnología y mercados, ALC puede transformar sus activos estratégicos en mayor productividad, innovación, empleos de calidad y un crecimiento más inclusivo y sostenible.

La región es también un importante proveedor de alimentos, con una participación del 18% en las exportaciones agroalimentarias mundiales, y posee una biodiversidad extraordinaria, abundantes recursos de agua dulce y ecosistemas naturales de gran valor. Su posición geográfica y la
diversidad de sus vínculos internacionales le otorgan, además, una ventaja adicional en un momento en que los gobiernos y las empresas buscan cadenas de suministro confiables, resilientes y diversificadas.

Estas ventajas estratégicas no se traducirán automáticamente en mejores resultados de desarrollo. Para convertirlas en una mayor productividad, más inversión y mejores empleos, será necesario profundizar la integración regional y mundial, junto con reformas ambiciosas y políticas de desarrollo productivo que permitan movilizar la inversión e impulsar el crecimiento de la productividad. Esta edición del informe
Perspectivas económicas de América Latina 2026: Hacia una mejor integración en una economía global cambiante identifica varias prioridades: mejorar la infraestructura, reducir las barreras regulatorias, ampliar el acceso al financiamiento, integrar en mayor medida las cadenas de suministro y fortalecer las competencias.

La región de ALC no parte de cero en este esfuerzo y dispone de bases importantes sobre las cuales avanzar. Las iniciativas regionales existentes demuestran los beneficios de una cooperación más estrecha, mientras que la ampliación de las alianzas internacionales abre nuevas oportunidades para el comercio, la inversión, la tecnología y el desarrollo sostenible.

La Agenda de Inversiones de Global Gateway entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe, así como el reciente Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, ilustran el potencial para ampliar el comercio y fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro. Aún existe un margen considerable para profundizar la integración dentro de la región y reforzar sus conexiones con los mercados del resto del mundo.

«Las decisiones que se adopten hoy determinarán si las transformaciones globales en curso se convierten en fuentes de un renovado dinamismo y de un desarrollo inclusivo, o si terminan siendo oportunidades desaprovechadas. El propósito de estas Perspectivas económicas de América Latina 2026 es identificar estas oportunidades; destacar la importancia de la integración y de las alianzas internacionales; poner de relieve el papel estratégico que la región puede desempeñar en la economía mundial emergente; y señalar los ámbitos de política pública en los que es necesario actuar para traducir el potencial de la región en mejores niveles de vida para todas las personas», remarcan los autores del informe presentado por la CEPAL-ONU.

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