Investigación brasileña demuestra que los tapires podrían ser la clave para recuperar las selvas degradadas

Especialistas de la Universidad Federal de Lavras y del Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía realizaron un trabajo de campo, del cual resultó que “el mamífero podría ayudar a recuperar las selvas amazónicas después de un uso humano destructivo y aumentar la cantidad de carbono que almacenan. Los tapires pasan más tiempo en los bosques degradados que en la selva prístina. Al alimentarse de frutos, dejan más semillas en sus deposiciones en estos paisajes “degradados” y esto ayudaría a su regeneración”, concluyen.

Fuente: Mongabay. Por María A. Salazar

BRASIL (Julio 2019).- El estudio, desarrollado en la Amazonía brasileña por investigadores de la Universidad Federal de Lavras, descubrió que los tapires, que se alimentan de frutos, pasan mucho más tiempo en los bosques quemados que en los que están relativamente intactos. Como consecuencia, los tapires dejan más semillas en sus deposiciones en estos paisajes “degradados”.

“El papel que desempeñan los tapires en el esparcimiento de semillas en los bosques degradados es otra buena razón para conservar a este último representante de la megafauna de Suramérica”, dijo en una declaración Lucas Paolucci, autor principal del estudio y ecólogo en la Universidad Federal de Lavras en Brasil y el Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía. El estudio fue publicado en febrero en la revista Biotropica.

 

El tapir amazónico, también conocido como danta, está emparentado con los caballos y los rinocerontes, y tiene el tamaño de un cerdo grande. Está clasificado como Vulnerable por la UICN. Este animal de reproducción lenta no se recupera bien de la caza intensiva y su hábitat forestal está disminuyendo.

 

Como es grande -puede llegar a los 2,2 metros y pesar 250 kilos-, puede llevar muchos tipos de semillas, algunas grandes, que luego deposita en el bosque con sus excrementos.

Sin embargo, hasta ahora, la mayoría de científicos han investigado esta “dispersión de semillas” en bosques más prístinos. Paoluccci y sus colegas se preguntaron por la influencia de los tapires en bosques degradados.

Un tapir amazónico en el estado de Mato Grosso en Brasil. Imagen de Bernard DUPONT en Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).

Los investigadores fueron a la búsqueda de deposiciones de tapir en tres parcelas de bosque en el lugar de estudio, en el estado de Mato Grosso en Brasil, cada una con un nivel diferente de impacto. Otros investigadores habían quemado el bosque en una de las parcelas casi cada año entre 2004 y 2010. En otra, habían provocado incendios experimentales cada tres años. Como medida de control, Paolucci y sus colegas también incluyeron una tercera parcela que no se hubiera quemado nunca.

Los tapires defecaban más y distribuían tres veces más semillas en las parcelas quemadas que en los bosques intactos, según descubrieron los científicos. Los datos de exploraciones aéreas con lidar, que utiliza pulsaciones de láser para mapear la estructura tridimensional del bosque, confirmaron que las áreas con la cubierta forestal más abierta solían tener más concentraciones de excrementos.

Un conjunto de cámaras trampa también reveló que los tapires frecuentaban las parcelas quemadas el doble que el bosque con la cubierta cerrada. Los autores del estudio dicen que creen que los pequeños brotes que crecen de la tierra gracias a que entra más luz en las parcelas quemadas podrían atraer a los tapires.

Los tapires llevaban una gran variedad de semillas a estos bosques degradados en condiciones notablemente buenas. Más del 99 por ciento de las casi 130 000 semillas que los investigadores encontraron en los excrementos de los tapires estaban enteras, lo cual significa que tenían posibilidades de germinar. Las semillas provenían de 24 especies de plantas diferentes, algo que sugiere que los tapires contribuyen a la diversidad de especies que crece en un área determinada.

Un tapir en Brasil. Imagen de Rhett A. Butler/Mongabay.

El equipo dijo que sus datos sugieren que los tapires son importantes para ayudar a los bosques a volver a crecer mediante la regeneración natural, que es “la forma más barata y normalmente más factible de conseguir la restauración de los bosques tropicales a gran escala”, escriben.

También sugieren que los tapires, a su manera, podrían ayudar a combatir el cambio climático.

“Cuando pensamos en el clima y las soluciones forestales, los tapires no son lo primero que nos viene a la cabeza”, dijo en la declaración Paulo Brando, uno los autores del estudio y científico auxiliar en el Centro de Investigación Woods Center en Massachusetts. “Pero nuestro estudio muestra que tienen un papel crítico en la recuperación del bosque, ya que dispersan especies con semillas grandes que finalmente se convierten en árboles grandes, lo que significa que contribuyen de forma indirecta a mantener las reservas de carbono del bosque”.

Un tapir y su cría recorre la reserva privada San Jorge, de Arauco Argentina, en el norte de la provincia de Misiones. Es una especie en peligro de extinción y monumento natural que preserva la Selva Misionera.

 

 

 

 

 

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