Entrevista con el prestigioso filósofo y escritor español, Francesc Torralba: las preocupaciones globales de la humanidad, la tecno-ética y la inteligencia espiritual

Hablamos con el prestigioso filósofo y escritor de España, Dr. Francesc Torralba -profesor de la Universidad Ramon Llull de Barcelona-, sobre las principales preocupaciones que enfrentará la humanidad en relación a los problemas globales. Entre ellos, alcanzar una distribución equitativa de la riqueza, enfrentar el cambio climático y la crisis ambiental, el fenómeno de la digitalización y robotización y las bases de lo que se denomina la “tecno-ética” para una evolución en beneficio de los seres humanos, o cómo superar la inestabilidad política actual y el desafío de una democracia global.

Por Patricia Escobar

 

ARGENTINA (Misiones, 7 de junio de 2018).- Hablamos con el prestigioso filósofo y escritor de España, Dr. Francesc Torralba -profesor de la Universidad Ramon Llull de Barcelona-, sobre las principales preocupaciones que enfrentará la humanidad en relación a los problemas globales. Entre ellos, alcanzar una distribución equitativa de la riqueza, enfrentar el cambio climático y la crisis ambiental, el fenómeno de la digitalización y robotización y las bases de lo que se denomina la “tecno-ética” para una evolución en beneficio de los seres humanos, o cómo superar la inestabilidad política actual y el desafío de una democracia global.

También abordamos otros temas profundos desde lo emocional y social, como las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que indican que el suicidio en adolescentes es la principal causa de muerte a nivel mundial, y finalmente sobre lo esencial para avanzar hacia una educación integral de niños, jóvenes y adolescentes con el fortalecimiento de la “Inteligencia Espiritual”, un concepto que va creciendo en países de América Latina y sobre el cual el prestigioso escritor llegó a la Argentina para brindar una conferencia al respecto en Posadas, organizada en conjunto con la editorial SM y el Colegio San Basilio Magno.

El Dr. Torralba imparte cursos y seminarios en otras universidades de España y de Sudamérica. Orienta su pensamiento hacia la antropología filosófica y la ética. Enmarcado en el personalismo contemporáneo, plantea en sus obras un análisis de las cuestiones centrales de la existencia humana y los interrogantes sobre el sentido de la vida, el sufrimiento, el silencio, la muerte, Dios, la libertad.

Con 51 años, tiene publicados más de 90 libros, pero la clave de su éxito es su claridad, credibilidad y sentido común con el que transmite sus conocimientos para el bien público, ya que indaga temas más humanos que interesan o involucran a todas las personas. “Siempre he tenido una vocación divulgativa. Hay obras que están orientadas a iniciados, después libros más técnicos y otros más filosóficos, pero siempre tuve la voluntad de llegar a un público general, que no sea filosófico, y que pueda articular un discurso claro y creíble, y que pueda ser de interés para las personas. Por ello, una parte de mi bibliografía es para un público general. Finalmente, estas obras fueron las más leídas y las que me abrieron de alguna manera el camino para llegar más lejos”, expresó en la entrevista exclusiva con Misiones Online realizada este miércoles, tras su conferencia en el Salón Auditorium del Gimnasio del Instituto San Basilio Magno.

Después de visitar y “asombrarse” por segunda vez con las Cataratas del Iguazú “Maravilla del Mundo”, acompañado de su esposa, el filósofo llegó a la capital misionera de la mano del equipo editorial SM (PPC Editorial Confesional y Editoral SM al servicio de las escuelas) para cumplir la agenda prevista con su conferencia sobre “El poder de la Inteligencia Espiritual: un universo de posibilidades”.

“Estamos en tiempos en que los docentes se encuentran con diversos desafíos dentro del aula, muy diferentes a otros tiempos, con la digitalización, la inmediatez, las nuevas tecnologías. Por ello, intentamos acercar desde la editorial diversas soluciones educativas, compartir conocimientos y experiencias que no encontrarán solamente en los libros, como es la presentación del Dr. Torrealba”, agregó por su parte Nicolás Mirabet, representante de SM y responsable del evento.

