¿Se puede producir madera y conservar la biodiversidad?

La experiencia de regeneración espontánea de árboles nativos en plantaciones de Araucaria angustifolia es analizada y compartida en este artículo de autoría de Micaela Medina, Magali Pérez Flores, Marcelo Arturi, y Juan Goya, del Laboratorio de Sistemas Ecológicos y Ambientales (LISEA) Facultad de Ciencias Naturales y Museo, Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

 

BUENOS AIRES (Octubre 2022).- La provincia de Misiones se caracteriza por una diversidad en tipos de uso del suelo, las plantaciones forestales representan uno de los más importantes. Principalmente se desarrollan plantaciones monoespecíficas cuya producción se destina a pulpa para papel y madera para aserrado.

Para entender si las plantaciones pueden representar un hábitat adecuado para especies nativas se estudiaron plantaciones de A. angustifolia en el noreste de Misiones. Por un lado, se encontró que debajo del dosel de las plantaciones de A. angustifolia crecieron espontáneamente individuos de árboles nativos; cerca del 70% de las especies encontradas en las plantaciones también se hallaron en el bosque nativo aledaño a las plantaciones.

Por otro lado, las cortas efectuadas para obtener madera de aserrado a lo largo del turno extendido de la plantación, generaron heterogeneidad ambiental, lo que permitió que especies de árboles ecológicamente diferentes se establecieran.

Las plantaciones de araucarias cercanas a fuentes de semillas y manejadas con turnos largos pueden funcionar como hábitat para especies de árboles nativos y, con ello, contribuir a la conservación de la biodiversidad.

Los objetivos económicos y de conservación de la diversidad son compatibles en plantaciones forestales en Misiones, pero depende tanto del destino de la plantación y su manejo, como de la disponibilidad de semillas en el entorno.

El efecto de las plantaciones forestales sobre la biodiversidad constituye un tema controvertido que ha sido estudiado intensamente en los últimos años. Si bien la sustitución del bosque nativo por plantaciones de árboles presenta consecuencias negativas para la biodiversidad, las plantaciones pueden proporcionar mayor variedad de bienes y servicios que otros cambios de uso del suelo.

Por ejemplo, las plantaciones pueden albergar diferentes especies vegetales debajo del dosel de la especie plantada, otorgando refugio, alimento y/o hábitat para otros organismos del bosque nativo.

El bosque de araucarias, ubicado en el noreste de Misiones y sur de Brasil, es un tipo de ecosistema natural perteneciente a la ecorregión mega diversa del Bosque Atlántico (1). En este ecosistema, ejemplares maduros de Araucaria angustifolia, conocida localmente como pino paraná, frecuentemente sobresalen del dosel.

En el siglo pasado, los árboles nativos de A. angustifolia se cosecharon principalmente para la producción de madera, y la superficie de bosque nativo fue reducida para otros usos de la tierra como la agricultura y la ganadería.

A su vez, alrededor del 6% de las plantaciones comerciales de Misiones son llevadas a cabo con A. angustifolia y se manejan con el objetivo de producción de madera.

Una pregunta importante es si las plantaciones de A. angustifolia, desarrolladas en la zona de distribución natural de la especie, pueden ser hábitat para otras especies nativas y por lo tanto contribuir a reducir la pérdida de biodiversidad en una región forestal muy diversa y vulnerable.

Para responder esta pregunta se estudiaron plantaciones de A. angustifolia en el noreste de Misiones. Se relevó la estructura de las plantaciones y los árboles nativos que crecieron espontáneamente debajo del dosel de las mismas (Figura 1).

Además, se relevaron parcelas de bosque nativo aledaño a las plantaciones para tener una referencia del número de especies (riqueza de especies) presentes en el sitio.

Los resultados del trabajo fueron publicados en la revista Austral Ecology en el año 20202.

Figura 1. Cedrelafissilis (cedro misionero) establecido espontáneamente en plantaciones de A. angustifolia en el noreste de MisionesEl estudio se llevó a cabo en el Campo Anexo Manuel Belgrano (CAMB), el cual pertenece a la Estación Experimental Montecarlo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). En este campo, existen plantaciones de araucaria desarrolladas con el objetivo de producción de madera y conservación de la diversidad genética de la especie.

