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19
Abril
2017

La caza furtiva y el tráfico ilegal de especies amenaza a casi la mitad de los sitios Patrimonio Mundial de la Humanidad, según UNESCO

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Cerca del 45% de los 200 sitios naturales clasificados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad enfrentan estas problemáticas. Son declarados por la UNESCO por su importancia natural y biodiversidad están amenazados por el tráfico ilegal de especies, caza y pesca ilegales, según un informe publicado este martes por la organización conservacionista WWF. Advierten que "urge a tomar medidas inmediatas, ya que de no protegerlos de forma efectiva, los perderemos para siempre".

 

Fuente: Europa Press

 

 

ESPAÑA (18/4/2017).- En el informe publicado por Europa Press, la ONG exige acciones urgentes para detener la que considera una "preocupante tendencia creciente" a nivel internacional del tráfico ilegal de especies incluidas en la lista de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) en los lugares del mundo de mayor importancia ecológica, incluidos los lugares Patrimonio de la Humanidad.

 

Los lugares Patrimonio de la Humanidad son conocidos por su "icónica belleza, geología, ecología y biodiversidad" a lo largo de todo el mundo y por albergar las mayores poblaciones de especies raras de plantas y de animales, incluidas los 3.890 tigres salvajes y el 40 por ciento de todos los elefantes africanos y que sirven de refugio a especies críticamente amenazadas de extinción como el rinoceronte de Java en Indonesia o la vaquita, la marsopa más pequeña del mundo en el Golfo de California (México).

 

Sin embargo, a pesar de que se reconoce su valor y que tienen un estatus de protección, el informe de la ONG advierte de que el tráfico ilegal, la caza y pesca ilegales afectan a casi el 30 por ciento de los sitios naturales Patrimonio Mundial de la Humanidad de modo que las especies en peligro se dirigen al borde de la extinción y pone también en riesgo a las comunidades locales y al bienestar de los pueblos que dependen de ellas.

 

El director general de WWF Internacional, Marco Lambertini, advirtió de que muchos de estos enclaves están aún amenazados por las actividades industriales destructivas y añadió que el nuevo informe de la ONG muestra que estos lugares están también afectados por la sobrexplotación y el tráfico ilegal.

 

"A menos que se protejan de forma efectiva, los perderemos para siempre. Los gobiernos deben redoblar sus esfuerzos y trabajar en toda la cadena de valor del tráfico ilegal de visa salvaje antes de que sea demasiado tarde", ha sentenciado el directivo.

 

A ese respecto, reclamó urgentemente más colaboración e integración entre CITES y la Convención del Patrimonio Mundial de la Humanidad con las autoridades nacionales para dirigir una acción más coordinada y dar una respuesta más contundente para detener el tráfico ilegal de vida salvaje, desde la prohibición de entrada de especies en los países, en el transporte hacia destino y en las ventas en los mercados consumidores.

 

Según cálculos de WWF, en torno al cinco por ciento de la población del tigre de Sumatra fue aniquilado en 2016 de modo que el estudio advierte de que si se mantienen los niveles actuales, esta especie podría desaparecer en libertad en este país, lo que contribuiría a reducir los incentivos para proteger los bosques de la deforestación para las plantaciones de aceite de palma.

 

"Para que estas 'joyas de la corona' de la herencia natural de nuestro planeta mantengan su estatus de Patrimonio Mundial, y para asegurar la supervivencia de algunos de los animales y plantas salvajes más vulnerables, es esencial que CITES se implemente por completo y que estos lugares irreemplazables estén totalmente protegidos. Al hacerlo, daremos seguridad a la gente y a esos lugares, y apoyaremos las economías nacionales y a las comunidades rurales que dependen de estos sitios para su bienestar y medios de vida", considera el secretario general de CITES, John Scanlon.

 

En la misma línea, la directora general de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), Inger Andersen, advirtió que el tráfico ilegal de especies salvajes "roba la herencia y el capital natural mundial y amenaza a las comunidades locales", además de amenazar los esfuerzos globales para reducir la pobreza.

 

Así, WWF subraya que salvo que los Gobiernos, la ONU, las ONG y la sociedad civil adopten medidas adicionales e inmediatas algunas especies podrían afrontar su extinción local, y algunos sitios del Patrimonio Mundial podrían perder su valor universal excepcional para las generaciones presentes y futuras e insiste en la importancia de actuar, entre otras medidas, a través de la educación y el refuerzo de la persecución de este delito.

 

Finalmente, Lambertini considera que los responsables de CITES y de la Convención del Patrimonio Mundial de la Humanidad deben reconocer que es necesario seguir mejorando la interacción entre ambas convenciones para detener esta situación y que todos los actores deben actuar unidos para prevenir los daños irreversibles en estos lugares icónicos del mundo.

 

 

 

 

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