La charla estuvo dirigida a directivos de escuelas públicas y privadas, religiosas y laicas, docentes, catequistas, y profesionales interesados en la educación integral de niños, jóvenes y adolescentes. La convocatoria tuvo un alto interés, con un salón a pleno, en un clima de calidez, gratitud y plenitud, ante la profundidad de su disertación.

¿Cuáles son los temas que estudia y que en la actualidad son temas de preocupación de la humanidad?

Sobre todo hay cuatro temas globales que preocupan. Primero, la distribución equitativa de la riqueza sigue siendo uno de los temas que más preocupa a nivel global de la humanidad. Cómo distribuimos la riqueza de tal modo que haya una distribución de la misma que sea más equitativa, y que permita un desarrollo digno de todos los seres humanos que habitan en el planeta.

Esto es algo que no hemos conseguido aún a pesar del desarrollo tecnológico, científico, digital. En el mundo siguen habiendo grandes masas humanas en situación de indigencia, precariedad y vulnerabilidad.

En segundo lugar, el Cambio Climático. La crisis medioambiental, el deterioro del entorno, es algo que sigue preocupando y mucho, principalmente para el planeta que dejaremos a las generaciones venideras. Hay una necesidad de cambiar nuestra forma de producir y de consumir, y sobre todo, entender que la humanidad debe tener otro tipo de relación con la naturaleza.

Tercero, el fenómeno de la digitalización y robotización del mundo laboral y la transformación que esto tendrá en los ámbitos de trabajo, en la vida cotidiana y en la relación entre los seres humanos.

Esto es algo que no simplemente representa una novedad, sino que significará un cambio profundo en los ámbitos laborales y la relación con el robot, la máquina, el autómata.

¿Y el cuarto problema global cual sería? Mencionó hasta ahora la distribución equitativa de la riqueza, el cambio climático y la digitalización y robotización del mundo laboral ….

Y el cuarto problema de la humanidad tiene que ver con la inestabilidad política. Sobre todo el salto cualitativo que tienen que hacer las democracias para evitar fenómenos como la corrupción, la partidocracia, la caída en la demagogia. Es decir, cómo fortalecemos el sistema democrático, y cómo conseguimos una democracia global y no simplemente democracias como las actuales que están sometidas al imperio económico de “Don Dinero Poderoso Caballero”.

Por lo tanto, para mí otro reto global será alcanzar la estabilidad política y la democracia global, donde en un mundo como el nuestro no tenemos todavía ni una democracia global, ni una ética global ni un derecho global. Queda mucho por hacer.

 

 

¿Es una evolución para Ud. el desarrollo actual logrado con la tecnología y la digitalización?

Si. Es una evolución. Pero debe ser, además de una evolución, un beneficio para los seres humanos. Porque la tecnología está al servicio de la persona, no a la inversa. Por lo tanto, tenemos que poder encauzar este desarrollo tecnológico de manera que sea lo más beneficiosa para todos, no solo para un segmento élite o pequeño grupo.

 

¿Y cómo atraviesa la ética a la evolución de la tecnología y digitalización actual?

Esta es la otra asignatura pendiente. Es decir, la ética de la tecnología, a la que denominamos tecno-ética, va a experimentar un desarrollo exponencial en los próximos lustros, e incluso décadas. ¿Por qué es una asignatura pendiente? Porque tenemos que pensar muy a fondo el uso de las nuevas tecnologías y los límites del desarrollo biotecnológico.

Nos encontramos con determinadas operaciones que antes no podíamos hacer, pero ahora sí: por ejemplo, alterar la composición del que nacerá, o alterar incluso nuestras capacidades a través de incorporaciones tecnológicas en nuestro cerebro que nos permitirán mejorar nuestras prestaciones y nuestras capacidades.

La humanidad tiene que pensar muy a fondo los límites, el uso correcto y prudente de la tecnología, y principalmente lograr que sea equitativo. Que no solo los que tengan poder económico sean quienes tengan acceso a estas mejoras biotecnológicas, ya que esto solamente abriría más la brecha entre pobres y ricos.