La historia de intervenciones y usos de estas plantaciones representó una oportunidad única para evaluar el efecto de la edad, la estructura de la plantación y el tiempo desde la última corta sobre la regeneración espontánea de árboles nativos.

La historia de manejo de estas plantaciones presentó ciertas particularidades en su estructura y prácticas silvícolas que las diferencian de otras plantaciones de araucaria halladas en la región. La mayoría de las plantaciones estudiadas presentaron edades mayores a 50 años, edad superior a la mayoría de las plantaciones comerciales, ya que el turno o rotación más común de la zona es 30-35 años.

Presentaron diferentes intervenciones, atribuibles a raleos o cosechas parciales, ya que en las plantaciones mayores a 30 años se siguieron extrayendo fustes para obtener madera para aserrado, siendo lo más común para la zona dos a tres intervenciones o raleos antes de los 30 años y luego tala rasa al turno.

Las plantaciones estudiadas representan sitios en su primer ciclo de crecimiento (primera rotación), provenientes, principalmente, del reemplazo del bosque nativo original.

En el entorno a las plantaciones se mantuvieron unidades remanentes de bosque sin reemplazar, constituyendo en la actualidad un área de más de 1000 ha circundantes que confieren una estructura del paisaje particular (Figura 2).

Figura 2. Conformación del paisaje de plantaciones de A. angustifolia y bosque nativo del entorno en el noreste de Misiones (Google Earth, 2022).

Si bien no se estudió la disponibilidad de semillas que originó la vegetación bajo el dosel de las araucarias, es probable que sea consecuencia del efecto de la lluvia de semillas provenientes del bosque nativo cercano y/o del banco de semillas del suelo legado del uso previo.

Los resultados ponen de manifiesto que las plantaciones de araucaria estudiadas constituyeron un ambiente heterogéneo que permitió el desarrollo de una gran cantidad de especies de árboles nativos, las cuales, además, presentaron diferencias ecológicas.

En las plantaciones de araucaria se detectó alrededor del 70% de las especies de árboles presentes en el bosque nativo circundante.

Las especies compartidas entre ambos ecosistemas pertenecieron principalmente a cinco familias taxonómicas: Fabaceae, Myrtaceae, Rutaceae, Euphorbiaceae y Lauraceae. Siendo las especies más abundantes características del bosque con araucaria: laureles (Ocotea y Nectandraspp.), yerba (Ilexparaguariensis) y guatambú (Balfourondendronriedelianum), entre otras.

Sin embargo, el bosque nativo presentó mayor riqueza total de especies, mientras que las plantaciones presentaron mayor cantidad de especies demandantes de luz, es decir especies menos tolerantes a la sombra, clasificadas como pioneras y/o secundarias iniciales.

Las plantaciones de mayor edad y mayor tiempo desde la última corta presentaron mayor riqueza y abundancia de especies, ya que tuvieron más tiempo para la colonización y el establecimiento de nuevas especies arbóreas que las plantaciones de menor edad.

Las plantaciones mayores a 30 años presentaron mayor abundancia de individuos de especies tolerantes a la sombra (no pioneras).

La dinámica de las plantaciones, en cuanto a los cambios estructurales en el tiempo, se debió al crecimiento y/o mortalidad de los individuos, pero también como un factor importante, a las intervenciones de corta o raleos que se realizaron en diferentes momentos con objetivos productivos de la administración del campo, con la finalidad de venta de madera.

Estas cortas generaron un ambiente heterogéneo en el cual especies con diferentes requerimientos funcionales/ecológicos pudieron aprovechar los nuevos espacios de crecimiento o ambientes creados en las plantaciones.

Por ejemplo, se observó mayor abundancia de especies demandantes de luz (pioneras) con un menor tiempo desde la última corta independientemente de la edad de la plantación. La corta genera condiciones ambientales determinadas, como son el aumento de la disponibilidad de luz y la temperatura del aire, en las cuales las especies demandantes de luz son más eficientes que las especies tolerantes a la sombra.

