Semana de los Pueblos Indígenas : el reclamo de la Comunidad Mbya Guaraní de Misiones

En una entrevista con el Cacique Epifanio Chamorro, de la Comunidad Mbya Guaraní “Tekoa Arandú”, de la localidad de Pozo Azul, Eldorado, alzó la voz en defensa del cumplimiento  de la Ley 26.160 en todo el país y sostuvo que  “la sociedad misionera tiene aún una deuda pendiente con los Derechos Indígenas”.  El principal reclamo es el acceso a la titularización de sus tierra y soluciones a conflictos por desalojos, como también su preocupación por el deterioro de la selva y los recursos naturales en tierras en manos de empresarios forestales.

Por Patricia Escobar

MISIONES (6/5/2018).- Para la cultura guaraní la pobreza es no tener un lugar suficiente para vivir, que les falte tierra, agua y bosque. Durante la Semana de los Pueblos Indígenas en la Argentina, representantes de las Comunidades Mbya Guaraní  y del Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (EMIPA).elevaron su voz en varios seminarios y encuentros organizados en la provincia, pidiendo el cumplimiento de sus derechos sobre el acceso a la titularización de sus tierras en la provincia de Misiones, entre otros problemas que enfrentan por desalojos y ante la falta de políticas de reconocimiento de la preexistencia de los Pueblos Originarios en el territorio, lo que consideran genera un deterioro cultural, vulneran su identidad y debilitan espiritualidad, además de poner en riesgo su supervivencia.

Sólo 27 comunidades tienen sus títulos de propiedad, de las 120 que fueron relevadas en el último monitoreo realizado en el censo para el Registro Nacional de Comunidades Indígenas bajo la Ley  26.160, y que fue validado por un reciente Mapa de Territorialidad de los Pueblos Originarios de todo el Continente Americano. Pero la materia pendiente y principal lucha de los Pueblos Indígenas es abrir el diálogo y conformar una mesa de trabajo para avanzar en uno de los temas que consideran es la principal señal de protección que necesitan desde el Estado, el llamado a una enmienda en la Constitución Provincial que incorpore la adhesión de Misiones a los derechos indígenas, ya que estos  aún no están incluidos en la carta magna.

Este conflicto fue elevado a la Justicia, patrocinado por el reconocido abogado constitucionalista Miguel Ángel Benedetti, vicepresidente de la Asociación Argentina de Derecho Indígena (AADI). Lleva casi 20 años, y se inicia después de la sanción de la Ley Prov. 4000, ya que con el Digesto Jurídico (una compilación y ordenamiento de las leyes sancionadas en Misiones desde la provincialización en 1953-2018) fue eliminada, bajo el fundamento de “Caducidad por objeto cumplido” de reconocimiento Constitucional de los derechos del Pueblo Mbya.

Al respecto, habló  el Cacique Epifanio Chamorro. Tiene 34 años, es un joven líder de la Comunidad Mbya Guaraní. Su comunidad es Tekoa Arandú, se encuentra en el municipio de Pozo Azul, en el departamento de Eldorado, en Misiones. La aldea abarca un área de  5.014 hectáreas, con unas 80 familias aproximadamente que conformar la comunidad en la actualidad.

En una entrevista con ArgentinaForestal.com reflexionó sobre la realidad que vive la cultura Mbyá Guaraní y sus principales preocupaciones relacionadas a la lucha por sus derechos.

AF: ¿Cuántas comunidades aún no tienen sus títulos de tierras en Misiones?

Se relevaron 120 comunidades indígenas en Misiones, en distintos grados de tenencia de la tierra. Solo 27 comunidades tienen títulos de propiedad, pero no todas estas tierras con título son aptas y suficientes para poder vivir y asegurar la vida de nuestro pueblo. Hoy muchos reciben las tierras con suelos empobrecidos, agua contaminada o árboles volteados. Es por esto también que muchas familias se van movilizando, ya que deben salir a buscar en otros espacios lugares aptos para vivir, y así llegan hasta las zonas urbanas o la ciudad capital (Posadas). El hecho que existan familias Mbya Guaraní en las ciudades es la muestra de que necesitamos que se reconozca los derechos de nuestras comunidades, porque afecta a nuestra cultura, a nuestra identidad y nuestra supervivencia en el territorio.