Por lo tanto, sin dudas,  un campo de desarrollo importantísimo será la ética de la investigación tecnológica, la ética de la tecnología, la biotecnología, la nanotecnología.

En esto será muy importante el diálogo interdisciplinar entre los humanistas, entre los científicos, entre los humanistas y científicos y tecnólogos. Muchas veces esto se debate en círculos cerrados, cada uno con su lenguaje e idioma, su mundo. Lo importante será poder encontrar el campo de interacción y la comunicación entre estas tres  diferentes disciplinas.

 

 

Suicidio de adolescentes y ancianos

Lo voy a llevar ahora otro tema, profundo desde lo social y emocional, que tiene que ver con la adolescencia. A nivel mundial las cifras indican que la mayor causa de muerte de los adolescentes es el suicidio. ¿Qué estudios o análisis ha realizado Ud. al respecto que expliquen los motivos que lleven a esta realidad social y cómo considera podemos fortalecer a los adolescentes emocionalmente frente a este “vacío” existencial que sienten, no sé si desde una crisis de valores o desde poder despertar su interés por la vida?

El tema del suicidio es enorme. Es verdad que por lo general es un tabú. Se habla poco de ello, se escribe poco de ello. Genera mucha culpabilidad hablar de ello. Y por lo general, tenemos que reconocer que es una de las principales causas de muerte, según la Organización Mundial de la Salud.

Pero no solo el número incrementa en adolescentes, también en adultos y en ancianos. Personas mayores que por estar solas, tener una pensión muy baja o vivir de una manera donde las personas amadas ya han muerto, los lleva a la conclusión de que “no merece la pena vivir”.

Estamos en una sociedad donde todo el tiempo te “bajan” un mensaje de que se está “viejo” o de que “ya no sirves” por ser un anciano…

Si. Si estas viejo ya no sirves, o es una sociedad que en general desprecia a las personas ancianas por el mero hecho de ser ancianas. Entonces, primero, el suicidio es un fenómeno muy “tabuisado” y no obedece a un solo factor, es polifactorial. Pero también es evidente que cuando hay soledad no buscada, cuando hay una situación de cambio vital, como es la adolescencia -donde hay una crisis de sentido fuerte o vacío existencial-, donde hay mala calidad de las relaciones personales, el suicidio tiene más posibilidades de irrumpir como posibilidad y de practicarse.

Por lo tanto, para atender esta situación y reducir riesgos, tenemos que pensar a fondo en:

1°) Fortalecer los vínculos. Hay muchos adolescentes solos, navegando todo el día por internet, en un mundo donde están expuestos, terriblemente solos, buscando alguien que los escuche.

2°) Construcción de sentido. Es fundamental la motivación, el sentido. Cuando hay sentido se aleja la posibilidad del suicidio. “Tengo algo por lo que luchar, algo por lo cual vivir”.

3°) Generar una esfera de contención. Esto me parece muy importante, cubrir siempre la necesidad de que la persona pueda tener a alguien que le merece confianza, donde pueda vaciar sus problemas, sus sufrimientos.

De hecho, esta muy estudiado que, cuando los vínculos son de calidad, cuando una persona vive su vida con sentido, cuando esta persona tiene desarrollada su inteligencia emocional y espiritual, el suicidio desciende mucho. En cambio, cuando hay soledad en las grandes ciudades, cuando hay crisis de sentido, cuando hay un clima de desconfianza, cuando hay mucha precariedad económica y social, cuando el ascensor social no funciona, uno al final puede desesperarse y “tirar la toalla”. Por lo tanto, sí que podemos hacer mucho para paliar el suicidio, para evitarlo, y para buscar de manera preventiva formas que den sentido a la vida de las personas.

 

¿Con políticas públicas de contención o un trabajo que debe salir desde la casa, o de ser más una sociedad más solidaria?

De todos. Aquí, en este tema, todo el mundo tiene responsabilidades. Primero, los gestores de la vida pública. Pero también las familias. ¿Estamos suficientemente cerca de nuestros hijos adolescentes? ¿O los tenemos allí en una habitación con internet, hablando con quien no se sabe, consultando páginas que desconocemos y no nos ocupamos de conocer sus dramas, sus preocupaciones, sus sufrimientos?. Hay que revisar esto.

