Sobreoferta de madera en el Norte de Misiones perjudica a más de 600 silvicultores de la Cooperativa Agrícola Mixta de Monte Carlo

“Los pequeños productores forestales de la cooperativa enfrentan una situación económica crítica en este escenario. De alguna manera, se sienten defraudados con las políticas nacionales de promoción de inversiones para bosques cultivados a través de la Ley 25.080, ya que nos subimos a un tren que aún no encuentra el rumbo en el país, tras 20 años de vigencia del régimen”, señaló en una entrevista el presidente de la Cooperativa, Manfredo Seifert.

Por Patricia Escobar 

MISIONES (24/6/2018).- En casi 20 años, bajo el régimen de promoción forestal de la Ley 25.080 lograron forestar más de 17 mil hectáreas de pino taeda, entre otras especies en menor porcentaje, pero el modelo de desarrollo de concentración del mercado forestal en la provincia que tiene como principal comprador de rollos triturables al grupo Arauco, la sobreoferta actual de rollos finos y rollos triturables que rondan los 5 millones de metros cúbicos por año ante la falta de demanda, sumado a los altos costos por la inflación y la incertidumbre en las políticas económicas de la Argentina golpea la economía en forma “crítica” a los más de 600 silvicultores asociados en la Cooperativa Agrícola Mixta de Monte Carlo Ltda., aseguran sus dirigentes.

Para los productores, las 17 mil hectáreas forestadas entre todos los socios en un capital invertido que hoy “no tienen margen de rentabilidad”.

Tienen en especies, un 70% en plantaciones de pino taeda disponibles para entrar en el proceso de cosecha forestal, pero se encuentran en la actualidad imposibilitados de vender los rollos triturables o fino a un precio rentable por los bajos precios que se fijan en el mercado por las dos grandes empresas que fabrican celulosa, la chilena Arauco y Papel Misionero (Grupo Arcor).

“Por un lado, al productor le afectó la baja demanda de los aserraderos que han paralizado las exportaciones en la provincia en forma progresiva en los últimos 10 años consecuencia del atraso cambiario, la recesión en el mercado interno y altos costos por la inflación, afectando este escenario la competitividad de las empresas y la rentabilidad del productor. Cada vez se foresta menos en Misiones”, explicaron directivos de la cooperativa.

En ese contexto, volver al mercado externo, invertir en tecnologías para la transformación de los procesos industriales y agregar valor a la producción, conquistar nuevos nichos para establecer una comercialización sostenida a nivel internacional y captar la cultura del consumo responsable de productos forestales, son por lo pronto “sueños” a cumplir en este sector.

“Los pequeños productores forestales de la cooperativa enfrentan una situación económica crítica en este escenario. De alguna manera, se sienten defraudados con las políticas nacionales de promoción de inversiones para bosques cultivados a través de la Ley 25.080, ya que nos subimos a un tren que aún no encuentra el rumbo en el país, tras 20 años de vigencia del régimen”, admitió en una entrevista con ArgentinaForestal.com  el presidente de la Cooperativa, Manfredo Seifert.

600 productores y 17 mil hectáreas forestadas sin la rentabilidad esperada

La Cooperativa Agrícola Mixta de Monte Carlo tiene como principal actividad la producción, industrialización y molienda de yerba mate, pero hace casi 20 años atrás promovió -con el régimen de la Ley 25.080- entre sus 600 socios la diversificación en su chacra con planes de forestación, y años más tarde también avanzaron en la incorporación de plantación de mandioca.

En la actualidad, Seifert explicó que disponen de una superficie de 17 mil hectáreas forestadas, en un 70% de pino taeda, y el 30% restante entre eucaliptos, araucarias, kiris y otras especies.

Inicialmente, los productores fueron en su momento proveedores de troncos pulpables para las fábricas de pasta de celulosa y papel, Arauco y Papel Misionero.  Pero con el tiempo, las grandes empresas consolidaron su proceso de abastecimiento propio, y en la actualidad compran por cupos y a precios bajos por ser los principales compradores, logrando la fijación de precios de la materia prima, lo que hizo difícil a los productores poder acceder a un precio justo y que les resulte un negocio rentable.

Ante la constante demora del pago del subsidio forestal en la última década, los silvicultores de la Cooperativa fueron reduciendo en forma gradual la presentación de planes, bajando el ritmo de plantación en forma drástica frente a la caída de precios por la materia prima. “Hoy casi no se foresta, ya que no es conveniente, no es negocio para el pequeño productor frente a la sobreoferta de madera existente”, sostuvo Seifert con tono de preocupación.

“El pago del subsidio forestal sale a cuenta gota, la operatoria nunca logró ejecutarse en tiempo y forma”, explica en la entrevista.“Nos embarcamos en una actividad productiva donde el negocio forestal aún no tiene rumbo en el país, las exportaciones de madera en Argentina aún son inviables para los productos forestales, más allá de las medidas que adoptaron para facilitar la comercialización externa y con el cambio del dólar en los últimos meses, pero esto no es suficiente. Aún no tenemos un escenario previsible como para que las Pymes vuelvan a volcar su capital a la exportación, porque hay mucha incertidumbre en la economía del país”, agregó el representante de la cooperativa.

