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Situación forestal Brasil y Argentina

Informe especial de la Revista da Madeira de Brasil

Lo que pasa en Brasil con la falta de madera es mucho más grave que en Argentina y puede servir de lección. Misiones y el noreste de Corrientes abarcan un área total de casi 500 mil hectáreas, con una variación de un 20% hacia arriba o abajo. El tema más importante es que la Argentina cuenta con un millón de hectáreas y que un 50% está en esta región.

Por Ing. Forestal Marco Tuoto. Consultor de Brasil. Especial para la Revista Da Madeira.

BRASIL (Diciembre 2004).- Lo que pasa en Brasil con la falta de madera es mucho más grave que en Argentina y puede servir de lección para no llegar a ese extremo aquí. Misiones y el noreste de Corrientes abarcan un área total de casi 500 mil hectáreas, con una variación de un 20% hacia arriba o abajo. El tema más importante es que la Argentina cuenta con un millón de hectáreas y que un 50% está en esta región. La distribución geográfica de los bosques plantados en Misiones muestra que al norte está concentrada el área forestal y en el centro-sur hay muchas manchas de bosques plantados -igual que en el noreste de Corrientes- lo que comprueba la gran participación de pequeños productores forestales. No se tiene un dato confiable, pero se estima que son entre 8 y 10 mil pequeños propietarios forestales con áreas de entre 20 y 25 hectáreas. El tema es que esa madera esté disponible en el mercado. También resulta importante destacar que el 85% de las plantaciones son pinos, eucaliptos y pino Paraná. Es muy pequeña la participación de otras especies. Un 50% de toda el área de los bosques plantados en Misiones y en el noreste de Corrientes está concentrado en grandes y muy grandes propiedades. Solamente un 20% está concentrado en los medianos propietarios, que son empresas con 200 a 2.000 hectáreas. El 30% de todo el área está concentrado en los pequeños productores forestales, con áreas de menos de 200 hectáreas. Mucho se habla de la concentración de los grandes productores forestales pero también hay una gran participación de los pequeños, si puede decirse que de 200 a 2.000 hectáreas son pequeños. Este es un dato que me parece muy importante y quizás haya que profundizarlo un poco más. En el 30% del área plantada en Misiones predominan los pequeños productores. No se tiene un censo y en eso es algo que las autoridades deberían pensar. Son productores forestales independientes y sus negocios no tienen vinculación con la industria forestal: producen exclusivamente madera en rollo. Es un modelo muy parecido al de los países escandinavos. En Finlandia el 80% de la producción de madera, algo así como 80 millones de metros cúbicos, viene de los pequeños productores forestales. ¿Cómo hace para llegar a la industria esa cantidad de metros cúbicos que vienen de los pequeños productores forestales? Solamente con logística se puede acceder a esa madera de los pequeños productores forestales, de otra forma es imposible. En Brasil es un tema que hoy provoca una discusión muy fuerte: cómo promocionar a los pequeños productores forestales para que suministren madera para la industria forestal. La industria hoy en Brasil tiene empresas con 300 mil hectáreas y hay algunos aspectos legales que impiden a esas empresas expandir sus áreas. La alternativa que se está buscando son los pequeños productores forestales. También es importante comprender cuál es la capacidad de producción sustentable de los bosques plantados en la región. Si consideramos que el área tiene un incremento anual promedio de 26 m3 anuales, la capacidad de producción sostenida de la región son 12 millones de m3 anuales (más de 8 millones en Misiones y casi 4 millones en el noreste correntino), esto quiere decir que si toda la madera cortada se plantara nuevamente, se tendría una capacidad de producción sostenida de 12 millones de m3. Hoy en la región se consumen 4 o 5 millones de m3, aunque los números disponibles no son muy ajustados. Hay un excedente físico de 4 millones que pueden no estar accesibles, pero el volumen físico existe y el tema es cómo posibilitar el suministro a partir de esa masa boscosa, porque las grandes empresas tienen su madera comprometida en sus proyectos industriales. ¿Cómo hacen los productores forestales que no están integrados a la industria para poner esa madera en el mercado? Es la gran discusión. La fuente de abastecimiento de los aserraderos de Misiones y Corrientes es un 56% suministro de terceros, solamente un 20% tiene bosque propio y un 25% está basado en bosque propio y provisión de terceros. La mayoría de los aserraderos pequeños y medianos están basados en suministro de terceros. Aquí hay una proyección de la demanda futura de rollos de Misiones. Se espera que en 2015 -según los proyectos de Arauco, CMPC y algunos otros que se consoliden- habrá un consumo de 2 millones de m3 de madera anuales. Hasta 2010 estamos hablando de llegar a la capacidad de producción sostenida de los bosques que tienen hoy. Hoy en Brasil atravesamos una crisis muy fuerte porque no se hizo ninguna planificación estratégica para el futuro que se venía, no hemos programado nada. Por eso las autoridades argentinas tienen que pensar más estratégicamente el tema del suministro de madera. Hoy tiene un