Por lo tanto, aquí todos tenemos que asumir su corresponsabilidad. Los políticos, los padres, los maestros, los catequistas, la publicidad, los medios de comunicación, las empresas.

Hay personas que se han esforzado mucho, trabajan mucho, sin embargo tienen un contrato “basura” y con eso no pueden emanciparse. Esta situación, a su vez, no les permite desarrollar su proyecto vital. Entonces, se sienten estafados. Se sienten maltratados. Se sienten heridos por la sociedad. Y experimentan vacío, desesperación.

Por lo tanto, todos tenemos una pequeña corresponsabilidad cuando hay un acto de una persona que llega a la conclusión que “no merece la pena vivir”. Puede ser un joven de 14 años o puede ser una anciana de 90 años.

Todos tenemos que estar muy atentos a esta situación que puede conducir a la autodestrucción, para evitarla.

La tecno-ética y sus desafíos

¿Y en la actualidad, hacia dónde orienta sus próximas investigaciones? ¿Sobre qué interrogantes está trabajando?

Tengo varios campos siempre abiertos. Por un lado, continuaré profundizando la Inteligencia Espiritual, sobre lo que llevo escrito tres libros y  sigo trabajándolos. Me interesa mucho tratar de distinguir qué es lo más genuino de la inteligencia humana, en relación con la inteligencia artificial (con la máquina, el robot, el autómata). En esto hay un desafío de primer orden. Descubrir qué nos hace singulares en el mundo.

Otro campo que me interesa es el de la Filosofía Contemporánea, sobre los autores contemporáneos. La línea de avance de los autores franceses, alemanes, que se está escribiendo al respecto y por donde va la filosofía más novedosa en Europa.

Y el tercer ámbito, es la investigación sobre el ámbito de la tecno-ética o ética de la biotecnología. Este es un ámbito pionero, donde trato comprender dónde están los problemas para la humanidad y que respuestas damos desde la ética a todo lo que será el desarrollo biotecnológico, que será extraordinario en muy pocos años.

La posibilidad de alternar tu propia naturaleza a través de determinados chip incrustados en el cerebro o sistema nervioso central, que aumentará tu memoria, tu imaginación o tu capacidad auditiva. Todo eso generar enormes desafíos éticos y jurídicos.

 

Inteligencia espiritual, una modalidad a desarrollar frente al desafío de avanzar hacia una educación integral

La inteligencia espiritual es una modalidad de inteligencia incluida dentro del mapa de las inteligencias múltiples que presentó Howard Gardner en su libro homónimo. Se la entiende como la facultad presente en todo ser humano que lo predispone para interrogarse por el sentido de su existencia, tomar consciencia de su singularidad en el mundo y hacer de su vida un proyecto personal.

En su conferencia en Posadas analizó la importancia de fortalecer y cultivar en los niños, jóvenes y adolescentes la inteligencia espiritual desde una educación integral. ¿Cuál es el diagnóstico que lo lleva a socializar este concepto?

En primer lugar, el fin de nuestra conferencia fue dar a conocer esta  modalidad de Inteligencia Espiritual, que por lo general en países latinoamericanos (Brasil, México, Chile, República Dominicana, Chile, Uruguay) hay un interés creciente por esta modalidad de inteligencia de plantearla en el ámbito educativo. Y por ello, decidimos compartir las posibles estrategias para desarrollarlas en los niños, jóvenes y adolescentes.

De qué estamos hablando con este concepto, cómo cultivarla o desarrollarla, cómo estimular esta modalidad de Inteligencia Espiritual en nuestros hijos o alumnos, sean niños, jóvenes o adolescentes; y ayudar a entender cuáles son los beneficios para su desarrollo, desde su formación, en las distintas etapas de la vida de una persona.

Las instituciones religiosas tienen interés, pero también las laicas. Las religiosas conectan mucho con su ideario, educación integral, que no excluya en ninguna dimensión de la persona, y que por lo tanto la dimensión espiritual es olvidada. En ámbitos estrictamente laicos, también hay un interés por incorporar este concepto. Entonces, esta modalidad no es algo exclusivamente del ámbito confesional.

