22 de abril Día Internacional de la Madre Tierra

Por Jaime G. Ledesma, presidente Colegio de Ingenieros Forestales de Misiones (COIFORM). 

“Todos debemos actuar para salvaguardar nuestro planeta”

Antonio Guterres – Secretario General de la ONU

 

MISIONES (18/4/2021).- El 22 de abril de cada año se celebra el Día Internacional de la Tierra.  Cabe recordar que su promotor fue el  Senador Estadounidense, por el Estado Wisconsin, Gaylord Nelson, que instauró ese día para crear una conciencia común a los problemas de la superpoblación, la producción de contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra.

El 22 de abril de 1970 se considera el nacimiento del movimiento ambientalista moderno, cuando 20 millones de norteamericanos tomaron las calles, los parques y los auditorios para manifestarse por un ambiente saludable y sustentable. Ese día se logró una coincidencia política que parecía imposible; que posibilitó luego la creación de la Agencia de Protección al Medio Ambiente de Estados Unidos (Environmental Protection Agency – EPA) y la aprobación de importante paquete de leyes relacionadas con el aire limpio, el agua limpia y la conservación de especies en peligro de extinción, etcétera.

 

Bajo el lema: “Restaurar Nuestra Tierra”

Hace 51 años, en esta fecha,que el mundo entero reflexiona y se moviliza por una Tierra mejor, en 2009, a través de la Resolución Nº 63/278, la Asamblea General de la ONU designó al 22 de abril como el Día Internacional de la Madre Tierra para crear conciencia sobre el medio ambiente;reconociendo a la Tierra y sus ecosistemas como el hogar común de la humanidad, así como la necesidad de protegerla para mejorar los medios de vida de las personas, contrarrestar el cambio climático y detener el colapso de la biodiversidad.

El  lema elegido por Asamblea General de la ONU para conmemorar este día, en el 2021, es: “Restaurar Nuestra Tierra”.

 

Tiempos de crisis, fragilidad y oportunidad

 La ONU define estos tiempos como de “crisis y fragilidad”  y por ello insta a hacer las paces con la naturaleza, puessin el sostén que ella brinda no podemos prosperar, ni siquiera sobrevivir en nuestro planeta.

El cambio climático, la pérdida de biodiversidad y las contaminaciones a que está expuesto nuestro planeta,nos hace replantear nuestra relación con la naturaleza, el decenio 2021-2030, es la gran oportunidad que tenemos como Humanidad para generar la inflexión que necesitamos como sociedad planetaria.

Los tiempos de crisis y fragilidad, son también tiempos oportunos para restablecer nuestra relación con la naturaleza propiciando los cambios necesarios. Es estratégico y táctico cambiar la mentalidad para encontrar soluciones políticas y técnicas fácticas para mitigar las crisis eco-ambientales, por ello lo/as ingeniero/as forestales no podemos estar ausente en estos tiempos, debemos asumir los compromisos de siempre y profundizarlos más.

…Necesitamos un nuevo modelo económico que valore adecuadamente los bosques y estimule la inversión en paisajes y el crecimiento sostenible”, sostiene el Dr. Robert Nasi, director General del Centro de Investigación Forestal Internacional (CIFOR) y director Gerente de CIFOR-Word Agroforestry (ICRAF).

El año 2021, en un contexto difícil por la pandemia Covid-19 a nivel global, debe ser un año para cambiar rumbos, cambios profundos;necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible, una bio-economía circular basada en la naturaleza.

 

Dato:

La UE es el segundo mayor importador mundial de Deforestación Tropical y las emisiones de carbono asociada a ella, solo superada por China,según un Informe de la WWF publicado en el portal Euronews Living (abril 2021).

El 16% de la deforestación tropical del comercio internacional  estuvo vinculada a importaciones de UE en el 2017 (203.000 ha y 116 millones tn CO2.).

