Ingenieros de Montes calificaron a la nevada extraordinaria como la “mayor catástrofe ambiental del Siglo en Madrid”

Desde el Colegio oficial de Ingenieros de Montes en la Comunidad de Madrid (COIMM), publicaron su visión y manifiesto respecto a una serie de cuestiones que han de plantearse a partir del desastre ecológico sin precedentes sufrido en el arbolado de la Comunidad de Madrid, tras el paso de la borrasca Filomena, con la nevada histórica que tuvo lugar hace ya una semana (7-8 Enero).

ESPAÑA (16/1/2021).- “La nevada que ha caído se puede considerar como un evento meteorológico extremo, del que no existen precedentes, al menos durante los últimos 50 años. Las acumulaciones de nieve han desbordado todas las previsiones y modelos matemáticos, con acumulaciones muy superiores a los 50 cm en buena parte de la superficie de la Comunidad, durante más de 30 horas de precipitación continuada”, señalaron en el comunicado publicado por el Colegio oficial de Ingenieros de Montes en la Comunidad de Madrid (COIMM).

 

“Podemos afirmar que nos encontramos ante la peor tragedia ambiental sufrida en Madrid en los últimos años, debido a la pérdida de patrimonio arbóreo sin precedentes, tanto en la sierra, como en las ciudades”.

El ayuntamiento de Madrid informa de unas cifras provisionales, sin poder evaluar los daños en el interior de muchos parques que continúan cerrados, pero que ya sorprenden por las cantidades tan abrumadoras de daños sufridos:Existe un grado de afección de entre un 60 y un 70% del arbolado de los Parques Históricos, como el Parque del Oeste, la Dehesa de la Villa, el Retiro o el Parque del Capricho, entre otros.


Entre los Parques Singulares, como el Juan Carlos I o Madrid Río, cerca del 15% del arbolado presenta distintos grados de afección, como rotura de ramas o abatimiento completo de ejemplares.

Unos 450.000 árboles de los parques Forestales de Madrid, como la Casa de Campo, Valdebebas o la finca forestal de Tres Cantos, se encuentran afectados, lo que supone un 60% de la totalidad.

Respecto del arbolado de alineación, presente en calles y parques de distrito, se estima que unos 150.000 árboles han sido afectados por la nevada, lo que implica un 20% del total del arbolado presente en las calles de Madrid.

El resto de los municipios de la Comunidad de Madrid se encuentra en plena operación de limpieza y despeje de calles, al no contar con los mismos medios que el ayuntamiento de Madrid, por lo que todavía no se dispone de datos oficiales. Pero todo hace prever que los daños serán muy cuantiosos, y que se puede aplicar una cierta proporcionalidad a las cifras estimadas para la Capital.

Respecto del estado de los bosques en zonas de pie de sierra y sierra, aún no se dispone tampoco de información suficiente, aunque ya se sabe que el grado de afectación ha sido proporcionalmente inferior, por la mayor adaptación a las nevadas por parte de las especies forestales, conforme existe una mayor altitud. Además, la nevada tuvo un componente del sureste, lo que propició mayores cantidades de precipitación en zonas bajas que en la alta montaña de la Comunidad. No obstante, habrá que esperar a que se den las condiciones para que se disponga de datos oficiales.

Las principales especies que se han visto afectadas tienen algunos denominadores comunes.En primer lugar, las coníferas de gran porte, como los pinos piñoneros, cedros y cipreses, con copas amplias y por lo tanto alta capacidad de retención de nieve y posterior riesgo de fractura.

En segundo lugar, las frondosas de hoja perenne, entre las que se encuentran encinas, aligustres, laureles, madroños y otras especies mediterráneas.

En tercer lugar, las ubicaciones más expuestas al sureste y más desprotegidas han recibido mayor aporte de nieve, por lo que se pueden observar calles como Reina Victoria, en donde un lado de la Avenida tiene a todo su arbolado afectado, mientras que la acera de en frente apenas ha sufrido daños.

En general, se observa una mayor afección en las especies más “autóctonas” y adaptadas a climas mediterráneos, y por lo tanto menos preparadas para sufrir episodios de cargas extremas por acumulación de nieve.

Los servicios técnicos municipales cuentan con los profesionales cualificados para evaluar y obtener conclusiones y recomendaciones de planificación futura, que se deberán efectuar a su debido tiempo, cuando se supere la situación de emergencia en la que actualmente trabajan.

Por lo tanto, desde el COIMM entendemos que no es el momento de “aprovechar” la situación para aventurar culpabilidades y soluciones, ya que en todo caso serán múltiples y complejas. Todos los profesionales y compañeros de los ayuntamientos tienen nuestro apoyo y solidaridad.

“Desde el COIMM entendemos que la catástrofe ambiental acaecida es de una magnitud difícil de imaginar, y cambiará el paisaje de buena parte de los parques y jardines, en definitiva, la infraestructura verde de la ciudad”, remarcaron.

 

Pedimos a los poderes públicos que sean conscientes de que la pérdida de este activo tan importante del CAPITAL NATURAL de las ciudades, no se va a restaurar en poco tiempo. Necesitará de una adecuada planificación, basada en estrategias desarrolladas para maximizar los servicios ecosistémicos que brinda el arbolado de manera gratuita a la sociedad, tales como:Su capacidad de captación de contaminantes.

La producción de oxígeno

La capacidad de absorción de CO2, contribuyendo a mitigar los efectos del cambio climático. Proporcionar espacios saludables, para la práctica del ejercicio físico y la mejora del bienestar y la salud mental de los ciudadanos y sus mascotas.

La mejora de la biodiversidad florística y faunística.

El paisaje y la relajación.

La disminución del efecto isla de calor al atenuar las temperaturas.

La disminución de la posibilidad de inundaciones.

El COIM en Madrid y sus colegiados se ponen a disposición de los ayuntamientos y de la administración regional de Madrid, para trabajar en la reconstrucción de ese patrimonio natural afectado.

Hemos perdido una parte muy importante de una INFRAESTRUCTURA VITAL de las ciudades de la Comunidad. Si una ciudad queda desabastecida de agua, de luz, sufre daños en sus pavimentos o en su red de comunicaciones, todos podemos imaginar las consecuencias inmediatas. Perder buena parte de nuestro patrimonio verde es perder SALUD y BIENESTAR.

Los árboles urbanos no son ningún lujo, más bien al contrario, son una necesidad. Por eso, una adecuada planificación, una correcta asignación presupuestaria que conlleve los medios necesarios para su adecuada conservación, implica poner en práctica modelos de gestión novedosos, pensando en la resiliencia de las ciudades ante el cambio climático. Los beneficios sociales, ambientales y económicos que proporcionan los árboles a la sociedad, son muy superiores a los riesgos que conlleva que vivan entre nosotros.

 

Madrid, 16 de enero de 2021

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