excedente, pero esto hay que volverlo factible para la industria. La Argentina tiene que comenzar a pensar ahora lo que hará en el futuro. La situación en Brasil está mucho más complicada que aquí. Tenemos como dos millones de hectáreas de bosque de pino y tres millones de eucalipto. El pino es básicamente utilizado por la industria de madera sólida, contrachapado, madera aserrada, remanufactura, molduras. El eucalipto se va como carbón vegetal de las industrias siderúrgicas en Minas Gerais y otro tanto se va en fibra de pulpa de la que Brasil es un importante exportador. Todo esto ha sido plantado en 20 años, a partir de 1966 hasta 1986 cuando nosotros tuvimos el Programa de Incentivo Forestal. El suministro de pino está basado en cinco o seis empresas, papeleras la mayoría de las veces, que disponen de los excedentes de madera. Las empresas papeleras en Brasil no están integradas como hay algunos casos en la Argentina: la mayoría tienen solamente la planta de pulpa, por eso los rollos más gruesos se ponen en el mercado, que está muy concentrado. Es un pull que todos los meses se pone de acuerdo y fija los precios. La industria de madera sólida tampoco es integrada: son productores, aserraderos o plantas de remanufactura independientes. Son pocas las empresas que tienen plantaciones forestales. Todo está basado en suministro de madera a partir de terceros. Hoy el gran tema en Brasil es el abastecimiento. Lo llamamos el “apagón forestal”. La falta de madera ha limitado el mantenimiento de los niveles actuales de producción. En algunas regiones tienen que buscar madera a más de 200 kilómetros de distancia, lo que significa un costo adicional de 15 a 20 dólares por m3. El precio del rollo de pino ha crecido un 150% en los últimos dos años, mientras que la inflación oficial fue del 40%. Esto ha limitado nuevas inversiones. La industria papelera y de madera sólida tiene una previsión de inversión en Brasil hasta 2012 de 9 mil millones de dólares y parte de las mismas están comprometidas por la falta de madera y las restricciones ambientales a la extensión del área de bosques que dificulta la ampliación del área forestal. Veamos el impacto de los precios. La inflación acumulada desde enero de 2000 es de un 40%, como mucho un 50%, y el precio de rollo ha crecido un 80%. La madera aserrada ha crecido un 110% y la madera laminada un 130%. En Brasil han tenido que hacer el raleo y poner la madera al sol porque no había ninguna persona que quisiera sacar el raleo. Ahora los precios subieron y todos están necesitando madera. Hay empresas rebobinadoras que están rebobinando rollos de pinos de 20 centímetros de diámetro. Las fajas de diámetro de comercialización se están achicando mucho más: antes eran de 15 a 25 y ahora son 15 a 18, 18 a 22, 22 a 25, 25 a 30. Se está achicando y cada clase tiene un precio mayor. En Brasil el precio del rollo aserrable está alrededor de 30 a 32 dólares el m3, en Chile más o menos está en 35, en Nueva Zelanda y Canadá está en 75. Pienso que argentinos y brasileños somos muy ineficientes. Tenemos que desarrollar mucho nuestras industrias para alcanzar una competitividad como la de Estados Unidos. El gobierno brasileño está pensando que no va a conseguir mantener los niveles de exportación actuales. Hoy Brasil está exportando unos 6 mil millones de dólares en productos forestales y la tendencia es que hacia 2008 las mismas comiencen a bajar, principalmente las de productos de madera sólida. La pulpa de papel, que es un 50% de esas exportaciones, se va a mantener, pero molduras, madera aserrada, tableros y muebles será muy difícil que sostengan los actuales niveles. El último año han entrado en Brasil 6 mil m3 de madera aserrada de la Argentina para poder atender la industria del mueble. La proyección del balance entre oferta y demanda de muebles de pino en Brasil muestra un déficit de 3 millones de metros cúbicos. La pregunta de hoy es dónde buscar esos 3 millones de metros cúbicos faltantes. Brasil está cortando el stock futuro de madera, eso es como ir a la cuenta del banco y además de sacar la tasa de interés retirar el capital. Dentro de este contexto la situación es favorable para la Argentina. La oferta por ahora no es limitante, aunque lo podrá ser en un futuro. El gran problema de Misiones es que no se conoce lo que tiene. La Argentina hoy tiene posibilidades frente al “apagón forestal” de Brasil y puede ocupar el mercado doméstico brasileño que, por ahora, está muy deprimido. Si empezase a crecer sólo 1 o 2% al año, el déficit de madera se complicaría mucho más. Por ello, el problema de Brasil puede significar una oportunidad para la Argentina, que además podría ocupar el mercado internacional. Brasil es hoy el principal exportador de contrachapado de pino pero no va a poder sostener los niveles actuales de exportación y esto será en un corto plazo (dos o tres años). Por último, dejo un interrogante: ¿por qué no tener en cuenta cómo atraer a las empresas brasileñas? ¿Por qué no crear mecanismos para que lleguen las inversiones forestales de Brasil hacia la Argentina y que hoy se están yendo para Uruguay? Para más información visite la pagina web: www.remade.com.br

Por Ing. Forestal Marco Tuoto. Consultor de Brasil. Especial para la Revista Da Madeira.

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