 

La vitalidad y diversidad de los ecosistemas de nuestro planeta son la base de la prosperidad y el bienestar humanos, como se puede observar en los bosques, las tierras agrícolas, los entornos de agua dulce, los océanos y las costas; pero a pesar de ello los estamos degradando en forma alarmante.

Hoy la Madre TIERRA nos está pidiendo a “gritos” que actuemos a favor de la naturaleza.-

 

Las principales claves forestales

La silvicultura sostenible puede crear, a nivel global, millones de empleos verdes.

Los bosques, en general, son esenciales para los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) y la clave para consolidar desarrollo territorial sostenible en nuestra región principalmente, como así en el País y continente Americano.

La biodiversidad y la bio-economía son dos componentes intrínsecamente ligados con lo forestal, son las dos caras de una misma moneda: el desarrollo sostenible.

Las principales claves forestales,para este decenio que arranca en este 2021, las que nos compromete como profesionales de las ciencias forestales, son: 1) Restauración de Ecosistemas Forestales; 2) Biodiversidad; 3) Bio-economía Circular, basada en naturaleza; y 4) Adaptación y Mitigación del Cambio Climático.

2021, el año de la restauración de los ecosistemas

 “La valoración de la biodiversidad en cualquier ecosistema boscoso está estrechamente ligada con la ordenación forestal sostenible.”[1]

La Ordenación Forestal Sostenible y Restauración de los Bosques ayuda a construir un mundo más saludable para las generaciones presentes y futuras, contribuyendo a conservar la biodiversidad, y a su vez, a la mitigación y adaptación del cambio climático; fortalece a la economía y el bienestar de los habitantes del planeta.

El Decenio 2021 – 2030 de la Restauración de los Ecosistemas”es un hecho histórico, un llamado a la acción para movilizar el apoyo político y financiero necesario para restaurar los ecosistemas degradados y deforestados del planeta y así impulsar el bienestar de millones de personas en todo el mundo. Es una oportunidad para ayudar a cambiar de rumbo y ofrecer una alternativa de futuro sostenible tanto a los habitantes del planeta, como a la propia naturaleza.

Restablecer la Productividad y los Servicios Ecosistémicosde los Bosques es clave, para lo que la ciencia forestal debe hacer los aportes técnico-científicos con la finalidad de que podamos ordenar los bosques, desde una perspectiva social, territorial, eco-ambiental y económica, en un contexto político-institucional (involucra lo legislativo) pre-establecido.

Los servicios ecosistémicos respaldan los medios de subsistencia de miles de millones de personas en todo el mundo.

Servicios Ecosistémicos de los Bosques

 Los bosques nos brindan distintos de Servicios Ecosistémicos:

  1. a) Servicios de aprovisionamiento, aquellos referidos a la cantidad de bienes o materias primas que un ecosistema ofrece, como la madera, el agua o los alimentos;
  2. b) Servicios de regulación, aquellos que derivan de las funciones clave de los ecosistemas, que ayudan a reducir ciertos impactos locales y globales (por ejemplo la regulación del clima y del ciclo del agua, el control de la erosión del suelo, la polinización, etc);
  3. c) Servicios culturales, aquellos que están relacionados con el tiempo libre, el ocio o aspectos más generales de la cultura; y
  4. d) Servicios de soporte, como la biodiversidad y los procesos naturales del ecosistema, que garantizan buena parte de los anteriores.

 

Las 10 Acciones en la Estrategia del Decenio de la Restauración de los Ecosistemas

La Comunidad Científica,  considera que los próximos diez años serán cruciales en la lucha para evitar el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, para lo que proponen 10 acciones, en el marco de la Estratégica del Decenio del PNUD, las que se transcriben a continuación:

  1. Impulsar un movimiento mundial

 “El Decenio de la ONU tiene como objetivo detener y revertir la destrucción y degradación de miles de millones de hectáreas de ecosistemas. Es una tarea abrumadora, que se complica aún más por la diversidad de ecosistemas y las amenazas a las que se enfrentan: desde frondosos bosques afectados por incendios forestales hasta suelos agrícolas tan erosionados que sólo pueden ofrecer unos pocos años más de cosechas. Ninguna entidad por sí sola puede asumir esta labor. Por tanto, el Decenio conectará y potenciará las acciones de muchos actores. Los grupos y las personas pueden informarse sobre las oportunidades de restauración en su área, unirse a iniciativas que ya están en marcha o iniciar la suya propia.”

