Vigas laminadas de eucaliptos, innovación para la construcción que llama la atención por su belleza

Un proyecto fue desarrollado para una galería, quincho y un garaje en la zona de Los Cardales, en una propiedad rural en Buenos Aires, donde la belleza de la madera de eucalipto y sus alternativas para el uso de la construcción quedó expuesta.

BUENOS AIRES (3/3/2019).-. El proyecto de “quincho” y garaje se encuentra en una propiedad en Los Cardales, un pueblo rural en la provincia de Buenos Aires.

El edificio está dispuesto cerca de una hilera de pinos, sobre el límite de la frontera terrestre del norte, completando la delimitación preexistente de un jardín central que está contenido por la casa en el frente y prácticamente delimitado en la parte posterior y en el lado sur. junto a la piscina y una arboleda.

“La tecnología del techo, hecha completamente de madera, utiliza texturas y tonos para ayudar a integrar la edificación con el entorno natural. La estructura de las vigas laminadas de eucalipto está organizada por un conjunto de largueros longitudinales, dispuestos alternativamente hacia arriba y hacia abajo entre dos vigas transversales. Esta disposición se traduce en un techo invertido con doble inclinación, generando un espacio intersticial entre las vigas y el techo, que suaviza y colorea la luz que entra por los lados más altos del techo”, describieron los arquitectos del proyecto.

La cobertura de una terraza y de un garaje, hecha en madera, transformó una hacienda en la región de Los Cardales, en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Se construyó con madera de eucalipto, pero con una tecnología y un formato que permiten la interconexión de la estructura con el entorno, en un fuerte contexto natural.

 

Según el equipo de argentina de Francisco Cadau Oficina de Arquitectura, responsable del proyecto, la cobertura es sostenida por piezas de hormigón armado, que delimitan el espacio y organizan el patio. A pesar de esta fuerte presencia visual, el trabajo de la cubierta – hecha enteramente en madera – llama la atención de quien pasa por el lugar.

 

La estructura tiene vigas laminadas, dispuestas en una serie longitudinal, bloqueadas alternativamente. Se colocaron entre dos vigas transversales principales. Se forma una “tijera”, componiendo la cubierta de doble inclinación invertida.

 

El equipo del proyecto justifica que esta tecnología genera espacio entre el techo y las vigas y aún permite que la luz entre tangencialmente por los extremos de la cobertura, además de la visible belleza.

 

Los paneles de contrachapado de madera forman el módulo estructural, cerrando la estructura de la cubierta. También influyen en el aislamiento térmico e hídrico.

 

Fuente: Madeira y Construcción de Brasil, con información de ArchDaily

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