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Misiones | La cuenca forestal de Montecarlo frente a la trampa del desvío por la RP15, una alternativa que urge asfaltar frente a la amenaza de un fuerte El Niño en la región

Ante las crecidas que aíslan periódicamente a Montecarlo entre los arroyos Piray Guazú y Paranay Guazú, cámaras empresariales y el sindicato maderero coinciden en una exigencia de fondo: la reactivación urgente del asfalto en la Ruta Provincial 15 hacia Fracrán. Con el pico de El Niño proyectado hacia fin de año, el reclamo trasciende el auxilio financiero a las empresas y apunta a evitar una crisis sanitaria, social y de abastecimiento que dejaría a miles de familias a merced del aislamiento. El reclamo es por la pavimentación completa del corredor transversal RP 15 (Montecarlo – Fracrán) y la sobreelevación de los puentes, como una solución que requiere atención urgente y es una obra demorada.

 

Por Patricia Escobar

@argentinaforest

 

MISIONES (19/10/2026).-Entre el kilómetro 1.501 y el kilómetro 1.533 de la Ruta Nacional 12, el departamento de Montecarlo vive bajo la constante amenaza de transformarse en una isla. Cada vez que las precipitaciones extraordinarias azotan las cuencas del norte misionero, el desborde simultáneo de los arroyos Paranay Guazú y Piray Guazú obliga a clausurar los dos puentes que sostienen la vida cotidiana de la región.

En cuestión de horas, Montecarlo, Caraguatay y Puerto Piray quedan atrapados en un callejón sin salida de 32 kilómetros: hacia el norte, el camino a Eldorado y su hospital de cabecera queda cerrado; hacia el sur, se corta la conexión con Posadas y el flujo regular de alimentos, combustibles o medicinas, además de la logística comercial e industrial.

Con los pronósticos meteorológicos advirtiendo que los efectos más severos del fenómeno de El Niño se profundizarán entre diciembre y enero próximo, la comunidad asiste con preocupación al inicio de una temporada crítica.

Detrás del corte preventivo de los pasos viales que se llevaron adelante días atrás, subyace una demanda histórica postergada: la pavimentación de la Ruta Provincial 15, la única vía transversal de escape hacia la Ruta Nacional 14 a la altura de Fracrán, que hoy, reducida a un trazado de tosca y barro, se vuelve completamente intransitable cuando arrecia el temporal.

«La única salida transversal hacia el este para alcanzar la espina dorsal de la provincia (la Ruta Nacional 14 a la altura del nuevo municipio de Fracrán) es la Ruta Provincial 15. Al tratarse mayoritariamente de una calzada de tierra y tosca arcillosa, las mismas precipitaciones que taponan los puentes transforman la RP 15 en un lodazal intransitable para vehículos de rescate, colectivos y camiones de carga pesada», explican desde la CACIM.

La trampa de barro: antecedentes de una obra paralizada

La Ruta Provincial 15 está proyectada como un corredor estratégico para conectar el cauce del río Paraná con la dorsal central de Misiones. Su traza nace en el acceso a Montecarlo, vincula el casco urbano con Colonia Guaraypo a lo largo de más de 11 kilómetros, y se interna en la espesura del monte hacia el flamante municipio de Fracrán.

A lo largo de los últimos años, la obra figuró en sucesivos planes oficiales. Con financiamiento del Fondo Fiduciario Federal de Infraestructura Regional (FFFIR) y bajo la supervisión de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), se ejecutaron tareas de obra básica y la construcción de un nuevo puente de gran envergadura para el tramo entre la RN 12 y el paraje Cuatro Bocas.

Sin embargo, la carpeta asfáltica definitiva nunca se completó y los trabajos quedaron paralizados.

Desde los organismos técnicos provinciales se argumentó en reiteradas oportunidades que las restricciones presupuestarias y la necesidad de readecuar costos obligaron a priorizar otros frentes, como la pavimentación de los 16,5 kilómetros del extremo este de la misma RP 15, entre la Ruta Costera 2 y Colonia La Flor, en la zona de El Soberbio.

Mientras tanto, en el extremo occidental, el tramo de tierra que debería salvar a Montecarlo del aislamiento se convierte, con cada temporal, en una greda intransitable.

Para los colonos, la falta de pavimento representa una barrera infranqueable. Camiones cargados con madera, colectivos de línea y vehículos de emergencia quedan varados en el lodo, clausurando la única alternativa de abastecimiento terrestre cuando la Ruta 12 colapsa.