 

  1. Invertir en restauración

 “La restauración requiere recursos. Las organizaciones que impulsan actividades sobre el terreno a menudo carecen de fondos suficientes y enfrentan inseguridad financiera. Si bien los beneficios de la restauración superan con creces los costos, ésta solo puede suceder con financiamiento a largo plazo. Los gobiernos, los organismos internacionales de créditos, las agencias de desarrollo, el sector privado y las personas deberán incrementar su apoyo.”

 

  1. Establecer los incentivos adecuados

 “A largo plazo, los ecosistemas sanos pueden producir cosechas más abundantes, ingresos más seguros y un medio ambiente más saludable. Pero cuidar la naturaleza también puede significar renunciar a algunos de los beneficios económicos de las prácticas menos sostenibles. Hay formas de cambiar esto incentivando las actividades de restauración y reduciendo los subsidios que financian prácticas nocivas, por ejemplo, en las industrias agrícola y pesquera.”

 

  1. Celebrar el liderazgo

 “En los últimos años, hemos sido testigos de un gran impulso a la restauración. Las campañas para plantar billones de árboles han atraído a muchas comunidades. En el marco del Desafío de Bonn, más de 60 países se han comprometido a devolver la vida a 350 millones de hectáreas de paisajes forestales. Durante generaciones, comunidades como los pueblos indígenas han actuado como defensores de sus ecosistemas. La Década de la ONU celebrará este liderazgo y animará a otros a dar un paso al frente.”

 

  1. Cambiar comportamientos

 “La deforestación, el agotamiento de las poblaciones de peces y la degradación de los suelos agrícolas son causados por los actuales patrones de consumo. El Decenio de las Naciones Unidas trabajará con todos los actores involucrados para identificar y fomentar un estilo de consumo que favorezca la restauración. Esto puede incluir desde cambios en las dietas hasta promover productos basados en la restauración.”

 

  1. Invertir en investigación

 “La restauración es compleja. Las prácticas que funcionan en un ecosistema pueden tener impactos adversos en otro. A medida que cambia el clima, surgen nuevas incertidumbres. Volver a un estado anterior puede no ser deseable si el aumento de las temperaturas o el cambio en los patrones de lluvia exigen plantas y cultivos más resistentes. La comprensión científica de cómo restaurar y adaptar los ecosistemas aún se está desarrollando. Se necesitan inversiones considerables para identificar las mejores prácticas de restauración de nuestro planeta, una parcela a la vez.”

 

  1. Desarrollar capacidades

 “Ya están en marcha miles de iniciativas de conservación y restauración, y su visión, experiencia y dedicación impulsarán este Decenio. Sin embargo, los profesionales a menudo enfrentan barreras que les impiden llevar sus proyectos a escala y otros sectores clave, como el de las finanzas, requieren más datos y conocimientos para tomar decisiones informadas. La estrategia del Decenio busca fortalecer la capacidad de los grupos marginados que más perderán con la destrucción de los ecosistemas, como los pueblos indígenas, las mujeres y los jóvenes, para que tomen un papel activo en la restauración.”

 

  1. Crear una cultura de restauración

 “El poder de devolver la vida a nuestros ecosistemas no reside únicamente en los gobiernos, los expertos y los profesionales. Sanar el planeta es un desafío cultural. La estrategia del Decenio llama a artistas, reporteros, productores y músicos a unirse a la #GeneraciónRestauración.”

