Luego de un operativo ordenado por el juez Manuel Balanda Gómez que derivó en la detención del cacique Santiago Ramos y el desalojo pacifico de una veintena de personas, entre mujeres y niños, integrantes de la comunidad Mbya Puente Quemado II con el apoyo del Equipo Misionero Pastorial Aborigen (EMIPA) reingresaron al predio, considerando «la recuperación de su territorio». El productor agroforestal misionero ratificó en Puerto Rico la denuncia por usurpación, mientras que el Pueblo Mbya Guaraní invoca derechos ancestrales.
Copia y pega esta URL en tu sitio WordPress para incrustarlo
Copia y pega este código en tu sitio para incrustarlo