La alarma económica: el reclamo de la CACIM

El impacto de las primeras interrupciones viales disparó la reacción de las entidades intermedias. Desde la Cámara de Comercio e Industria de Montecarlo (CACIM) emitieron un comunicado tras las recientes lluvias y suspensiones preventivas sobre el puente, advirtiendo sobre el estrangulamiento que sufre la actividad local cada vez que se cierra la circulación sobre la Ruta 12. La entidad aclaró de inmediato que no objeta la decisión técnica de inhabilitar los puentes cuando el nivel de las aguas pone en riesgo la vida de los transeúntes, pero alertó sobre el costo de no contar con un plan de contingencia previsible.

La parálisis golpea a los distintos eslabones productivos: la foresto-industria ve frenado el ingreso de rollizos y el despacho de piezas aserradas; la cadena yerbatera, desde los secaderos hasta los molinos, enfrenta dificultades logísticas para abastecerse de insumos y sacar el producto final; el comercio urbano agota sus inventarios sin reposición garantizada, y los transportistas acumulan días varados sobre la banquina con fletes encarecidos.

Ante este panorama, la CACIM elevó una serie de pedidos inmediatos a las autoridades:

1.   Unificación informativa: Emisión de un parte oficial diario y conjunto entre Vialidad Nacional, Policía, Provincia y Municipio para conocer el estado exacto de las estructuras, los criterios técnicos de reapertura y las condiciones de los desvíos.

2.   Mesa de emergencia local: Creación de un espacio operativo interinstitucional con Defensa Civil, cooperativas, transportistas e industrias.

3.   Corredor logístico de emergencia: Intervención prioritaria con maquinaria vial sobre los caminos alternativos de tosca, garantizando el paso exclusivo de combustible, alimentos y medicamentos.

4.   Alivio financiero: Prórroga de vencimientos de tasas municipales y tributos provinciales, junto con líneas crediticias para mitigar el lucro cesante.

5.   Solución estructural: Fijación de un cronograma concreto con partidas presupuestarias para la sobreelevación definitiva de los puentes sobre los arroyos Piray Guazú y Paranay Guazú.

Domingo Paiva, del SOIME: “Se necesita información con rigor técnico y enfoque social”

Frente a la gravedad del cuadro, el debate sobre cómo responder a la crisis no se agota en el reclamo empresarial, productivo e industrial por asistencia impositiva. La estabilidad de las familias trabajadoras y el funcionamiento integral de toda la sociedad civil de Montecarlo, Caraguatay y Puerto Piray exigen una mirada coordinada que evite diagnósticos apresurados, y soluciones de fondo que beneficien a “todos”.

En diálogo con ArgentinaForestal.com, el secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Eldorado y Montecarlo (SOIME), Domingo Paiva, aportó una perspectiva anclada en la realidad de la planta productiva.

En la cuenca operan cerca de 700 trabajadores nucleados en el gremio maderero. Según detalló el dirigente sindical, durante este primer episodio de intensas lluvias y cortes de puentes la actividad sintió el cimbronazo de la logística interrumpida, pero las fábricas continuaron trabajando y no se registraron suspensiones de personal ni descuentos de horas.

Paiva remarcó que las medidas de auxilio no pueden diseñarse sobre la base de estimaciones aisladas, sino que requieren información verificada en territorio.

En ese sentido, confirmó que inició conversaciones directas con la presidencia de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP) para proponer una mesa de trabajo conjunta entre cámaras empresariales y representaciones gremiales del sector para analizar la crisis climática, su evolución .

“Aún no nos reunimos, ya que el presidente de cámara (Enrique Bongers) estaba fuera de la provincia estos días por el tema de la Ley de Cabotaje, pero desde el sindicato entendemos que tenemos que trabajar en un diagnóstico certero para presentar ante los gobiernos municipal, provincial y nacional, contemplando la situación integral de la industria y de sus operarios, quienes enfrentan tanto las dificultades de movilización para llegar a sus puestos de trabajo como el riesgo de anegamiento en sus propios barrios”, explicó.

Para el titular del SOIME, no corresponde plantear medidas de auxilio económico o excepciones tributarias de manera sectorial si no se contempla el bienestar de todo el entramado social de Montecarlo.

Sin embargo, coincidió plenamente con el sector empresarial en un punto medular: la necesidad de habilitar el asfalto de la Ruta Provincial 15. “Eso es necesario, porque es una solución para toda la comunidad de evitar quedarse aislada ante las inclemencias climáticas”.

