Miembros de los cuerpos de emergencia australianos fueron desplegados a las zonas forestales en las que se registran los incendios que, según los expertos, resulta más difícil controlar debido a la fuerza de los vientos en las últimas horas. Las autoridades del Estado de New South Wales, en Australia, lograron adaptar por primera vez un Boeing 737 para que sirviera como una suerte de nave hidrante capaz de combatir incendios forestales, una situación con la cual la región debe lidiar todos los años entre los meses de octubre y abril.
Fuente: France 24, Reuter y BBC
AUSTRALIA (23/11/2018).- La costa este australiana arde en llamas. Decenas de miembros del cuerpo de bomberos fueron desplegados a la zona para controlar las conflagraciones que se desataron en áreas forestales y que, según los expertos, fueron impulsadas por las fuertes rachas de viento que superan los 70 kilómetros por hora.
El fuego no solo demandó la atención de los agentes de emergencias, sino el desarrollo de labores de evacuación en las viviendas cercanas para evitar la pérdida de vidas humanas ante el riesgo de propagación.
Uno de los sectores más afectados es el de Port Stephens, que es uno de los puntos más turísticos del país, en el cual fue utilizado un avión Boeing 737 para llevar a cabo la dispersión de miles de litros de agua con el fin de combatir los incendios.
El avión fue preparado, por primera vez, para combatir un incendio forestal. Puede transportar más de 15.000 litros de agua, además de 63 bomberos.
Las autoridades del Estado de New South Wales, en Australia, lograron adaptar por primera vez un Boeing 737 para que sirviera como una suerte de nave hidrante capaz de combatir incendios forestales, una situación con la cual la región debe lidiar todos los años entre los meses de octubre y abril.
Para realizar esta tarea, el Servicio de Incendios Rurales de New South Wales contrató a la empresa canadiense Coulson Aviation. El avión fue preparado para poder cargar más de 15.000 litros de agua y retardante de llamas. Si bien hay otros aviones que pueden cargar más cantidad, el Boeing ofrece además la posibilidad de poder transportar a 63 bomberos.
El avión fue empleado para apagar llamas en la zona de Port Stephens, 150 kilómetros al norte de Sydney. Si bien las llamas habían afectado unas 1500 hectáreas, no eran consideradas una amenaza inminente a la vida de las personas. Hubo diversas estructuras afectadas, desde casas hasta depósitos y talleres, pero mayormente había sido controlado.
Consultado por la BBC, el vocero del Servicio de Incendios Rurales de New South Wales Chris Garlick afirmó que estaban «encantados» con la performance del avión. «Además de la cantidad de agua que puede portar, el hecho de que pueda además transportar pasajeros nos otorga una mayor flexibilidad para ir a otros Estados. Nos da mayor versatilidad», concluyó.