AF: ¿Cuál es la visión de pobreza en la cultura guaraní?

Para la Comunidad Mbya Guaraní la pobreza sería no tener un lugar suficiente para vivir; la falta de la  tierra, el agua o el bosque. Eso es para nosotros la pobreza.

No queremos una buena casa, no queremos autos o una cuenta en el banco. No necesitamos eso. Solo la tierra.

Para nosotros el “desarrollo” es  la conservación de la selva, de nuestra tierra,  es cuidar el monte, cuidar el agua, proteger la selva. Pobreza es perder eso.  Esa es nuestra visión como pueblo guaraní, y es la manera de ver la riqueza.

No nos desesperamos por tener luz, o que nos den casas. Nuestra preocupación es ver que cada vez se explota más el monte, se tumba el árbol en nombre de que son los dueños de la propiedad. Los empresarios cortan todo, afectan el curso de agua, contaminan la tierra. Y eso para nosotros es la miseria y la pobreza. Hoy nos sentimos pobres en este aspecto. Desprotegidos.

Sabemos que no es lo mismo que para la sociedad del no indígena la mirada de la pobreza. A veces, la gente nos ven en el monte, en nuestra casita, descalzos y recorriendo en el lugar, y dicen: “pobrecitos”. O hablan de atraso o que nos falta desarrollo. No es así. Somos felices en nuestra forma y nuestras costumbres, y estamos tranquilos si no tenemos amenazado nuestro lugar natural. No somos “pobrecitos”, nada pobrecitos.

El crecimiento y el desarrollo, la forma de crecer y del buen vivir pasa por otro lado para la cultura guaraní. Pasa por tener agua natural, aire, monte, tierra. Nuestra esencia reclama por esto, no somos felices en la ciudad o zona urbana, no queremos una casa tradicional, solo queremos nuestro lugar, nuestra tierra. El buen vivir para nosotros es cuidar el monte, allí tenemos todo lo que necesitamos.

Nuestra esencia reclama la naturaleza, nuestro espíritu no está feliz en la ciudad.

Educación bilingüe e intercultural

AF: Para el no indígena también es grave, por ejemplo, que un niño no vaya a la escuela, que no tenga la oportunidad de aprender a leer o escribir. Sin embargo, algunas comunidades Mbya Guaraní aún deciden que sus chicos no asistan a las escuelas rurales o no quieren ayuda en este sentido. ¿Cuál es la situación de la educación en la cultura guaraní, que visión tiene Ud. al respecto?

Para nosotros ir o no a la escuela no es grave, porque nuestros hijos reciben educación en la comunidad. Reciben la educación que necesitan. Tenemos una propia organización, reglas y normas propias. Aprenden sus tradiciones, tienen la espiritualidad fortalecida, aprenden de sus costumbres.

Nuestros chicos son bien educados, aunque no vayan a una escuela del sistema que la sociedad impone. No expresarse bien en lengua española no es un retroceso, no es que “necesita educación”. Habla nuestra lengua, y habla bien. Sin embargo, habitualmente cuando escuchan un niño Mbya que habla bien en español muchas veces  dicen:  “que bien educado que está”. No es así. Hablar español no te hace educado.

Hay Mbya que no se expresan bien en español, pero fue formado en nuestra cultura, tiene buenos conocimientos, sabe de sus tradiciones, respeta su cultura, sigue el camino que tiene que seguir. Pero la sociedad del no indígena no ve esta formación, no la reconoce, pero porque esto es porque aquel no indígena no la comprende por su propia  ignorancia de nuestra lengua.

Creo que lo mejor, al ser Pueblos Originarios y Ciudadanos Argentinos, es que haya escuela bilingüe e intercultural para nuestra cultura. Dos idiomas por igual cultura. Esa es nuestra visión de la educación. Y que sea real esta interculturalidad, que sea verdad. No como sucede ahora, que es solo en apariencia o propaganda.

Desde el Estado tendría que haber una instancia de consulta y participación para que podamos decir qué educación queremos para nuestros niños, de qué forma queremos. No queremos que impongan nada, porque se trata de la educación para nosotros. Queremos educación para nuestros niños Mbya pero bilingüe. Eso es lo que queremos.