Para entender de qué hablamos, cuando nos referimos al concepto de Inteligencia Espiritual, en principio hay que entender que existen entre cuatro o más definiciones de inteligencia, entre las principales serían:

  • Capacidad interior del ser humano: algo que no vemos o percibimos, pero está en la persona, y se expresa a través de su actuar (memoria, imaginación)
  • Capacidad de resolver problemas: sean económicos, sociales, políticos, religiosos. La persona inteligente encuentra vías de resolución a los problemas.
  • Capacidad de adaptación: frente a entornos hostiles o difíciles. Ya que no sobreviven los más fuertes, sino quienes se saben adaptar a los entornos complejos.
  • Capacidad de leer dentro: una persona inteligente es aquella que lee en profundidad, que no se queda en la superficie, en la fachada. Trata de comprender lo que es más profundo. La persona que cultiva esa inteligencia no se queda con el mensaje superficial, quiere siempre ir más a fondo, quiere ahondar en el mensaje. Por ello, esta persona se molesta ante la estupidez, es muy crítica, quiere leer a fondo.

Y nosotros qué queremos en definitiva de nuestros estudiantes: que se interroguen, que se pregunten, que no se queden en la superficie.

Pero sobre estas cuatro definiciones de inteligencia que mencioné, se debe entender que hay diferentes modalidades de inteligencia, y es allí donde tenemos que saber estar atentos para identificar cuál es la capacidad o habilidad de cada niño, de cada joven, de cada adolescente.

Algunos pueden desarrollarse mejor en el arte, otros en las matemáticas, o en la música. Hay quienes tienen una gran capacidad de generar empatía, de crear vínculos, y esto hay que estimular también. Porque esto significa que como formadores, docentes, educadores, tenemos que ayudar al educando a comprender cuál es la modalidad de inteligencia que hay en él, que tiene más desarrollada. Esta será lo que le permitirá definir su desarrollo profesional futuro y debemos acompañar ese proceso de la manera más adecuada.

Y no todo el mundo tiene la misma modalidad de inteligencia, hay personas con severas limitaciones en una modalidad de inteligencia por sobre otra, pero con grandes capacidades. Hay que descubrir: ¿de qué soy capaz? ¿cuáles son mis habilidades?¿dónde están mis límites?. Eso hay que ayudar a responder. Esa es una tarea que debemos acompañar a lo largo del tiempo.

No atrofiar ni obstruir esta habilidad o capacidad. Hay que desarrollarla.

Muchos seres humanos, que acompañamos a lo largo del desarrollo personal de este niño, de esta persona, tenemos que ayudarlo a conocerse, a identificar sus capacidades y limitaciones. Por ello, la primera enseñanza es entender que la inteligencia se elige de múltiples formas, no es univoca, hay modalidades distintas de inteligencia. Es plural. Y una de esas modalidades es la Inteligencia Espiritual.

En la actualidad hay países en que la Inteligencia Espiritual ya tiene un programa obligatorio en el plan educativo estatal. En Canadá, que es un país muy desarrollado, hay un programa de la dimensión espiritual es la escuela pública.

Es decir, no es patrimonio exclusivo de una determina religión la Inteligencia Espiritual. Todas las personas tenemos la dimensión espiritual, sin embargo, no todos los seres humanos creen en Dios o forman parte de una religión. Por ello, la espiritualidad es universal.

La religiosidad es otra cosa, es la relación personal con eso que llamamos Dios. Y diferente también es la confesionalidad, que es el sentido de pertenencia a una determinada tradición religiosa, que puede ser católica, protestante, ortodoxo. A veces confundimos los tres círculos.

Pero la Inteligencia Espiritual es universal. Requiere de un desarrollo en todos los niños, independientemente de las creencias o no creencias de sus padres. Y que desde el ámbito educativo, de formación, se estimule desde pequeño y se acompañe en su proceso, es parte de brindar una formación o educación integral. Esta modalidad de inteligencia se puede estimular, se puede practicar, se puede cultivar.

