Inversiones sostenibles: la actividad forestal, el desarrollo industrial y su impacto económico en la región desde Entre Ríos

“Por todo los datos relevados de la cadena foresto-industrial, solemos afirmar que cuando el Gobierno Nacional fomenta al sector forestal con apoyos económicos no reintegrables (incentivo de promoción de la Ley 25.080), no está haciendo beneficencia, ya que recibe de nuevo, con creces –se estima siete veces más –  su inversión realizada para promover la actividad sólo en tasas e impuestos, por lo que se convierte en “un socio” del sector forestal, en el desarrollo Regional”, sostienen los ingenieros forestales, Martín Sánchez Acosta y Ciro Mastrandrea, en su columna mensual del INTA Concordia.

 

Martín Sánchez Acosta y Ciro Mastrandrea, del INTA Concordia.

 

ENTRE RÍOS (1/7/2021).- Si bien usualmente citamos a la provincia de Entre Ríos, al hablar del sector forestal debemos diferenciar dos polos, uno en el sur,  con la presencia de salicáceas denominado “Delta”; y por otro lado en la zona del noreste a la que se suelen denominar  “Región Forestal del Río Uruguay” que comprende los departamentos ribereños del Río Uruguay, donde desde el punto de vista de “cuenca económica” deberíamos incluir al SE de Corrientes, ya que forma una continuidad de nuestra región. En esa zona predominan los eucaliptos y se encuentran en menor medida los pinos.

Vale comentar que el sector productivo del Río Uruguay se abastece casi en un 100% de madera de plantaciones forestales, ya que la madera nativa es escasa (espinal) y solo es destinada en pequeña escala para leña postes y otros usos rurales.

¿Primero el huevo o la gallina?

Años atrás se discutía si primero debía estar la industria para que fomentara la inversión en plantaciones (asegurando el mercado donde colocar la producción de madera), o por el contrario debíamos generar una masa boscosa primero para que luego la industria se radicara.

Es el gran dilema de “si primero el huevo o la gallina”, pero hoy en día sabemos que primero se debe tener el bosque para que la industria pueda asegurarse aunque más no sea en forma parcial, la materia prima.

De comentarios de consultores internacionales podemos tomar como enseñanza que: el capital  puede conseguirse rápido, las máquinas y la gente también, pero los árboles….  no hay vuelta de hoja, hay que plantarlos y esperarlos, por lo que  los grandes proyectos van detrás de las zonas con un mínimo de existencias,  y preferentemente  en aquellas que ofrecen potencialidad de desarrollo, tal como la nuestra..en Entre Ríos y Corrientes.

¿Cómo estamos a nivel  país?

Si tomamos fríamente las cifras de plantaciones, Entre Ríos, con sus 150.000 hectáreas se ubica en tercer lugar en la principal cuenca forestal del país, detrás de Corrientes y Misiones.

Y si consideramos el movimiento de la actividad, la cantidad y variedad de industrias, el nivel tecnológico, y en definitiva la “cultura forestal”, no estaríamos muy errados si la colocásemos en el segundo peldaño del podio, detrás de Misiones.

Aunque el hecho no es competir, sino sumar, tal es el caso cuando sumamos al SE de Corrientes.

Nuestra zona, y su área de influencia, en el aspecto industrial forestal es tal vez la más variada del país, ya que cuenta con plantas celulósicas en su radio de acción (Santa Fe y Buenos Aires); tres puertos para exportar madera, dos de los cuales tienen amplia actividad  en el rubro maderero,  actualmente exportando rollizos de pino y en mucha menor medida eucalipto;  una de las tres plantas industriales de tableros de fibra de mediana densidad, MDF, existentes en país y dos empresas que fabrican tableros de partículas (aglomerados) de las de mayor envergadura y nivel tecnológico del país (también se ubica en radio de la única planta de tableros HDF de eucalipto del país).

Asimismo podemos citar la numerosa presencia de aserraderos para la elaboración de tablas, cajones  y pallets, los que si bien son medianos a pequeños llegan a un promedio de 200, aunque se han llegado a relevar 178.

Por otra parte,  la región cuenta con el aserradero de mayor producción de madera de eucalipto del país. Las plantas de preservación de madera (12) que procesan eucalipto, siendo la única especie en el país que tiene productos en el mercado de madera redonda preservada que van desde postes de líneas aéreas con más de 15 m de longitud y gran diámetro, hasta pequeños “rodrigones” y  “tutores” de tan solo 1 m de largo con 2.5 cm de diámetro, con lo cual se genera una actividad más que interesante.

En este sentido,  se abastece a la zona de cuyo de “rodrigones” para viñedos y cultivos con espalderas.

Aprovechamiento de subproductos

En lo referido al aprovechamiento con fines energéticos, Concordia cuenta con una de las cuatro plantas de pellets de madera existentes en el país, y fue pionera en generar energía eléctrica con biomasa en aserraderos en los años 70`.

En cuanto al pino, si bien la actividad es mucho menor, se tienen aserraderos y remanufacturas que trabajan con esta materia prima, y la región posee una de las dos únicas plantas procesadoras de resina de pino de la Argentina.

 

El desarrollo económico-social: alta ocupación de mano de obra

Es indudable que si bien la forestación en sí (entendiendo por tal sólo a la plantación) no es altamente intensiva, pero la totalidad de la actividad conlleva a un movimiento y ocupación de mano de obra que  supera a varias actividades agrícola-ganaderas, generando mayor valor agregado.

Esta actividad favorece el empleo de mano de obra, en especial en el campo, con lo que también colabora en la lucha contra el desarraigo de las zonas rurales.

Haciendo un poco de números podemos calcular que: en el sector primario de plantación, a un ritmo de 4.000 ha/año, y sumando el manejo y cuidado de otras tantas, ocuparíamos en forma permanente 500 operarios, pero resulta más notorio su impacto en la cosecha y procesamiento de la madera.

En el caso de la industria, los aserraderos, a un término medio de 15 empleados por planta, nos daría la ocupación de casi 3000 operarios, o dicho de otra manera son 3.000 familias ocupadas sólo por esta actividad, a los que habría que sumar unas 500 si consideramos el resto de las industrias (resina, paneles, impregnadoras), y un número casi imposible de calcular cuando queremos referirnos a industrias de transformación como pequeños cajoneros y carpinterías.

En resumen, los números resultan en unas 6000 familias que se mantienen directamente de la actividad, a las que necesariamente debemos sumar todas las personas involucradas en forma mas o menos indirecta (empresa de transporte, servicios, comercios, mantenimiento, etc), con lo que se tiene una idea del desarrollo social que esta la actividad forestal genera en esta, o cualquier otra región del país.

La pregunta que nos cabe hacer es: ¿Si no hubiesen estas forestaciones,  que habría…?. ¿Y qué desarrollo se hubiese generado?.

Por todo los datos anteriormente expuestos, solemos afirmar que cuando el Gobierno Nacional fomenta al sector forestal con apoyos económicos no reintegrables (incentivo de promoción de la Ley 25.080), no está haciendo beneficencia, ya que recibe de nuevo, con creces –se estima siete veces más-  su inversión sólo en tasas e impuestos, por lo  que se convierte en “un socio del sector forestal, en el desarrollo Regional”

 

Contacto:

sanchezacosta.martín@inta.gob.ar

 www.inta.gob.ar/concordia

 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *