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El diferencial entre la divisa y el peso deriva en una caída del 8% en los flujos monetarios por la menor tasa de cambio. El punto es que recién ahora las empresas están tratando de traspasar a precio ese diferencial, explicó el presidente regional de la Corporación de la Madera, Corma, Jorge Serón.
Fuente: Forestal Web
0.10.10. Según Renato Segura, un tipo de cambio como el actual afecta al sector exportador. De ahí la importancia que el Estado y el Banco Central busquen e implementen medidas paliativas para la sustentabilidad de los sectores más vulnerables. La caída en 200 mil y hasta 300 mil pesos en plasmas y LCD es directamente proporcional a la paliza que está sufriendo el sector exportador del país. La principal razón es el profundo retroceso en el valor del dólar, fenómeno explicado por el alto precio del cobre en 3,81 dólares la libra, pero también se suman la debilidad de la economía norteamericana, el cierto desorden en el valor de distintas monedas y las mejores expectativas a nivel doméstico. El asunto está repercutiendo fuerte en la situación regional y en especial en la actividad forestal, la más importante. El diferencial entre la divisa y el peso deriva en una caída del 8% en los flujos monetarios por la menor tasa de cambio. El punto es que recién ahora las empresas están tratando de traspasar a precio ese diferencial, explicó el presidente regional de la Corporación de la Madera, Corma, Jorge Serón. cursiva/»El efecto ha sido muy negativo porque la posibilidad de traspasar esa reducción puede demorar entre 4 y 6 meses, porque ese margen de 8% es prácticamente la utilidad del negocio», detalló Serón./cursiva Para tener presente, según José Rafael Campino, presidente de la Corma, para este año se espera obtener entre US$4.500 millones y US$4.600 millones en exportaciones, lo que equivale a un alza del 9%. Saque usted las conclusiones respecto del diferencial de lo que ya parece pérdida. Aunque el efecto de terremoto hizo que bajaran los niveles de exportación, por otro lado se reactivó el mercado interno debido a la reconstrucción, presentando alzas en la demanda. En la actualidad, detalló Serón, el 95% de la capacidad productiva de esta industria está recuperada, salvo una línea de celulosa detenida en la planta de Arauco y prácticamente la totalidad de la actividad de la actividad de remanufacturas, severamente dañada por la crisis económica norteamericana. En 2009, casi el 50% de los retornos correspondió a celulosa blanqueada de pino y eucaliptos (US$1.970 millones), mientras US$600 millones correspondieron a papeles y cartones, US$430 millones a tableros, US$280 millones a madera aserrada, US$250 a molduras, US$115 millones a madera elaborada, US$70 millones a puertas, ventanas y marcos. ¿Qué hacer? Por ello, la situación con la divisa es delicada, más cuando Chile es el único de los países emergentes que no ha adoptado medida alguna al respecto. Brasil y Perú llevan un tiempo con las intervenciones directas, las que se han redoblado en las últimas semanas. Colombia sacó un programa de options y México tiene uno operativo desde abril. Hasta la primera semana de octubre, Brasil había comprado US$ 32 mil millones y las reservas mexicanas pasaron de US$ 91 mil millones a fines de 2009 a US$ 109 mil millones. Y nada indica que esto mejorará, ya que se prevé una avalancha de capitales que busca escapar de las bajas tasas de interés de las naciones industrializadas. Recordemos que la tasa rectora en Chile (2,75% anual) es más alta que en EE.UU. o países de Europa y seguirá subiendo. Asimismo, la Reserva Federal reanudará su programa para imprimir dólares y comprar cientos de miles de millones de dólares en bonos del Tesoro. Mientras más dólares imprima la FED, más bajo será la cotización de la divisa expresada en euros, yenes o wones coreanos. Rafael Garay, economista, coincide con el análisis y apunta que ya que son varias las economías desarrolladas que intentan mantener monedas depreciadas. A esto se suma el yuan chino, que también está subvaluado; el euro desalineado de su precio de equilibrio, y fuertemente relacionado al dólar. «El dólar podría llegar perfectamente a niveles de $460. Claramente, ese es un escenario no deseable para la economía y el sector exportador, ya que en caso de un debilitamiento, podrían ponerse en jaque las altas expectativas de crecimiento». Allí también apunta el economista y académico de la Ucsc, Renato Segura. «Estimo que el dólar se está acercando al límite inferior de su rango de variación. En el mediano plazo debiera converger a un valor cercano a los $500». Luis Bravo Rodríguez, economista de la Unab, refrenda la idea. «Es difícil que el valor del dólar baje de $450… Creo que, dentro de lo posible, debe evitarse una intervención del Banco Central, porque esta tiene otros costos asociados. Por tanto solo cabría intervenir en una situación muy justificada por las circunstancias, a la que creo aún no hemos llegado», detalló. Pero concretamente, todo indica que si continuamos con alzas del precio del cobre, sumamos el hecho que la Reserva Federal norteamericana acaba de anunciar que seguirá con su política monetaria expansiva y consideramos que el gobierno planea aumentar el gasto fiscal en más de un 5% para el próximo año, debemos esperar que el precio de la divisa estadounidense siga disminuyendo y las o monedas locales sigan apreciándose como lo han hecho en las últimas semanas, tal cual lo citó Carlos Smith Clavería, economista de la UDD. Menos dramático es Hugo Lavados, decano de Facultad Economía y Negocios de la USS, para quien es difícil pensar en bajas adicionales. No obstante, todo dependerá de cómo varíe el precio del cobre, el valor del dólar respecto a otras monedas, emisiones de instrumentos chilenos en el exterior y el diferencial de tasas. «Existe un quinto factor, probablemente el más importante de todos en el corto plazo, que es la evolución de las expectativas. Si una gran mayoría cree que el tipo de cambio continuará bajando, actuará en consecuencia», citó. Así las cosas, el futuro sigue bajo una nebulosa. Fuente: El Sur



