Desastre ambiental en Brasil: 157 muertos identificados en Brumandinho, crisis sanitaria y nuevas evacuaciones ante riesgos en dos minas de Vale

En Brumadinho, el colapso de la represa liberó aproximadamente 12 millones de metros cúbicos de un lodo marrón rojizo, que amenaza con contaminar 48 municipios y podría afectar hasta a 1,3 millones de residentes. El agua potable contaminada, enfermedades infecciosas son las principales preocupaciones de las autoridades del país ya que afectarán a millones de personas, en alrededor de 500 municipios de Minas Gerais, y la zona “entrará en estado de catástrofe sanitaria y ambiental” en el corto plazo.

Fuente: Agencia EFE, Red O Globo (G1), Fundación SOS Mata Atlântica

BRASIL (8/2/2019).- Fiocruz, el principal instituto de investigación de Brasil, advirtió esta semana sobre una posible crisis de salud luego del colapso de represa de minerales de hierro en el estado de Minas Gerais, Belo Horizonte, en Brasil, que hasta el momento provocó 157 muertos, aun hay 165 personas desaparecidas, a 16 días del trágico viernes 25 de enero.

El instituto señaló que la contaminación del ecosistema y del aledaño río Paraopeba podría precipitar la propagación del dengue, la fiebre amarilla o diarrea en comunidades cercanas a Brumandinho, la ciudad donde la presa colapsó.

Los análisis del lodo contaminado y del agua del río están en curso, pero los expertos ambientales dijeron que se detectaron concentraciones tóxicas de óxido de hierro y otros metales pesados.

A largo plazo, el reporte de los profesionales estableció que el aislamiento de las comunidades rurales, el estrés y trauma causado por la pérdida de un familiar, del trabajo o hasta un cambio drástico en la calidad de vida también tendrán un impacto significativo en la salud de las personas.

Los investigadores señalaron que se registra una mayor cantidad de casos de hipertensión, diabetes, afecciones cardiovasculares, infartos e incluso de cáncer en los meses y años posteriores a los accidentes de este tipo.

Fiocruz, vinculada al Ministerio de Salud de Brasil, basó en gran medida sus evaluaciones a estudios realizados después de un desastre similar en noviembre de 2015, en el mismo estado de Minas Gerais. El colapso de una represa más grande provocó la muerte de 19 personas y dejó a 250.000 personas sin agua potable.

Fue considerado como el peor desastre ambiental de Brasil, pero los expertos alegaron que el colapso de la presa de Brumadinho “podría superarlo. Este (Brumadinho) es el desastre más grande de una presa minera en Brasil y uno de los peores en el mundo”, dijo Mariano Andrade da Silva, investigador de la Escuela Nacional de Salud Pública, vinculada con Fiocruz.

En Brumadinho, el colapso de la represa liberó aproximadamente 12 millones de metros cúbicos de un lodo marrón rojizo, que amenaza con contaminar 48 municipios y podría afectar hasta a 1,3 millones de residentes.

Las autoridades siguen buscando a 165 personas que fueron reportadas como desaparecidas, pero no han encontrado a nadie con vida desde el 26 de enero.

Alrededor de 3.000 personas viven en zonas rurales, muchas de las cuales están aisladas del centro de Brumadinho debido a que las carreteras siguen bloqueadas por el lodo.

Los expertos de Fiocruz dijeron que experiencias anteriores indicaron que las comunidades lejanas son particularmente vulnerables a la propagación de enfermedades y al deterioro del estado de salud.

 

Monitoreo del río Paraopeba: “Está contaminado”

 

La Fundación SOS Mata Atlântica confirmó que Rio Paraopeba está muerto en Pará de Minas, a 40 km de distancia del colapso de la represa de Vale, en Corrego do Feijão. “El nivel de oxigeno es insuficiente para la vida acuática y el consumo humano”, revelaron.

El instituto Fiocruz también monitorea el movimiento del lodo mientras desciende por el Paraopeba hacia el caudaloso río Sao Francisco. Los expertos dijeron que todavía no saben si dos plantas hidroeléctricas en el Paraoepeba bloquearán los desperdicios y evitarán la contaminación en el río Sao Francisco.

Desde Fiocruz indicaron que millones de personas en más de 500 municipios dependen del agua de ese río para uso personal o el riego.

En un principio, se pronosticaba que el denso lodo que se mueve lentamente llegaría a la primera presa entre el 5 y el 10 de febrero.

 

Evacuación preventiva y alerta

Las autoridades brasileñas resolvieron ayer iniciar nuevas evacuaciones en zonas de dos represas de la minera Vale, en Minas Gerais. El primero de los operativos se realizó en la localidad de Barao de Cocais, a unos cien kilómetros de la capital regional, Belo Horizonte, y donde cerca de 500 personas de distintos barrios fueron desalojados de sus casas.

La evacuación fue determinada por la Agencia Nacional de Minería (ANM), después de que una consultoría negase el certificado de seguridad de la represa “Sur Superior”, en la mina Gongo Soco, propiedad de la empresa minera Vale, a quien también pertenecía el dique que se rompió el pasado 25 de enero cerca de Brumadinho.

Sin embargo, la compañía destacó que la decisión es preventiva y es consecuencia de las inspecciones que está realizando en las represas de la zona, después de la catástrofe de hace dos semanas.

La represa “Superior Sur”, construida a partir de los propios residuos mineros y de la tierra de alrededor -mismo método con el que se levantó la de Brumadinho, también en el estado de Minas Gerais- se encuentra entre las diez que Vale pretende eliminar.

Por otro lado, cerca de 50 familias del municipio de Itatiaiuçu, situado a unos 80 kilómetros de Belo Horizonte, también fueron evacuadas de sus casas durante la madrugada y trasladadas a un hotel en el interior del estado.

El motivo fue el riesgo de colapso de otra represa próxima de esa localidad y propiedad de la productora de acero ArcelorMittal. De acuerdo con el Cuerpo de Bomberos de Minas Gerais, la situación está bajo control.

Mientras tanto, las autoridades brasileñas continúan con labores de rescate en Brumadinho, pero ya con “mínimas” esperanzas de encontrar sobrevivientes. Incluso es posible que algunos desaparecidos nunca sean encontrados en el mar de lodo que se precipitó desde la represa.

Por su parte, la empresa en todo momento ha ratificado a través de sus cuentas de redes sociales oficiales y comunicados de la compañía que asumirá las responsabilidades que implican el hecho. “Vale vuelve a resaltar, de manera enfática, que seguirá contribuyendo con todas las investigaciones para el recuento de los hechos y que ese es el foco de su directiva, junto con el apoyo incondicional a las familias afectadas. #Brumadinho”

 

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