 

  1. Levantar la próxima generación

 “Los jóvenes y las generaciones futuras son los más afectados por la rápida destrucción actual de los ecosistemas, también serán los que más se beneficien de una economía de restauración. La estrategia del Decenio vincula el bienestar de la juventud y los objetivos de la restauración. La educación en este tema convertirá a los niños de hoy en embajadores de los ecosistemas y proporcionará habilidades para trabajos sostenibles.”

 

  1. Escuchar y aprender

 “El camino por recorrer es largo y hay mucho que hacer, es hora de acelerar la marcha.”

  

 

Haciendo las paces con la naturaleza

El Programa las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha elaborado un Informe titulado: HACIENDO LAS PACES CON LA NATURALEZA”, presentado recientemente, en el mes de febrero,a la comunidad internacional.

 En su prólogo, el  Secretario General Antonio Guterres, dice: “Este informe sienta las bases de la esperanza. Al reunir las pruebas científicas más recientes relativas a los efectos y amenazas asociados a la emergencia climática, la crisis de la biodiversidad y la contaminación que acaba con la vida de millones de personas cada año, pone en evidencia que nuestra guerra contra la naturaleza ha destrozado el planeta. Sin embargo, también nos muestra el camino hacia un mundo más seguro mediante un plan de paz y un programa de reconstrucción posterior al conflicto. Al transformar nuestra percepción de la naturaleza, podemos reconocer su auténtica valía. Al reflejar dicha valía en las políticas, planes y sistemas económicos, podemos canalizar las inversiones hacia actividades que permitan restaurar la naturaleza y sean objeto de recompensa por ello. Al reconocer a la naturaleza como una aliada indispensable, podemos desatar el ingenio humano en favor de la sostenibilidad y garantizar tanto nuestra salud y bienestar como los del planeta”.

 A su vez, la Directora Ejecutiva Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Inger Andersen sostiene que: “La pérdida de la biodiversidad y la integridad de los ecosistemas socavará nuestros esfuerzos en el 80% de los ODS evaluados, lo que hará más difícil si cabe informar acerca de los avances registrados en materia de reducción de la pobreza y el hambre, y sobre la salud, el agua, las ciudades y el clima.  …

…Con la ciencia como guía, la Estrategia de Mediano Plazo del PNUMA (2022-2025) procura conseguir que el vínculo entre la ciencia, la política y la toma de decisiones siga siendo más fuerte que nunca, sostenido por una sólida gobernanza ambiental y respaldado por políticas macroeconómicas que puedan constituir la base de una respuesta catalizadora ante los desafíos del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. De este modo, apoyamos a los Estados Miembros, trabajamos con los asociados, los científicos, la sociedad civil y las empresas para hacer frente a las tres crisis a fin de estabilizar el clima, vivir en armonía con la naturaleza y lograr un planeta sin contaminación.

El año 2021 debe recordarse como aquel en que nos comprometimos a que la pandemia sea recordada no solo como una tragedia humana, sino como el momento en que las personas reconsideraron sus prioridades como individuos y sociedades y tomaron conciencia de que salvaguardar la salud y el bienestar de las generaciones actuales y futuras significa salvaguardar la salud de nuestro planeta.”

 En el prefacio del informe, los responsables técnicos del mismo Ivar A. Baste y Robert T. Watson, sostienen que: “El informe presenta un plan científico que explica cómo hacer frente conjuntamente al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible; es una síntesis con base empírica de las evaluaciones ambientales mundiales.”

El Informe cuenta con dos partes:

Parte I:“La transformación de la naturaleza pone en peligro el bienestar humano”

Desarrolla la forma en que el actual modelo expansivo de desarrollo degrada y supera la capacidad finita de la Tierra para sustentar el bienestar humano. El mundo no está cumpliendo la mayoría de sus compromisos para limitar el daño ambiental, lo que supone una amenaza cada vez mayor para la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Muestra la interrelación existente entre los resultados de las evaluaciones y cómo la suma de todas ellas ha creado una emergencia planetaria sin precedentes.

