Plan de desarrollo empresario

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La Afoa-Regional Río Uruguay presentó un documento a las autoridades provinciales, con una propuesta de desarrollo para el sector foresto-industrial. Los empresarios consideran que la región se encuentra geográficamente distribuida en dos grandes sub-regiones, con posibilidades ciertas del cultivo forestal con especies de rápido crecimiento tanto nativas (algarrobos) como exóticas (pinos y eucaliptos): la Noreste (NE) sobre el río Uruguay, y la Centro-Norte (CN). Y se debería incluir una tercera referida al Noroeste (NO) de Entre Ríos,la que tiene aptitudes similares a la del NE de Entre Ríos. Tanto la del NE como la del CN constituyen dos zonas agro-climáticas bien diferenciadas, las que a su vez condicionan los sistemas productivos imperantes en ellas. Así, la forestación se presenta como un buen complemento de producción económicamente viable y compatible con la actual estructura agraria de la provincia y sus sistemas de producción predominantes, así como con los ecosistemas naturales existentes. La sub-región NE, sobre la margen occidental del río Uruguay, es un continuo con el sureste de Corrientes, extendiéndose desde Gualeguaychú hasta Paso de los Libres. En la misma se asienta la principal concentración de cítricos, con unas 65 mil hectáreas (70 por ciento en ER) y unas 130 mil hectáreas forestadas con pinos y eucaliptos (en 90%), de las cuales un 75% se encuentra en la provincia de ER y un 30% en el SE de la provincia de Corrientes. En esta sub-región, se estima que la superficie forestada podría incrementarse en un 50 por ciento. “De mantenerse el actual ritmo de plantación, estimado en unas 10 mil hectáreas por año, el patrimonio total alcanzaría las 200 mil hectáreas en el año 2010. Como dato estimativo se menciona la tala de unas 5.000 ha/año, y que cada nueva hectárea producirá unas 360 toneladas a un turno de 12 años”, pronostican desde la entidad. En cuanto a las especies forestales nativas como los algarrobos, predominantes en esta región fitogeográfica conocida como el Espinal o Selva de Montiel, tienen gran importancia como proveedoras de maderas de calidad y de forraje ideales para la implementación de sistemas silvopastoriles. A su vez, especies exóticas como los eucaliptos pueden brindar en esta misma región productos tales como carbón, leña y postes, actualmente ofertados por las especies nativas, contribuyendo así a revertir los procesos de degradación y desertificación que afectan actualmente a estos ecosistemas. En la transición de esta sub-región con aquella del NE de Entre Ríos – SE de Corrientes, es donde la superficie forestada con especies de rápido crecimiento podría duplicar el piso actual de unas 20 mil hectáreas (no muy bien cuantificado), y alcanzar unas 40 mil adicionales para el año 2010. Como dato conservador se estima un rendimiento de 300 t/ha a un turno de 15 años. Siendo la principal especie de cultivo el Eucalyptus grandis, se estima conveniente comentar brevemente el valor comercial de esta especie en función de las actuales y futuras demandas de los productos forestales que la misma puede brindar. Así es que cuando se analiza el cultivo de eucaliptos en el mundo surge una primera e interesante consideración a comentar: Eucalyptus grandis integra junto a E. globulus y E. urograndis (denominación común de un híbrido de E. grandis x E. urophylla), las especies de este género (hay más de 600 reconocidas) que concentran la principal oferta celulósica-papelera a nivel mundial. negrita/Mercado externo favorable/negrita Relacionado al mercado mundial de la madera de eucalipto para usos sólidos, su presencia es prácticamente nula. Lo que resulta interesante de destacar es que la madera de E. grandis posee una buena aptitud para distintas alternativas de uso (tablas, tirantes, machimbres, tableros, pasta, postes, etcétera.). Pruebas locales e internacionales han demostrado que los productos maderables de esta especie tienen potencial de ocupar segmentos importantes del mercado mundial de maderas de latifoliadas. Y con secado – aún en maderas con nudos y más aún en maderas libres de nudos – se podría triplicar con facilidad el valor actual (80 dólares el metro cúbico) de la madera aserrada sin secar y con nudos. Referido a la zona NE de la provincia podemos mencionar que el valor actual de la producción forestal primaria se estima en 40 millones de pesos, valor éste que se triplica (es decir, 120 millones), cuando se industrializa localmente, con lo cual la actividad foresto-industrial (unos 120 aserraderos con cinco plantas de remanufactura; dos plantas de tableros aglomerados; una de MDF y doce plantas de impregnación de postes) pasaría a constituir un significativo aporte a la economía regional, sin mayores inversiones en tecnología de procesamiento, y con un impacto significativo en el empleo de mano de obra. Al respecto, Afoa estima que cada 10 mil nuevas hectáreas de plantación se generan unos tres mil puestos de trabajo permanentes en el sector de la plantación y cosecha, y por lo menos otros tres mil en la transformación industrial primaria. Un beneficio adicional lo constituye el hecho de ser demandante no sólo de técnicos y profesionales sino principalmente de mano de obra no calificada que es capacitada en el mismo sector, llegando así al corazón mismo del problema de la desocupación. La forestación incorpora mano de obra sin mucha especialización. Al respecto, se sugiere incorporar a la actividad a integrantes del Plan Jefes y Jefas de Hogar en forma similar al Programa Forestar, no vigente actualmente, que contempla la complementación salarial privada. La reactivación actual del sector foresto-industrial que se está produciendo en el país como consecuencia del crecimiento del PBI, y el marco regulatorio existente con la vigencia de la Ley de Inversiones Forestales, promueven el crecimiento del patrimonio forestal y el desarrollo industrial. No obstante, en nuestra zona, los elevados precios de la tierra (mil dólares la hectárea) que actualmente se registran como consecuencia de la demanda para emprendimientos frutícolas intensivos (por ejemplo: arándanos) y para agricultura (por ejemplo: soja), constituyen hoy una barrera que provoca que muchos emprendimientos forestales se trasladen a la provincia de Corrientes, con lo cual se comprometería seriamente el abastecimiento de madera rolliza al complejo de aserrado y remanufactura de eucaliptos y pinos local, con su consecuente efecto negativo en toda la cadena, en particular en la mano de obra. De tal forma que, para asegurar el desarrollo del sector foresto-industrial regional, esta oferta primaria deberá ampliarse con la replantación de plantaciones de baja calidad y bajos rendimientos, por otras con materiales (semillas y clones) de eucaliptos e híbridos mejorados con buena adaptabilidad a las condiciones ecológicas imperantes en la región. Al mismo tiempo, las plantaciones tanto originales como rebrotes, deberán orientarse hacia la producción de maderas de calidad a través de la optimización de distanciamientos, podas y raleos. Todo esto exigirá a su vez la incorporación de tecnologías de procesamiento y reprocesamiento industrial que agreguen valor al producto final, para de esta manera poder acceder a mercados mejor remunerados. También consideran de “importancia estratégica” la integración con el Uruguay. El vecino país ha desarrollado una fuerte política de promoción foresto-industrial que le permite contar con un patrimonio de unas 600 mil hectáreas e importantes proyectos celulósicos y madereros en vías de concreción sobre el litoral del río Uruguay, los que demandarán seguramente cuotas de abastecimiento con materia prima local. A su vez, los aserraderos y plantas de remanufactura locales podrán disponer de una importante oferta de materia prima de calidad proveniente de los montes de eucaliptos manejados intensivamente para este propósito que se ubican del otro lado del río Uruguay”.

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