Paiva advirtió que la crisis recién está mostrando sus primeros síntomas y que las peores contingencias climáticas, según los informes meteorológicos se aguardan para noviembre, diciembre y enero.

En el estado actual de la ruta de tierra, resulta inviable sacar carga pesada, evacuar producción hacia los centros de consumo de Buenos Aires o garantizar el ingreso sostenido de víveres.

Si las precipitaciones de verano elevan los caudales a niveles récord y la Ruta 15 continúa intransitable y de prolongarse el acceso, las únicas alternativas de auxilio para evitar el desabastecimiento sanitario y alimentario terminarán siendo la asistencia aérea mediante fuerzas de seguridad o la navegación fluvial a través de la Prefectura Naval.

 

Gestión de riesgo e impacto territorial

El reclamo que hoy unifica a cámaras mercantiles, aserraderos, cooperativas yerbateras y sindicatos trasciende la coyuntura de una crecida estacional. Exige enfocarse en la gestión del riesgo.

Montecarlo no puede depender de que las aguas de los arroyos den tregua para sostener su derecho a la salud, a la educación y al trabajo seguro.

La reactivación y finalización del asfaltado de la Ruta Provincial 15 hacia Fracrán ya no tiene margen de mantenerse como una promesa vial sujeta a disponibilidades de balance ya que es la única garantía de soberanía territorial y resguardo comunitario para que miles de familias misioneras no queden a merced de las inundaciones e intensas lluvias cada vez que las circunstancias climáticas extremas consecuencia de El Niño en la región derive en desbordes de sus ríos, anegaciones y cortes de la Ruta Nacional 12.

 

Este registro audiovisual permite dimensionar visualmente la geografía de tosca y selva que deben atravesar los vehículos cuando las lluvias inhabilitan la ruta nacional 12, y el camino alternativo es la Ruta Provincial 15 

 

Vialidad trabaja en optimizar vía alternativa a la RN 12 en la zona norte

La Dirección Provincial de Vialidad (DPV) informó que avanza en colaboración con los municipios de Caraguatay, Montecarlo y El Alcázar, en la mejora integral de un sector de la antigua traza de la Ruta Nacional 12, que conecta con la Ruta Provincial 212, que puede aprovecharse como vía alternativa a la Ruta Nacional 12 en casos de interrupción por crecida del caudal del arroyo Paranay Guazú.

Un equipo técnico de la DPV junto a representantes municipales inspeccionó el pasado viernes 16 de octubre el tramo mencionado, en la zona entre El Alcázar y el Paraje Tarumá, municipio de Caraguatay, para definir un plan de acción inmediata que ya está operativo.

Allí se trabaja con maquinaria vial propia y de las comunas en la mejora de los desagües, despejando y ampliando cunetas, entoscando los sectores críticos y perfilando la calzada. El sector se acondiciona con la premisa de que pueda ser utilizado como vía alternativa a la Ruta Nacional 12 en caso de que se reiteren incidencias climáticas que obliguen a interrumpir el paso sobre los puentes de la vía nacional.

Al tratarse de rutas terradas, con puentes de dimensiones reducidas, la ex RN 12 y la RP 212 presentan limitaciones a considerar para su uso con cargas pesadas, por lo que, desde la DPV se aclaró que la vía será especialmente controlada en cuanto al peso y las velocidades con las que se utilizará en caso de ser desviado el tránsito desde la RN 12. Camiones con cargas pesadas deberán mantenerse en las vías pavimentadas utilizando las rutas RP 11, RN 14, RP 20 y RP 17.

Para acceder al tramo mencionado, desde el sur, se deberá tomar la Ruta Provincial 11 en El Alcázar hasta el camino de acceso a Colonia Tarumá -ex Ruta Nacional 12-, que luego empalma con la Ruta Provincial 212 y, siguiendo en dirección norte, vuelve a conectarse con la RN 12 en Caraguatay. El tramo completo tiene 27,8 kilómetros y, salvo condiciones extremas, puede resultar una vía auxiliar en caso de interrupción del puente Paranay Guazú de la RN 12, ya que el mismo arroyo sobre la traza de la RP 212 presenta condiciones más estables y de menores caudales.

«Con estas intervenciones, la DPV contribuye a subsanar una situación derivada de las condiciones climáticas excepcionales que se observan por el fenómeno El Niño y que en los últimos días afectaron la normal circulación por la red vial nacional», señalaron en un comunicado de prensa.

 

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