Además, los datos observados y modelados reflejaron que la abundancia y riqueza total de árboles y la abundancia de especies secundarias tempranas, se recuperaron aproximadamente 5 años después de la corta, probablemente debido a la germinación de semillas, el crecimiento de los árboles jóvenes y a los rebrotes. Estos resultados indicarían que la corta puede inducir efectos negativos a corto plazo, pero nulos o positivos, a medio o largo plazo.

Los cambios estructurales asociados a la edad de la plantación y las cortas a lo largo del tiempo pueden también influir en los procesos de dispersión.

La colonización de las plantaciones por especies arbóreas nativas depende en gran medida de la llegada de semillas procedentes de remanentes de bosque nativo en el entorno. Entre las especies arbóreas de las plantaciones de araucaria que estudiamos, encontramos que la dispersión por animales fue el modo de dispersión más frecuente y no estuvo relacionado con la edad de la plantación como se esperaba.

Probablemente, las plantaciones de menor edad de araucaria son utilizadas por animales dispersores tanto como las plantaciones de mayor edad.

Ciertas características de A. angustifolia pueden hacerlas atractivas para los dispersores y podrían aumentar la llegada de semillas.

En tanto es un árbol que emerge del dosel y desarrolla una gran copa horizontal, la cual puede ser utilizada como percha por diferentes aves. Produce semillas grandes, altamente nutritivas, que son consumidas y dispersadas tanto por aves como por pequeños mamíferos.

Los resultados del estudio aquí sintetizados tienen diversas aplicaciones. Por un lado, se demostró que una importante proporción de las especies de árboles presentes en el bosque nativo puede establecerse y crecer debajo del dosel de las araucarias plantadas.

Por otro lado, se observó que las diversas cortas a lo largo del turno extendido proporcionan recursos económicos, por la venta de madera para aserradero, a la vez que generan heterogeneidad ambiental lo cual favorece a la diversidad funcional de las especies que crecen espontáneamente.

Las plantaciones forestales manejadas con turnos más largos tienen mayor probabilidad de constituir hábitat para especies de árboles nativos, y con ello, proveer recursos y hábitat para la fauna local.

Cabe resaltar que para que este objetivo se cumpla las plantaciones deben desarrollarse cercanas a una fuente de propágulos/semillas.

Los resultados coinciden con otros estudios llevados a cabo en Misiones en plantaciones de pino, en los cuales se demostró que las plantaciones de pino manejadas con turnos extendidos y con aplicación de raleos son aquellas que tienen mayor probabilidad de proveer hábitat para la flora y fauna silvestre. Además, algunas de las especies halladas, además de las funciones ecológicas, presentan características determinadas de su madera que pueden ser utilizadas comercialmente (Tabla 1).

Se espera que en futuros estudios se pueda aportar mayor información acerca de la dinámica natural y el manejo adaptativo de estos sistemas, que podrían considerarse una transición hacia sistemas mixtos con el establecimiento espontáneo de regeneración de especies nativas que aporten valor ecológico, en conjunto con plantaciones forestales productivas (Figura 3).

Figura 3. Plantaciones de 50 a 55 años de A. angustifolia en las cuales se llevaron a cabo tratamientos intermedios para favorecer el crecimiento de los árboles nativos espontáneamente establecidos.

Tabla 1. Especies forestales de posible interés comercial halladas en plantaciones de A. angustifolia

 

Notas

Bosque Atlántico: ecoregión ubicada en la costa de Brasil, Misiones y este de Paraguay. Ha sido declarada como hot spot, es decir, punto caliente para conservación de la biodiversidad principalmente debido a que presenta gran cantidad de especies, algunas de las cuales pueden ser halladas solamente en estos sitios (especies endémicas). Esta región ha sido fuertemente transformada en las últimas décadas.
Medina, M., Pérez Flores, M., Goya, J. F., Campanello, P. I., Pinazo, M. A., Ritter, L. J., & Arturi, M. F. (2020). Native tree regeneration in native tree plantations: understanding the contribution of Araucaria angustifolia to biodiversity conservation in the threatened Atlantic Forest in Argentina. Austral Ecology, 45(2), 229-239.

 

Este artículo forma parte del espacio mensual de la REDFOR.ar en ArgentinaForestal.com, que busca divulgar y generar debate sobre la problemática forestal del país. Las opiniones pertenecen a los autores.

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