Hay muchas comunidades que no van a la escuela. Y están muy bien los niños en esas comunidades. Cuando quieren socializar con el no indígena o venir a la ciudad es cuando empieza el problema, porque necesitan papeles, tener título, profesión, etcétera.

Nosotros nos manejamos con la palabra. Somos dueños de la tierra y sentimos esto en nuestro corazón. Eso nos dejaron nuestros ancestros como legado. No nos manejamos con los papeles. Pero ahora la sociedad exige los papeles, entonces ahora queremos los papeles para defender nuestras tierras.

Foto: Reserva Privada Yacutinga Lodge (Andresito, Misiones)

Garantías constitucionales

AF: ¿Todos estos temas se llevan adelante en una Mesa de diálogo con el Estado Provincial?

Si. Pero creo que muchas veces los que están en el gobierno hablan con las comunidades pero a favor de ellos, manipulan situaciones. Dicen cosas en nuestro nombre que no son verdad. Aparecen ya en el encuentro para hablar con nosotros con un papel hecho, sea un proyecto o propuesta. Es decir, vienen con todo decidido. Eso no es diálogo, no es consulta, no es escuchar lo que pensamos o queremos.

En temas de Educación, en Salud, en Tierras nos pasa eso. Muchas veces se equivocan en este sentido, no porque no quieran respetar el derecho que tenemos como pueblo. Deben creer que están haciendo bien. Pero si no hay un buen diálogo en una mesa, no podemos expresar lo que pensamos y tampoco pensar qué se decide. O que nos pregunten que queremos para nuestro pueblo guaraní.

Por otro lado,  volviendo al tema de la aceptación, creo que la sociedad tiene que aprender de nosotros, conocer más de nuestra cultura y aceptarnos así como somos.

Por más que tenemos diferente cultura y hablamos otra lengua, también somos seres humanos, somos personas, somos ciudadanos como cualquier otro argentino, existimos y tenemos derechos. Y no desde la mirada del “pobrecito” que hablamos antes.

Eso de ver a un Mbya Guaraní en la ciudad y decir “pobrecito”, no. Ninguno somos pobrecitos. Por la vestimenta, por hablar otra lengua, por nuestra forma de vivir, ven como que no crecemos. Esa mentalidad hay que ir cambiando. La discriminación hoy es grande.

Y si bien hay mucha más gente hoy que entiende y nos apoya, queda mucho por dar a conocer de nuestra cultura para que esto cambie. Por eso decidimos salir a dar información, a elevar nuestra voz de que existimos y tenemos derechos como cualquier ciudadano argentino, pero también porque tenemos derechos como preexistentes como Pueblo Originario.

Por eso queremos que esto se reconozca en la Constitución Provincial. Esto es lo que está faltando en Misiones. El cumplimiento de la Ley 4.000 y la enmienda en la Constitución Provincial que incluya nuestros derechos. Siempre digo, como Pueblo y como Cacique, que se habla mucho de la inclusión, de la identidad guaraní, de la igualdad, pero no se habla de los derechos de los Pueblos Originarios en la Constitución Provincial. Y tienen que estar también allí el reconocimiento a nuestros derechos.

Ahí si podríamos hablar de que Misiones reconoce los derechos de los pueblos indígenas. Se intentó avanzar en una enmienda,  se presentaron proyectos para que sean aprobados en la Cámara de Diputados. La Ley 4000 se aprobó por unanimidad, pero después se tendría que haber llamado a un referéndum para incorporar a la Constitución Provincial, pero hasta ahora no se convocó al referéndum.

Es un tema que se resolverá en la Justicia, porque además de no llamar a referéndum, en el Digesto Jurídico eliminaron esa ley como de objeto cumplido, cuando aun no fue incluida en la Constitución Provincial.

Están todos los derechos en las Constitución Provincial, por eso es materia pendiente incluir los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Hablan de Andresito, de la identidad guaraní, de la artesanía, se habla mucho y se usa lo guaraní pero en los hechos la realidad es que no se nos reconoce nuestros derechos.

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