De esta forma, consideró que en este contexto “es imposible definir un proyecto industrial, una inversión, qué conviene hacer en forma asociada, en qué línea de producción avanzar para el aprovechamiento de la materia prima, sea rollos de madera con destino a la industria o residuos de biomasa forestal”, agregó el productor.

La realidad es que en Misiones hay un excedente de madera en el sector forestal, que ronda los 5 millones de metros cúbicos, según datos oficiales de la Subsecretaria de Desarrollo Forestal del Ministerio del Agro y Producción de la provincia, y el equipo del gobierno provincial se encuentra realizando reuniones con diferentes actores y estudios de factibilidad de proyectos entre los organismos de Producción, Energía, Industria y Ecología, para acercar inversores externos a los actores locales, aseveró oportunamente el responsable del área forestal, Juan Ángel Gauto.

“La sobreoferta actual de madera genera una caída en los precios de rollos finos y rollos triturables. Incluso, las fábricas pagan mejor por la tonelada de chip y raleo con destino a pasta celulosa que por rollo fino para la industria”, acotó Seifert.

De esta manera, graficó el complejo y crítico escenario que enfrentan en el mercado los pequeños productores asociados a la cooperativa.“Enfrentamos un incremento de costos en forma constante este año, pero la realidad es que hace 10 años arrastramos un atraso cambiario y altos costos por la inflación, sumado al contexto de incertidumbre en la política económica actual. Eso hace que no veamos un panorama muy alentador para el negocio forestal, y que nos encontremos hoy analizando qué hacer con la materia prima generada, ya que es un capital invertido y somos silvicultores, pero no podemos salir a malvender las plantaciones. Tratamos de sostenernos con otras actividades, esperando un mejor momento. Pero sabemos que en algún momento una decisión tendremos que tomar sobre la producción lograda”, indicó el reconocido dirigente de Monte Carlo.

El ingeniero agrónomo Seifert es, además, vicepresidente de la Federación de Cooperativas Agrícolas de Misiones (Fedecoop), y desde ese lugar planteó hace unos meses atrás a los representantes del área forestal de la Provincia y la Nación el crítico escenario que atraviesan en la actividad por la desvalorización de precios ante la sobreoferta de madera: “Lo que pagan en el mercado por el rollo de madera es muy inferior a los que se paga en Corrientes o Entre Ríos, en el caso de Misiones”, aseveró en la oportunidad el dirigente, tras un informe técnico que elaboraron y que les permitió tener a los socios de la cooperativa de Monte Carlo un diagnóstico más certero del escenario.

“La ley de promoción, en su momento, fue pensada como una alternativa socioeconómica para las economías regionales. En la Cooperativa somos 600 silvicultores, no tenemos ningún proceso industrial integrado, algunos pocos socios tienen aserraderos. En estos momentos estamos comprometidos en analizar alternativas y encontrar una salida económica a futuro, la mejor que se presente. Mientras, tratamos de no malvender la materia prima”, indicó Seifert.

Por otra parte, opinó sobre las recientes declaraciones en Radio Libertad del académico Rubén Costas, que reclamó “reactivar una mesa de discusión sectorial a través del Instituto Forestal Provincial creado por Ley para debatir la regulación de precios en la provincia frente a la posición dominante en el mercado en la fijación de precios de chip y raleo con destino a la producción de pasta celulósica de la empresa Arauco Argentina”. Por otra parte, desde la visión del empresario Daniel Durán, “la sobreoferta actual es la que generaría la caída de los precios de la materia prima en el mercado, afectando la rentabilidad del productor. Es una cuestión de oferta y demanda”, dijo.

“Coincido con las dos opiniones planteadas, pero fundamentalmente con Daniel Durán sobre la situación de excedente de madera y el impacto que esta situación provoca”,  sostuvo Seifert.

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“El productor evita malvender su madera, se refugia en otras actividades esperando un cambio de escenario más favorable. Hoy se ve impedido en vender su madera a precios razonables, por eso espera. La realidad es que con la actividad forestal los productores están decepcionados. Por ello, frente al debate de la prórroga de la ley de promoción hemos propuesto como Federación de Cooperativas limitar los subsidios a hectáreas menores de las que se venía otorgando los planes hasta ahora. Entendemos que debe subsidiarse con planes de hasta 20 hectáreas para seguir cumpliendo su rol social con los más pequeños y se continúe con la ley de promoción con nuevos objetivos; pero para los productores de más de 20 hectáreas, se necesita otro régimen de apoyo desde el Estado, que se acompañe con políticas que los oriente a mercados, productos con valor agregado, manejo con destino comercial, etcétera”, concluyó Seifert.

 

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