| Las perspectivas de 2010 renuevan las esperanzas de recuperación |
De acuerdo a las consultas realizadas por El Diario, existen coincidencias en que el primer semestre de 2009 fue poco menos que dramático y que el sector forestal, especialmente en vinculado al eucalipto en su etapa industrial, sufrió un duro golpe, ya que muebles y maderas para la construcción fueron víctimas de la baja actividad. Los productores y dirigentes consultados aseguran que «para la mayoría de los establecimientos la reducción se ubicó cercana al 50 %», aunque con el correr de los meses del segundo semestre algo se recuperó y las perspectivas para este año son más optimistas.
Fuente: El Diario
ENTRE RIOS (9/10/2010).-Mientras la rama del mueble ve una reactivación en Bovril, las expectativas no son tan buenas. En tanto, el sector primario cree que el empuje en la construcción apuntalará el mercado de la madera y permitirá recuperar algo de lo perdido este año. El duro golpe que significó la crisis financiera internacional en 2009, y su correlato recesivo en la Argentina, generó que en la construcción –uno de los sectores más dinámicos de la economía– se haya tenido unos de los peores años de su historia. Naturalmente que este dato no pasaría inadvertido para el abanico de actividades productivas que tiene a este sector como el principal destinatario de sus productos, y la crisis se fue trasladando hacia muchos otros eslabones de la larga cadena, y afectó –también duramente– a uno de los más castigados en los últimos años en Entre Ríos: el forestal. De acuerdo a las consultas realizadas por EL DIARIO, en general existen coincidencias en que el primer semestre de 2009 fue poco menos que dramático y que el sector forestal, especialmente en vinculado al eucalipto en su etapa industrial, sufrió un duro golpe, ya que muebles y maderas para la construcción fueron víctimas de la baja actividad. Los productores y dirigentes consultados aseguran que –si bien aún no hay números oficiales–, para la mayoría de los establecimientos la reducción se ubicó cercana al 50 %, aunque con el correr de los meses del segundo semestre algo se recuperó. negrita/Las perspectivas de 2010 renuevan las esperanzas de recuperación/negrita Indicadores. “Depende de cada uno de los establecimientos y de sus sistemas productivos y comerciales, pero en general las caídas superaron el 25 %, y en muchos casos se llegó al 50 %, especialmente en el sector primario. Estamos hablando del eucalipto, porque el pino en la provincia no es más del 20 % y está vinculado mucho más a la exportación. Hay alguna caída de establecimientos, porque los productores tienen riesgos a largo plazo y no es tan fácil como en los aserraderos chicos que entran y salen. Al reducir la capacidad de producción, se redujo el empleo, naturalmente”. El que describe el escenario es Alejandro Giudice, hasta hace pocas semanas presidente de la regional provincial de Asociación Forestal Argentina (AFOA), quien se muestra optimista y cree que en 2010 la construcción volverá a liderar el crecimiento del sector. Los anuncios agoreros ya se hicieron a mediados del año pasado, y se especulaba que la caída rondaría el 40 %. Esto motivó que el senador José Luis Panozzo, de Federación, presentara un proyecto de ley para que el Instituto Autárquico de la Vivienda de Entre Ríos (IAPV) utilizara más madera en la construcción de vivienda, pero que no tuvo mayor trascendencia. Dificultades. Quien se mostró también pesimista del presente y algo expectante del futuro fue Rubén Franzoy, presidente de la Asociación de Industriales Madereros de Federación (Imfer) quien aseguró que el tema está complicado, con demanda reducida, pero con el agravante que las recientes lluvias dejaron tanta agua que los aserraderos no pueden ingresar a los montes y hoy día tienen bajo stock. “El mercado se mantiene como terminó el año. Para nosotros la actividad comienza en marzo ya que en los meses de verano se vende poco. A fin de año se notó un poco más de movimiento, y ahora esperamos el comienzo de las grandes obras que consumen madera porque en 2009 la actividad mermó cerca del 50 %, especialmente en el primer semestre, donde se sintió mucho. Mayo y junio fueron los peores meses”, aseguró Franzoy. Desde Imfer entienden que este será un año donde se va a construir mucho, y esto no sólo arrastrará a la madera, sino a otros sectores. “Lo bueno que a pesar de tamaña caída no se registraron despidos importantes, y si bien tampoco hubo incorporaciones, el panorama permite a los productores entrerrianos mantenerse expectantes”. A Giudice, en tanto, le parece bien la iniciativa del Gobierno provincial de generar maderas de calidad para generar valor, pero mantiene sus reservas. “Si uno quiere tener madera de calidad, si apunta las indicaciones del Gobierno que dice que la industria forestal de la provincia debe agregar valor para mejorar su industrialización, debe entender también que es necesario colocar en algún mercado el otro 50 % de la madera, porque sólo sale la mitad de una buena tabla, y el resto como aserrín y otros partes no pueden quemarse dañando el medio ambiente. Si no vemos la totalidad de la producción no podremos tener costos competitivos”, añadió el empresario. En Entre Ríos, aserraderos, corralones y fábricas de muebles miran a los próximos meses con la esperanza que la demanda vuelva a poner sus indicadores más a tiro de sus expectativas, y que el viento de la reactivación llegue finalmente y deje algunas brisas que empujen a las empresas de la costa entrerriana del río Uruguay. negrita/Los muebles del Bovril con marcada caída/negrita Recientemente se conoció que el sector maderero nacional agradeció públicamente al Gobierno nacional las políticas de licencias no automáticas para importaciones, especialmente de Brasil, que les permitió crecer un 25 % en el último año y un 23 % en generación de nuevo empleo. Este impacto para la industria de la madera y el mueble que generó el agradecimiento de la Cámara de Industria Maderera y Afines (Cima), de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (Faima) y otros a empresarios del sector, no tuvo su correlato en Bovril, el polo de muebles de madera maciza más consolidado de la provincia. De acuerdo a lo informado a EL DIARIO por Jorge Busson, un especialista en la materia que coordina un grupo Giser de Bovril con cinco empresas, mientras que el en el país aumentó la inversión en bienes de capital del 58 %, y de las ventas en torno al 33 %. “La recuperación se dio más en las carpinterías de Concepción del Uruguay que trabajan con placas, melaminas y MDF. Las carpinterías de Bovril estuvieron paradas las mayores partes del año. El mayor esfuerzo de las carpinterías fue mantenerse abiertas y sufrieron mucho, a tal punto que prefirieron dar vacaciones por la caída de la actividad, que yo estimo que en 2009 cayó en un 50 %”, confió el especialista.