Parte II: “La transformación de la relación de la humanidad con la naturaleza es la clave para alcanzar un futuro sostenible”

Se plantean las transformaciones necesarias para lograr un mundo sostenible. En ella también se evalúan las funciones y responsabilidades de los diferentes agentes, y se proponen opciones de actuación en los sectores interconectados del medio ambiente, la economía, las finanzas, la energía, los alimentos, el agua, la salud y las ciudades.

Recomienda la forma en que las pruebas científicas acumuladas pueden traducirse en medidas concretas y de gran alcance adoptadas por agentes muy distintos de toda la sociedad a fin de transformar la relación de la humanidad con la naturaleza.

 

Nuestro futuro

 “…el bienestar y la prosperidad humanos pueden mejorarse enormemente si se priorizan las soluciones basadas en la naturaleza.”[2]

La ONU sostiene que nuestro futuro debe ser inclusivo, sostenible, equitativo y responsable, y para ello es necesaria generar una voluntad global de acción y una transformación de nuestra relación con la naturaleza.

El cambio hacia una economía más sostenible, una bio-economía circular basada en la naturaleza es una meta que debemos alcanzar globalmente, y que tendrá fuertes incidencias en los desarrollos regionales de los Países y el Continente, un compromiso que debemos asumir como sociedad global.

 El mundo necesita un nuevo sistema económico impulsado por la naturaleza

 El Dr Marc Palahí, Director del Instituto Forestal Europeo,  ha afirmado recientemente: El mundo necesita un nuevo sistema económico impulsado por la naturaleza” …

“El mundo necesita un nuevo sistema económico impulsado por la naturaleza y que reconozca al capital natural como su activo más importante. Los bosques que se gestionan de forma sostenible tienen un papel clave que desempeñar: son la mayor fuente de recursos biológicos renovables no alimentarios que podemos utilizar para reemplazar materiales de origen fósil como plásticos, acero y hormigón. Algunos ejemplos son los textiles y los materiales de construcción derivados de la madera.”

 “Necesitamos romper la falsa dicotomía entre conservación y producción. Con la excepción de los bosques primarios, que deben permanecer como tales, es totalmente posible crear paisajes que sean tanto resilientes como productivos. Podemos utilizar los recursos forestales para salir del sistema actual de combustibles fósiles y luego reinvertir en biodiversidad y ecosistemas saludables, que son la base misma de la bioeconomía circular. Veamos el ejemplo de Europa: desde la década de 1960 ha habido un aumento en la tala de bosques, pero también en el almacenamiento de carbono y las áreas protegidas.”

La Ingeniería Forestal una protagonista clave

El compromiso y la meta de lo/as Profesionales de las Ciencias Forestales (especialmente la Ingeniería Forestal) está, sin dudas, restablecer fuertes lazos en nuestra relación con la naturaleza y contribuir en la construcción de un futuro más verde, saludable y resiliente con los bosques, pues bosques vivos son garantía de Pueblos con futuro.

 

[1] Nota:  YVYRARETA Nº 15, Revista Forestal de divulgación Académico-Científica (Diciembre de 2008), Trabajo de los Profesores: Titular (Ing. Ftal. Héctor Martín Gartland) y Adjunto (Ing. Ftal. MSc. Alicia V. Bohren) de la Cátedra de Dendrología de la Facultad de Forestal titulado: “Consideraciones sobre la Biodiversidad Forestal a nivel de Especies Arbóreas, en la Selva paranaense Misiones, Argentina”.
*Referencias bibliográficas:
 -Programa para el Medio Ambiente – ONU: “10 años para Restaurar el Planeta, 10 Acciones que cuentan” – Septiembre 2020.
-Informe de Síntesis: “Hacer las Paces con la Naturaleza – Plan Científico para abordar la triple emergencia del clima, la biodiversidad y la contaminación” y se basa en datos obtenidos mediante evaluaciones ambientales mundiales – PNUMA – Febrero 2021.
-Artículos periodísticos del CIFOR.
 [2] Nota: Antonio Guterres, Secretario General de la ONU.

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