¿Tenemos un entorno que estimula la capacidad del niño? Hay que preparar este entorno desde lo físico, emocional, espiritual, para que esa persona pueda desarrollarse en forma integral. Esta es nuestra misión.

Muchas veces, caemos en una educación que hipertrofia determinadas dimensiones. Se dice: “lo más importante es la matemática” o “lo importante es el inglés”. ¿Pero qué pasa con el símbolo? ¿y el silencio?¿y la presencia plena?¿y la ética? ¿y la estética?.

Todos estos aspectos…¿no son temas relevantes en la vida de una persona?. El sentido de la responsabilidad. El asombro por la belleza. ¿Eso no es una fuente de sentido muy relevante?

Yo observo que muchas veces hay un olvido de ciertas dimensiones. Incluso de la dimensión humanística, filosófica y espiritual en el crecimiento integral del ser humano. Muchas veces un niño o estudiante maneja muy bien un teclado pero no tiene en la cabeza ningún relato del nuevo testamento, un pequeño relato de Jorge Luis Borges, y con eso también se vive, y eso es también necesario. Todo eso forma a la persona.

¿Y de qué manera se puede cultivar las Inteligencia Espiritual?

Se puede educar en el silencio, introducir de manera gradual a aprender a estar en silencio para generar un encuentro con la espiritualidad, para que ese niño o adolescente se interrogue, se pregunte, se asombre, se autoanalice. La clave es que se familiarice con el silencio. En la actualidad tenemos generaciones que no tolera el silencio. Y este es un gran reto educativo.

Otra manera de educar es a través de la música. Sea la danza, el baile, o la música más mística, que activa emociones, que genera melancolía, nostalgia, que nos activa y nos lleva al pasado, o nos trae otras emociones.

Y también a través de los símbolos de las creencias. En la actualidad hay un analfabetismo simbólico. Los jóvenes ignoran los símbolos cristianos, griegos, hindúes, budistas, del judaísmo. Es decir, deben ver algo que los transporte, que los eleve, que les pueda dar en qué pensar. Algo que trascienda. Que les permita descubrir los misterios de la vida.

Todo esto les permite ejercitar su Inteligencia Espiritual y forma parte de la educación integral de una persona, ya que forma parte de la historia del ser humano.

¿Cómo despertar en el niño la admiración o el asombro?¿Cómo ayudarlos a descubrir y contemplar lo auténtico? ¿Cómo despertarlos a su propia indagación, a nuevos interrogantes, a la búsqueda de respuestas?¿Cómo sacarlos del aislamiento, del encierro, del aburrimiento, de la apatía?

Este es el gran reto para la educación integral para acompañar a los educando de hoy, y que puedan liberarse, despertar a las emociones, que sean escuchados, que se interroguen, que desarrollen sus capacidades.

 

Biografía resumida 

Francesc Torralba nació en Barcelona el 15 de mayo de 1967. Estudió filosofía en la Universidad de Barcelona y teología en la Facultad de Teología de Catalunya. Investigó sobre la cristología del pensador Soren Kierkegaard y sobre el pensamiento antropológico del teólogo Hans Urs Von Baltasar.

En la actualidad, es profesor de la Universidad Ramon Llull de Barcelona e imparte cursos y seminarios en otras universidades de España y de Sudamérica. Es director de la Cátedra de Pensamiento Cristiano del Obispado de Urgell y de la Cátedra Ethos -ética aplicada- en la Universidad Ramon Llull.

En diciembre de 2011 fue nombrado consultor del Consejo Pontificio de Cultura de la Santa Sede por Benedicto XVI, y desde febrero de 2016 es miembro de honor del Consejo Superior Europeo de Doctores y Doctores Honoris causa.

Torralba orienta su pensamiento hacia la antropología filosófica y la ética. Enmarcado en el personalismo contemporáneo, plantea en sus obras un análisis de las cuestiones centrales de la existencia humana (el sufrimiento, el silencio, la muerte, Dios, el sentido, la libertad) desde una perspectiva filosófica que trata de integrar la riqueza de la herencia judeocristiana y las corrientes filosóficas modernas y contemporáneas.

 

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