Dra. Sandra Díaz: “Si se pierde más bosques nativos, no se podrán garantizar bienes ambientales vitales”

Sandra Díaz, la bióloga cordobesa que fue galardonada con el premio Princesa de Asturias, dio su postura sobre la importancia de los bosques nativos en una conferencia realizada en Ciudad Universitaria, meses atrás. Su área de estudio son los bienes ambientales comunes (BAC)

Fuente: La Voz de Córdoba

ESPAÑA (10/6/2019).- “Son procesos naturales que brindan beneficios esenciales a los seres humanos y que son un patrimonio inalienable de toda la sociedad. Su apropiación por parte de un grupo particular no es posible y, si es posible, no debiera ser legítimo”, explicó  la experta.

“En procesos de deforestación como los que ocurrieron y están ocurriendo en Córdoba perdemos bienes ambientales comunes”, sostuvo en aquella charla organizada por el Conicet, en el marco del debate surgido a nivel político y social sobre un cambio en la actual ley de ordenamiento territorial del bosque nativo.

La científica cordobesa detalló parte de sus investigaciones, centradas en cómo el bosque nativo en sus diferentes estados mantiene bienes ambientales comunes como el acceso a un ambiente saludable. “Si seguimos perdiendo bosque, Córdoba no podrá garantizar bienes ambientales vitales para la sociedad”, concluyó.

La experta indicó que los bosques contribuyen al secuestro de dióxido de carbono (CO2) con la formación de biomasa. De esta forma se contribuye a no seguir incrementando el calentamiento global. “El reemplazo de una hectárea de bosque conservado por un cultivo anual emite más de 50 toneladas de carbono o el equivalente a las emisiones anuales de 40 cordobeses”, ejemplificó.

Otro bien ambiental común (BAC) es el acceso a agua en cantidad y calidad, y en el momento deseado. “La deforestación en Córdoba no es la causa de que haya precipitaciones torrenciales en los últimos años. Pero tener una infraestructura verde para regular la distribución de agua o no es lo que hace una diferencia muy importante en el impacto que esas lluvias van a tener sobre las poblaciones y el resto de la infraestructura humana”, explicó.

La fertilidad del suelo a largo plazo también es un BAC porque tarda cientos de años en formarse. “Los estudios que realizamos en Córdoba indican que la fertilidad es claramente mayor en los bosques. En los cultivos se mantiene de forma artificial. Lo más importante a largo plazo es el aporte de hojarasca al suelo, porque esa es la fábrica de fertilidad a largo plazo”, detalló.

Díaz ejemplificó con la formación de nuevos ríos que está ocurriendo en el sudoeste de Córdoba. “Por donde pasan estos nuevos ríos se pierden miles de años de formación de suelos. A los dueños de esos campos se los puede compensar, pero a las generaciones de cordobeses, no. No tiene solución”, indicó.

El desarraigo en el monte chaqueño. “La agriculturización del bosque expulsa a la gente”, dice Díaz. Otro disertante de la charla del lunes fue Marcelo Cabido, investigador del Conicet. Coincidió en que la “pampeanización” del bosque chaqueño expulsa gente. “En 1930 ya se habían perdido 11 millones de hectáreas de bosque. Parte de ese monte había resurgido cuando empecé a recorrerlo en la década de 1980. En esos bosques había mucha gente que vivía del monte, tenía una cultura de cría de cabritos. Los registros de población muestran que hay menos gente ahora que cuando había bosque. La pampeanización de los bosques expulsó gente que sabía aprovechar el bosque”, dijo Cabido.

 

 

 

 

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