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El Niño 2026-2027 | La Organización Meteorológica Mundial advierte sobre un fenómeno climático sin precedentes hacia diciembre y pide una acción humanitaria urgente para la población más vulnerable

La secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), Celeste Saulo, presentó hoy el pronóstico estacional para el período noviembre 2026-enero 2027. Frente a picos de intensidad que superan los registros de las últimas cuatro décadas, el organismo apela a la ciencia, las alertas tempranas y la acción anticipatoria para evitar un desastre humanitario en las regiones con poblaciones vulnerables.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest 

GINEBRA (21/10/2026).- El fenómeno climático de El Niño 2026-2027 se encamina a romper los parámetros meteorológicos de los últimos cuarenta años y amenaza con agravar de forma severa las necesidades humanitarias en todo el planeta.

La advertencia fue formulada este miércoles por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), cuya secretaria general, la científica argentina Celeste Saulo, hizo un firme llamamiento a la acción preventiva urgente durante una conferencia de prensa internacional virtual, de la que participó ArgentinaForestal.com.

DESDE LA OMM SE REMARCÓ QUE EL EVENTO GOLPEARÁ CON DUREZA A POBLACIONES VULNERABLES, COMUNIDADES RURALES, REFUGIADOS Y PERSONAS DESPLAZADAS EN ZONAS DE CONFLICTO, DONDE LA VIVIENDA, EL AGUA, EL SANEAMIENTO Y LOS SERVICIOS DE SALUD YA SE ENCUENTRAN AL LÍMITE DE SU CAPACIDAD.

El nuevo pronóstico climático estacional elaborado por la OMM para el trimestre comprendido entre noviembre de 2026 y enero de 2027 indica que el fenómeno alcanzará una intensidad sin antecedentes dentro de las series estadísticas modernas. «El Niño alcanzará su punto máximo a finales de 2026, pero sus efectos se sentirán mucho después», enfatizó Saulo durante el encuentro con la prensa global.

Según la actualización climática estacional, las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical —el epicentro del fenómeno— podrían ubicarse hasta 3,8 °C por encima del promedio histórico en el trimestre estival.

«Esto tendrá consecuencias de gran alcance para los patrones climáticos en todo el mundo. Y sus impactos podrían prolongarse mucho más allá de su punto máximo, alrededor de diciembre de 2026», alertó la titular del organismo internacional.

 

Alteraciones en el clima global y el rol clave de la prevención

En términos prácticos, un evento de esta magnitud altera drásticamente la distribución geográfica de las temperaturas y las precipitaciones. La dinámica actual combina sequías severas en determinadas cuencas, lluvias torrenciales e inundaciones en otras, y un incremento generalizado de la temperatura global.

«Estos impactos ya los estamos presenciando, se registraron fenómenos meteorológicos extremos y prevemos que estos se multipliquen -y se extiendan- a medida que El Niño se intensifique. Pero un fenómeno de El Niño intenso no tiene por qué ser sinónimo de desastre humanitario. Contamos con la ciencia, los pronósticos y los sistemas de alerta temprana para salvar vidas y proteger los medios de subsistencia», afirmó Saulo, e instó a los Estados y organizaciones civiles a adoptar «medidas decisivas, especialmente para proteger a las comunidades más vulnerables».

La convocatoria a la prensa internacional, realizada junto al subsecretario general de la OMM, Tom Fletcher, tuvo como eje central la gestión del riesgo de desastres y la mitigación anticipada.

«En muchas regiones, aún existe la posibilidad de prepararse. Las condiciones meteorológicas extremas no tienen por qué derivar en emergencias humanitarias ni en víctimas mortales. Sin embargo, esta oportunidad no se mantendrá indefinidamente. La prioridad de la OMM es proporcionar información científica para ayudar a los gobiernos y a las organizaciones humanitarias a anticipar riesgos, preparar operaciones y proteger a las poblaciones vulnerables», precisó la secretaria general.

El organismo resaltó la preocupación central por aquellos sectores donde la infraestructura básica de agua, saneamiento y salud ya experimenta un alto grado de deterioro, agravando las condiciones de habitabilidad de comunidades desplazadas y refugiados.

Mapeo de previsiones y proyecciones por región

El informe técnico de la OMM detalla la distribución de los impactos previstos para el cierre de 2026 y el inicio de 2027 en los diferentes continentes:

África Oriental: Se proyectan condiciones más húmedas que el promedio en la temporada de lluvias de octubre a diciembre, elevando el riesgo de precipitaciones extremas e inundaciones.

 

África Meridional: La mayor probabilidad de sequía amenaza la producción agrícola, la disponibilidad de agua y la sustentabilidad económica a partir del inicio de las lluvias en noviembre.

 

Sudeste Asiático: El déficit de lluvias y las altas temperaturas incrementarán la exposición al estrés térmico y la presión sobre los recursos hídricos, intensificando los incendios forestales y los episodios de humo y neblina (haze).

 

América: Se prevén precipitaciones intensas en el noroeste de Estados Unidos y el sur de Sudamérica. «Todos hemos visto las imágenes de las inundaciones en Chile y la cuenca del Paraná. Norteamérica y el norte del Caribe también experimentarán precipitaciones superiores a lo normal. A su vez, aumenta el riesgo de sequía en algunas zonas de Centroamérica, el sur del Caribe y la Amazonía», detalló la funcionaria.

Saulo aclaró que estas previsiones tienen carácter estacional macro y no constituyen la predicción de un evento meteorológico puntual, por lo que la articulación con las redes meteorológicas nacionales e institucionales resulta insustituible para determinar la ejecución de medidas locales.

«NUESTRA MAYOR PREOCUPACIÓN SON LAS PERSONAS QUE YA VIVEN AL LÍMITE. LA OMM ESTÁ TRABAJANDO EN ESTRECHA COLABORACIÓN CON LA OCHA Y SUS SOCIOS EN LAS NACIONES UNIDAS Y LA COMUNIDAD HUMANITARIA PARA CONVERTIR LAS PREVISIONES CLIMÁTICAS EN DECISIONES PRÁCTICAS», REMARCÓ.

En el cierre de su presentación, la secretaria general de la OMM renovó el llamamiento hacia una respuesta multilateral coordinada: «Reitero el llamamiento conjunto a favor de una acción anticipatoria urgente y coordinada. Los pronósticos nos brindan una advertencia anticipada. Y debemos usar esa advertencia para proteger a quienes corren mayor riesgo. No podemos detener a El Niño. Pero podemos prevenir muchas de sus peores consecuencias para la humanidad. En estos momentos, debemos unirnos», concluyó.

 

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